Los economistas de Fedea constatan un repunte de la renta en España y un descenso general de la desigualdad, pero advierten de fuertes contrastes entre capitales, grandes ciudades y zonas turísticas

La desigualdad en las rentas dentro de España disminuye, aunque no de forma uniforme en todo el país. Madrid y Málaga destacan como las capitales con mayor desigualdad de renta entre 2021 y 2022, mientras que Zaragoza y Palma de Mallorca son las capitales con niveles más bajos de desigualdad, según un informe elaborado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).
Estos datos reflejan un mapa con marcadas diferencias, donde las principales áreas urbanas, los municipios turísticos y las zonas metropolitanas avanzan a ritmos particulares, aunque coinciden en una tendencia general: la disminución de la desigualdad en la mayoría de las ciudades españolas.
En 2022, Madrid alcanzó el índice de Gini — indicador económico utilizado para medir la desigualdad en la distribución de ingresos o riqueza en una población — más alto entre las capitales de provincia, con un valor de 0,5464. Le siguen Málaga, con 0,5367, así como Alicante y Sevilla, que superan el 0,52. Estos números muestran una clara disparidad interna: notables diferencias de ingresos entre barrios, coexistencia de zonas con elevado poder adquisitivo y otras con ingresos medios notablemente inferiores.
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Esta dinámica no es reciente. Madrid ya lideraba la desigualdad en 2021, registrando un índice de 0,5494, y mantiene esta posición a pesar de una leve mejoría. En el caso de Málaga, la reducción ha sido moderada y no ha alterado su ubicación en el ranking.
La persistencia de estas diferencias se explica parcialmente por la composición socioeconómica, caracterizada por una concentración de servicios avanzados, altos costos en vivienda, una mayor polarización del mercado laboral y marcadas disparidades entre distritos.
Zaragoza, la capital con menor desigualdad
El panorama cambia significativamente en Zaragoza, la capital más igualitaria de España en 2022, con un índice de Gini de 0,4646. Su nivel de desigualdad es considerablemente inferior al de otras capitales y se mantiene constante año tras año. Le sigue Palma de Mallorca (0,4989), que experimenta una de las disminuciones más relevantes del país tras las secuelas graves que la pandemia ocasionó en el sector turístico.
Palma sufrió en 2020 niveles mínimos de renta y una escalada en desigualdad, pero la recuperación económica durante 2021 y 2022, impulsada por un fuerte aumento del empleo y de la actividad turística, redujo esas brechas internas de manera significativa. La caída acumulada desde 2020 supera el 5%, una de las cifras más destacadas entre las principales capitales.
El informe evidencia una mejora estructural, ya que el índice de Gini promedio de los municipios españoles disminuyó de 0,5157 en 2021 a 0,5058 en 2022, lo que representa una reducción del 1,93%. La caída es aún más pronunciada en comparación con 2020, año en que la crisis sanitaria acentuó la dispersión de los ingresos: desde entonces, la desigualdad ha bajado un 3,88%.

La brecha se reduce en las diez ciudades más pobladas
En relación con las diez ciudades con mayor población en España, la desigualdad también presenta una disminución: nueve de ellas mostraron descensos en el periodo 2021-2022, salvo Barcelona, donde la desigualdad creció ligeramente un 0,45%. Entre las capitales, sobresalen las reducciones en Palma, Valencia y Murcia, que lograron disminuir significativamente la desigualdad en apenas un año.
La reducción de la desigualdad va acompañada de un aumento generalizado de la renta media. Tras la caída de 2020, cuando los ingresos por declarante bajaron un 2,02%, la economía doméstica experimentó un fuerte repunte en 2021 con un crecimiento del 5,97%, alcanzando los 24.176 euros, y en 2022, un 5,55%, hasta llegar a 25.517 euros.
Desde 2020, la renta media por declarante ha aumentado un 12,55% y un 19,16% por habitante, una mejora que coincide con el incremento del empleo y la recuperación de la actividad económica tras la pandemia. Entre 2021 y 2022, la renta media por declarante creció un 4,41% en conjunto de municipios y un 10,39% por habitante.
En las diez localidades más pobladas, la renta media por declarante incrementó un 6,26% entre 2021 y 2022. Palma lidera la recuperación con una subida del 9,56%, seguida por Barcelona con 7,76% y Valencia con 6,29%. Todas las grandes ciudades presentan aumentos acumulados superiores al 10% desde 2020, salvo Murcia, que queda rezagada con un modesto 3,59%.
El caso de Palma es particularmente notable: tras descender a la octava posición en renta en 2020, en 2022 recupera el tercer puesto, impulsada por una reactivación turística que incrementó los ingresos medios en más de un 22% desde la pandemia.

Los municipios con mayor y menor renta
Entre los municipios con más de 50.000 habitantes, los niveles de renta muestran diferencias extremas. Así, las zonas con rentas más elevadas se encuentran en el cinturón norte de Madrid y Barcelona. En 2022, los municipios con mayores rentas fueron: Pozuelo de Alarcón, Boadilla del Monte, Sant Cugat del Vallés, Alcobendas, Majadahonda, Las Rozas y Tres Cantos, que por primera vez figura en el ranking.
Pozuelo encabeza con una renta un 29,3% superior a la de Boadilla. Las últimas posiciones del top 10, Madrid y Barcelona, presentan rentas equivalentes aproximadamente al 46% de la de Pozuelo.
En el extremo opuesto, El Ejido vuelve a situarse como el municipio con menor renta en 2021 y 2022. Junto a Sanlúcar de Barrameda, Elda, Arona y Santa Lucía de Tirajana, entre otros, presentan diferencias pequeñas entre sí, pero reflejan una tendencia estructural de menor capacidad económica.
La gran remontada de las localidades turísticas
Los incrementos más elevados en renta durante 2022 se concentran en zonas turísticas, con Arona encabezando la lista tras crecer un 20,09%, seguido por Arrecife (+18,08%), Benidorm (+16,62%), Santa Lucía de Tirajana (+16,04%), Calvià, Eivissa y Granadilla de Abona, todas con incrementos superiores al 13%. Siete de estos municipios fueron los que experimentaron las caídas más pronunciadas en 2020. Su recuperación evidencia la fuerte dependencia del turismo, pero también la vulnerabilidad frente a crisis externas.
En contraste, solo dos municipios en España registraron pérdidas en renta entre 2021 y 2022: Lleida (-3,89%) y Castelldefels (-1,34%), casos aislados en un contexto general de mejora.
Por otro lado, en 2022, Pozuelo de Alarcón se convierte en el municipio más desigual del país (0,6644), seguido por Alcobendas y Santa Coloma de Gramenet. Entre los más igualitarios aparecen Tres Cantos, Valdemoro, Colmenar Viejo y municipios metropolitanos de Barcelona como Sant Boi o Cornellà.
Los mayores incrementos en desigualdad se observaron en Santa Coloma de Gramenet (+27,42%) y San Vicente del Raspeig (+19,13%). Por el contrario, las reducciones más fuertes se dieron en Sant Boi (-28,12%), Cornellà (-25,15%) y Coslada (-20,58%).
El informe de Fedea refleja un país en proceso de recuperación económica, con una renta en aumento y una desigualdad en descenso generalizado. Sin embargo, aún existen marcadas diferencias entre capitales, grandes urbes, municipios turísticos y áreas metropolitanas.

