El embajador estadounidense ante la UE, Andrew Puzder, afirma que Europa debe preservar su identidad

US Ambassador to the EU Andrew Puzder speaks to Euronews' Europe Today, Brussels, 10 December 2025

En una entrevista para el programa matutino Europe Today de Euronews, el enviado de Washington ante la UE, Andrew Puzder, afirmó que Estados Unidos considera a Europa un aliado natural, pero para que la relación funcione, Europa debe conservar su identidad fundamental.

Estados Unidos busca apoyar a Europa en la conservación de su identidad.

Durante su participación en el programa principal de Euronews, Europe Today, el embajador estadounidense ante la Unión Europea Andrew Puzder defendió un polémico documento de seguridad nacional que instaba a la UE a modificar su rumbo o enfrentar un declive civilizacional. En Europa, dicho documento provocó sorpresa y críticas.

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El embajador Puzder argumentó que la postura estadounidense busca recuperar la «grandeza» europea y que el documento debe interpretarse no como un ataque, sino como una serie de recomendaciones para fortalecer a Europa.

“La sección dedicada a Europa se titula ‘Una Propuesta para la Grandeza Europea’”, dijo a Euronews. “No dice que no nos gusta Europa ni que queremos que desaparezca”.

“Si se lee más a fondo, el documento destaca que Europa es estratégica y culturalmente vital para Estados Unidos. Europa es un pilar de la economía mundial y de la prosperidad estadounidense”, agregó.

La semana pasada, Estados Unidos actualizó su revisión de seguridad nacional, señalando que Europa enfrenta un riesgo de declive civilizacional debido a regulaciones excesivas, migración ilegal y políticas económicas mal diseñadas.

El documento señala que Washington aspira a “ayudar a Europa a revertir su trayectoria actual”, estableciendo relaciones con “partidos patrióticos europeos” que ofrecen resistencia desde dentro. Esta retórica y tono han generado inquietud en Europa.

Un diplomático, en entrevista con Euronews, consideró que este documento tiene poco que ver con la seguridad nacional, ya que apenas menciona a Rusia, que para Europa representa una amenaza, y que más bien parece un intento de interferencia política.

Desde el canciller alemán Friedrich Merz hasta el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y la jefa de política exterior, Kaja Kallas, los europeos rechazaron la idea argumentando que la democracia no requiere salvación externa y que los asuntos internos les competen exclusivamente.

No obstante, el embajador Puzder afirmó que los europeos interpretan mal las intenciones de la administración estadounidense y deberían considerar el documento desde otra óptica. “Realmente no es algo tan negativo, de verdad no lo es”, aseguró.

Además, negó que la administración Trump busque debilitar o incluso disolver la Unión Europea desde dentro.

Dicha teoría se reforzó el fin de semana cuando el multimillonario tecnológico Elon Musk, quien apoyó la campaña del presidente Trump y lideró brevemente el departamento DOGE, afirmó que la Unión Europea “no es una verdadera democracia” y debería ser desmantelada.

El embajador Puzder aseguró que no existe tal plan, pero remarcó que EE.UU. desea que Europa conserve su soberanía y valores nacionales, pues estos son el pilar fundamental de la relación transatlántica.

Identidad compartida y cohesión social

En su estrategia de seguridad nacional, Estados Unidos manifestó su apoyo a “la creciente influencia” de los partidos patrióticos que ofrecen resistencia dentro de la UE, sin especificar a qué partidos se refiere. Sin embargo, se entiende que alude principalmente a formaciones conservadoras que se oponen a lo que llaman “funcionarios no electos” en Bruselas.

El embajador estadounidense afirmó que la cuestión esencial es determinar cuánto poder debe tener la UE sobre asuntos culturales, identitarios y migratorios.

Los estados miembros están sujetos a normas comunes y valores compartidos alrededor del estado de derecho, lo cual puede traducirse en compensaciones financieras para algunos países, así como multas y retención de fondos para otros.

“La pregunta es cuánto de su soberanía han cedido estos países para pertenecer a una unión económica. ¿Han renunciado a decidir quién entra o sale de sus territorios?”, señaló.

“¿Han entregado soberanía en asuntos culturales que quizás difieran entre Europa del Este y Europa Occidental?”

Ante la pregunta de si preservar la ‘Europa europea’ significa mantener una población blanca y cristiana, Puzder aclaró que se trata de una identidad compartida y cohesión social que debe ser protegida.

“Lo mismo ocurre en Estados Unidos… Si alguien rechaza los principios básicos de nuestras sociedades, son personas que no queremos aquí.”

“Son individuos asociados con el aumento de la delincuencia, el declive de los valores culturales, y hay ciudades a las que la policía europea evita entrar… No queremos que Europa pierda su identidad por eso”, concluyó.

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