Un proyecto entre padre e hijo en su garaje logró un Récord Guinness

Lo que comenzó como un proyecto entre un padre e un hijo en el garaje de su casa acabó convirtiéndose en un Récord Guiness

En muchos proyectos realizados entre padre e hijo, lo esencial suele ser el tiempo compartido durante su elaboración, mientras que los resultados pasan a un segundo plano. Sin embargo, esto no impide alcanzar logros notables, como demuestra claramente la historia de Luke Maximo Bell y su padre Mike.

Luke es ingeniero y lleva años dedicado a la robótica y actividades similares, donde invertía numerosas horas en el garaje de su hogar creando y ensamblando diversos dispositivos junto a su padre, principalmente por placer. Tras varios años concentrados en un proyecto específico, cuando finalizaron un dron compacto llamado Peregreen 3, supieron que tenían algo significativo entre manos.

Con esto en mente, decidieron presentar su creación al Récord Guinness, una organización encargada de validar y documentar logros excepcionales o fenómenos singulares, tanto humanos como naturales. En esta ocasión, postularon al Peregreen 3 como el dron más rápido del mundo y, contra todo pronóstico, resultó ganador.

Esto se debe a que el dron fabricado en su garaje alcanzó una velocidad de 580 kilómetros por hora, y para ponerlo en perspectiva, el automóvil más rápido del mundo ha registrado una marca máxima de 496,2 km/h. En cuanto a drones, este modelo superó un récord vigente por apenas un año, y será interesante observar cuánto tarda en ser superado, dada la cantidad creciente de diseños de drones en los últimos tiempos.

Más allá de las elevadas velocidades, este dron destaca por utilizar un software completamente desarrollado por Luke, que opera mediante un control remoto, mientras que su padre supervisa constantes como temperatura, voltaje y otros parámetros esenciales para prevenir cualquier fallo estructural en el Peregreen 3 debido a las altas temperaturas que alcanza.

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