Los blancos mostraron su peor versión en su vuelta al estadio (0-2). Swedberg anotó un doblete, mientras que Fran García y Carreras recibieron la roja.
El Real Madrid dirigido por Xabi afronta una realidad complicada. Tras regresar al Bernabéu un mes después, el conjunto blanco fue superado por el Celta de Vigo. Perdieron todo el control y ahora están a cuatro puntos del Barça. [Narración y estadísticas: Real Madrid 0-2 Celta]
Una primera mitad apagada y una segunda parte desordenada evidenciaron el peor rostro de este Madrid, que carece de una estrategia clara. La derrota se agravó con la decisión de Xabi de ubicar a Asencio en el lateral, superado por Bryan Zaragoza, y la expulsión en solo un minuto de Fran García.
El doblete de Swedberg aseguró la victoria del Celta, logrando ganar en el Bernabéu en Liga por primera vez en 19 años. Al final del encuentro, la frustración dominó tanto al Madrid como al público, y Carreras también recibió la tarjeta roja.
El Madrid no consigue ganar dos partidos seguidos desde finales de octubre y apenas ha triunfado en uno de sus últimos cinco encuentros de Liga. En tres días, recibirá al Manchester City de Guardiola y Haaland.
Para empeorar la situación, Militao salió lesionado en la primera mitad. Es muy preocupante el estado del brasileño, que podría estar varios meses sin jugar. Así, Xabi pierde a cuatro o cinco defensas en el momento más crítico.
Quintero González muestra la tarjeta roja a Álvaro Carreras Reuters
Han pasado 36 días desde que el Real Madrid disputó su último partido en el Santiago Bernabéu. Durante este periodo, para Xabi Alonso todo ha variado. De solo fallar en uno de 14 encuentros —el derbi en el Metropolitano— a conseguir dos victorias —ante Olympiacos y Athletic— en los seis partidos jugados fuera de casa en este mes y pico.
Era un desafío para Xabi y sus jugadores, que desplegaron todos los recursos disponibles. Sin embargo, la defensa mostró su fragilidad, que incluso se agravó con el transcurso del juego. Así, Carreras actuó como central, y entre Asencio y Valverde —a veces mediocentro, otras lateral— intentaron cubrir el flanco derecho.
El Celta acudió al Bernabéu con un planteamiento basado en lo que ha funcionado para equipos recientes como el Elche. Priorizaron la seguridad defensiva y salidas rápidas al ataque a través de un jugador que controla bien el balón, en este caso, Bryan Zaragoza.
Los primeros minutos fueron complicados para el Madrid. Algunas contras del Celta generaron peligro, y Bryan puso en aprietos a Asencio. La primera oportunidad local llegó pasada la media hora: un cabezazo de Militao en un córner que detuvo Radu.
Preocupa Militao
En pocos minutos, el central brasileño pasó de rematar de cabeza a abandonar el partido por lesión. Sufrió una lesión durante una carrera cuando la jugada estaba en fuera de juego. El hecho de que los linieres eviten levantar la bandera hasta el final, incluso en situaciones evidentes, contribuyó a esta lesión. El diagnóstico parece grave, y este lunes se le realizarán pruebas en el isquio de la pierna izquierda.
La lesión de Militao —y la entrada de Rüdiger en su lugar— aumentó la tensión en el Madrid. El ambiente en el Bernabéu se apagaba poco a poco. Solo un tiro lejano de Güler logró cambiar el rostro del equipo justo antes del descanso.
El turco falló luego una oportunidad clara para abrir el marcador, y Radu, que estuvo muy acertado, sacó una buena mano a un disparo de Vinicius en el descuento. La primera mitad fue decepcionante, caracterizada especialmente por la escasa creatividad del equipo de Xabi.
En el descanso, Alonso no realizó cambios, aunque sí puso a calentar a Rodrygo al inicio de la segunda parte. Una decisión que no cuenta con el respaldo de gran parte de la afición madridista. El Madrid seguía sin arrancar y la tragedia, que ya se intuía, hizo acto de presencia en el minuto 54.
El taconazo del caos
Una gran jugada de Bryan por su banda acabó en un golazo con taconazo de Swedberg. El Bernabéu estalló, y Courtois mostró su enfado con sus compañeros. Xabi reaccionó sacando a Asencio para dar entrada a Rodrygo. El marcador reflejaba un 0-1 y un nuevo drama se cernía sobre el equipo.
Con más de media hora para remontar, era urgente activar a Mbappé y Vinicius. Hasta ese momento, solo Güler había destacado en ataque. Un balance pobre para la expectación que genera el ataque madridista.
En vez de reaccionar positivamente, el equipo cayó en la desesperación. Se reflejó en un ensangrentado Jude, amonestado por reincorporarse sin permiso del árbitro, pero la imagen más clara fue la actuación de Fran García. El canterano sufrió una expulsión tras recibir dos amarillas en 60 segundos, uno de esos momentos que pueden marcar su carrera en el Madrid. El gesto y las palabras de Xabi hacia el lateral expresaron todo el desencanto.
Con un marcador adverso y un hombre menos, la misión se tornó más complicada en Chamartín. Las decisiones del árbitro Quintero González tampoco convencían a la afición, aumentando la tensión. Incluso Xabi recibió una tarjeta amarilla.
Sin embargo, en el Bernabéu no existen imposibles, y hubo un instante en que todo pudo cambiar con una vaselina de Mbappé que se fue por encima del larguero. La esperanza parecía surgir, pero no terminó de cuajar. Gonzalo ingresó desde el banquillo para intentar ayudar, pero no fue suficiente.
Un final de pesadilla
El desenlace fue la peor pesadilla para el Madrid. Más centrado en la disputa con el árbitro que en crear ocasiones, en el añadido fue expulsado Carreras —así como un alterado Endrick, que estaba en el banquillo— y amonestados Rodrygo y Valverde.
Finalmente, llegó el 0-2, obra nuevamente de Swedberg. El cierre a una noche negra en el Bernabéu que vuelve a poner en tela de juicio a Xabi y al vestuario merengue.

