La edad de jubilación aumentará a 66 años y 10 meses en 2026, prolongando la transición hasta los 67 años

El periodo aplica para quienes no alcancen un tiempo de cotización de 38 años y tres meses

Varias personas descansan en un

El inicio del año 2026 marcará un nuevo récord en el sistema de pensiones español, al fijarse la edad legal para la jubilación ordinaria en 66 años y 10 meses para quienes no hayan alcanzado un periodo de cotización de 38 años y tres meses. Este aumento de dos meses en comparación con 2025 constituye el último escalón del proceso transitorio iniciado en 2013, que concluirá en 2027 con la edad definitiva de jubilación establecida en 67 años para los trabajadores con menos de 38 años y seis meses cotizados.

La legislación actual permite, sin embargo, que quienes acrediten un mínimo de 38 años y tres meses cotizados puedan retirarse a los 65 años sin sufrir penalizaciones. Esta distinción en la edad para acceder a la jubilación responde a la reforma de pensiones acordada en 2011, la cual ha ido elevando progresivamente la edad de retiro desde los 65 años iniciales. Desde 2018, la edad de jubilación ha aumentado dos meses anualmente, mientras que entre 2013 y 2017 el crecimiento fue de un mes por año.

El calendario de transición establece que, desde 2027, únicamente los trabajadores con al menos 38 años y seis meses de cotización podrán jubilarse a los 65 años. Los demás deberán esperar hasta los 67 años para acceder al 100% de la pensión.

Nuevas reglas para el cálculo de la pensión

Desde 2026, el sistema de pensiones español implementará un nuevo modelo dual para el cálculo de la prestación, introducido en la reforma impulsada por el entonces ministro José Luis Escrivá. Según ha informado EFE, este esquema permitirá elegir entre dos alternativas: considerar los últimos 29 años de la carrera laboral, excluyendo los 24 meses menos favorables, o conservar el método vigente, que se basa en los últimos 25 años cotizados.

La aplicación de este modelo será gradual durante 12 años, comenzando en 2026, cuando será factible calcular la pensión tomando en cuenta los últimos 304 meses cotizados (25,33 años), descartando dos meses, o bien optar por los 25 años actuales. La meta es que, para 2037, los trabajadores disfruten de ambas opciones, aunque a partir de 2044 solo quedará disponible la modalidad de los 29 años menos los dos peores meses.

Estudios demuestran que esto sucede debido a que la esperanza de vida aumenta

Jubilación anticipada y parcial: requisitos en 2026

El acceso a la jubilación anticipada en 2026 conserva la opción de retirarse hasta dos años antes de la edad ordinaria en el caso voluntario, y hasta cuatro años antes en el involuntario. El Instituto BBVA de Pensiones ha detallado que, para la jubilación anticipada voluntaria, será requisito tener 64 años y 10 meses si se acumula menos de 38 años y tres meses cotizados, o 63 años si se supera dicho periodo. En modalidad involuntaria, la edad mínima será 62 años y 10 meses para quienes no alcancen los 38 años y tres meses, y de 61 años para quienes los hayan cumplido.

Respecto a la jubilación parcial, existen dos modalidades distintas. La jubilación parcial con contrato de relevo requiere una edad mínima tres años menor que la edad legal ordinaria de jubilación. Así, en 2026, quienes tengan menos de 38 años y tres meses cotizados podrán acceder a partir de los 63 años y 10 meses, mientras quienes superen ese periodo podrán hacerlo desde los 62 años. Por otro lado, la jubilación parcial sin contrato de relevo solo estará permitida a partir de la edad ordinaria de jubilación correspondiente a cada caso.

Incrementos en cotizaciones y bases reguladoras

En 2026 se ha registrado un nuevo aumento en la cotización correspondiente al Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que ha pasado del 0,8% al 0,9%. De este porcentaje, el 0,75% corresponde a la empresa y el 0,15% al trabajador. Esta sobrecotización busca fortalecer los recursos del sistema frente al esperado incremento del gasto derivado de las jubilaciones de la generación del ‘baby boom’. El objetivo es alcanzar un 1,2% en 2029 y mantenerlo hasta 2050.

Por otra parte, las pensiones mínimas y no contributivas han experimentado en 2026 una revalorización superior a la media de la inflación. Estas prestaciones, que reciben aproximadamente 2,5 millones de personas, deben incrementarse más que las demás, superando el 2,7% establecido por la evolución promedio de los precios.

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