El Estado también fija incrementos en las cuotas que deben abonar los distintos agentes que participan en el mercado eléctrico, cerca de siete euros, que comúnmente se trasladan a los usuarios

Con la llegada de diciembre, el Gobierno junto con Red Eléctrica emprenden la revisión de los costes regulados de la electricidad y presentan sus propuestas para 2026, que implicarán un aumento del 4,1% en esta parte de la factura eléctrica. Además, se prevé que el incremento correspondiente a la financiación del bono social alcance el 50%, resultado en un encarecimiento total de 15,03 euros anuales en la factura.
Las tarifas de peajes y cargos no dependen ni de las empresas eléctricas ni de la tarifa contratada por los usuarios, representando aproximadamente el 40% de la factura eléctrica. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), dado que se trata de un coste regulado, cada vez que se cambia de comercializadora, la tarifa se actualiza de forma automática.
Concretamente, los peajes cubren los costes de transporte y distribución de la energía hasta los hogares, y son establecidos por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Por otro lado, los cargos se refieren a otros gastos del sistema eléctrico, como la inversión en renovables o el déficit tarifario de años anteriores, y son propuestos por el Ministerio para la Transición Ecológica.
El apagón podría incrementar aún más la factura
Para el año 2026, tanto la CNMC como el Ministerio han formulado sus propuestas. La CNMC plantea un incremento promedio del 1,3% en los peajes para la tarifa 2.OTD, considerando un aumento notable en los costes asociados a la red de transporte, pero una baja para la red de distribución. Así, la OCU calcula que un hogar tipo, con 4,6 kW contratados y un consumo de 3.500 kWh al año, verá un impacto de 0,83 euros anuales debido a esta subida en peajes.
En cuanto al Ministerio, ha sometido a consulta su propuesta para aumentar los cargos, que implicará un alza del 10,5%, afectando a todos los suministros, tramos horarios y tarifas de acceso por igual. La razón principal es el incremento significativo en la remuneración prevista para las instalaciones renovables. Asimismo, se revisarán los pagos por capacidad, que registrarán una ligera reducción, aunque casi imperceptible (-0,06 euros al año). De esta forma, la subida de los cargos representará un aumento de 11,90 euros al año en la factura de un hogar promedio.
Además de los aumentos en cargos propuestos por el Ministerio, se incluyen los importes que deben abonar los diferentes agentes que operan en el mercado eléctrico, como distribuidoras, productores y comercializadores, para financiar el bono social. Aunque este coste debería ser asumido por las empresas, la mayoría de las comercializadoras lo trasladan al consumidor como un concepto adicional en la factura. El costo nuevo será de cerca de siete euros anuales por cliente, que acabará repercutiendo en la factura y supondrá un aumento de 2,3 euros por año, según la OCU.
A estos 15,03 euros de incremento podría añadirse un costo extra que deberán soportar los consumidores. Desde el apagón, Red Eléctrica opera en “modo seguro” para evitar nuevas caídas, y se ha propuesto que los peajes y cargos incluyan el sobrecoste generado por esta operación. Según la organización, este recargo, estimado entre 0,6 y 0,7 céntimos por kWh consumido, podría implicar un aumento adicional cercano a 27 euros anuales en la factura de un hogar medio.

