Adriana Lastra encabeza la iniciativa para que el PSOE denuncie a Paco Salazar ante la Fiscalía debido a las acusaciones de acoso sexual.
La propuesta de Lastra ha recibido el respaldo de varias federaciones dentro del PSOE, que reprochan la forma en que Ferraz ha manejado el caso Salazar.
El protocolo interno del PSOE fija un plazo de hasta seis meses para investigar y resolver situaciones de acoso, sin embargo, el sector feminista dentro del partido demanda una respuesta inmediata.
La reincorporación de Lastra a la política nacional sucede después de un período de tres años en silencio, tiempo durante el cual se afianzó en la Federación Socialista Asturiana.
Al estallar el escándalo por las denuncias de acoso sexual contra Paco Salazar, fue Adriana Lastra la primera figura que, en representación de la Federación Socialista Asturiana, pidió que no se le nombrara secretario de Organización adjunto.
Realizó esta manifestación frente a Ferraz, donde estaba previsto celebrar el Comité Federal del PSOE para anunciar los nuevos nombramientos de la Ejecutiva.
Su postura difirió claramente de la de Pilar Alegría, líder del PSOE en Aragón, quien defendió a Salazar.
Finalmente, se organizó una Ejecutiva improvisada en la que el entonces secretario de Acción Electoral renunció a todos sus cargos, incluyendo el de la Secretaría de Organización.
Cinco meses después y ante la falta de acción del PSOE respecto a las denuncias de las víctimas, Adriana Lastra reaparece en la escena nacional impulsando la solicitud de llevar a Salazar ante la Fiscalía.
Durante la reunión telemática del miércoles por la noche, la representante de Igualdad de los socialistas asturianos, Natalia González, propuso trasladar el caso a la Fiscalía debido a indicios de posible delito de violencia de género.
La propuesta fue bien recibida por otras federaciones, las cuales también mostraron fuertes críticas hacia la gestión del caso Salazar por parte de Ferraz.
«Lo que se debe hacer es, de forma inmediata, y entendiendo que estamos ante violencia contra las mujeres, ponerlo en conocimiento de la Fiscalía», afirmó Lastra este jueves.
Sólo minutos antes, la secretaria de Igualdad de la Ejecutiva, Pilar Bernabé, solicitaba más tiempo y, por ahora, descartaba acudir a la Fiscalía, aunque no descartaba esa posibilidad en el futuro.
Desde Ferraz sostienen que, por el momento, se encuentran dentro de los plazos previstos para la instrucción del caso de acoso sexual y piden calma.
El protocolo contra el acoso sexual del PSOE establece que «el plazo para responder al análisis de las actuaciones será como máximo de tres meses, pudiendo ampliarse hasta otros tres meses en situaciones de especial complejidad o circunstancias justificadas».
Las normas especifican que una persona designada por el partido debe «contactar por separado con las partes afectadas para recoger su versión de los hechos». Esto aún no se ha realizado.
En la reunión del miércoles, Pilar Bernabé señaló que «lo habitual son tres meses para la instrucción y tres más para la resolución».
Por tanto, al partido le quedaría aproximadamente un mes para que el Comité Anti-acoso emita su dictamen, que luego será remitido a la Secretaría de Organización para tomar medidas.
Estos tiempos contrastan con la demanda del sector feminista dentro del partido, que exige acciones inmediatas.
Tres años en silencio
«Una de las dificultades más grandes que tuvimos que transmitir a la sociedad es que la violencia contra las mujeres no es un asunto privado, sino un delito público», afirmó Lastra.
El regreso de Lastra a la política nacional se produce después de tres años de ausencia.
En ese período, abandonó el Congreso tras renunciar a la vicesecretaría general del PSOE, y se trasladó a Asturias, donde ascendió a la segunda posición en la estructura interna de su federación y asumió la Delegación de Gobierno.
Su dimisión durante el embarazo fue interpretada como un cierre de puertas tras la pérdida de confianza por parte de Sánchez y en medio de una confrontación interna contra Santos Cerdán.
«Me hizo la vida imposible», reconocía hace unos meses después del informe de la UCO y la renuncia del secretario de Organización del PSOE que reemplazó a José Luis Ábalos.
Entre los primeros referentes del sanchismo (Ábalos, Cerdán o Salazar), Lastra es la única que no ha estado involucrada en ningún escándalo,
lo que probablemente motiva su regreso a la primera línea.

