La Comisión Europea apuesta por la formación continua, la seguridad laboral y el apoyo a las empresas que inviertan en sus trabajadores para construir empleos de calidad

La Comisión Europea ha dado a conocer este jueves una estrategia destinada a transformar el mercado laboral en los Estados miembros de la Unión Europea, con el fin de asegurar empleos de calidad, fortalecer los derechos laborales y adaptar las normativas a los desafíos tecnológicos, sociales y económicos actuales. Este plan, que constituirá la base de la legislación que se prevé aprobar el próximo año, persigue modernizar el ambiente laboral y garantizar una protección más amplia tanto para empleados como para empleadores.
La vicepresidenta comunitaria responsable de Derechos Sociales y Empleo, Roxana Mînzatu, resaltó durante la presentación que crear empleos de calidad no es únicamente un reto social, sino también económico. “Si se quiere incrementar la productividad, atraer y mantener el talento y estimular la innovación, la solución radica en los empleos de calidad”, puntualizó. La Comisión pretende posicionar la calidad laboral como un eje fundamental para el desarrollo europeo, combinando crecimiento económico con justicia social.
Entre las metas de Bruselas está asegurar la equidad y modernización del mercado laboral, acompañar a trabajadores y empresas en las transiciones verde, digital y demográfica, además de reforzar el diálogo social y la negociación colectiva. Mînzatu enfatizó que el modelo social europeo representa un valor distintivo de la UE, capaz de atraer talento, aumentar la resiliencia económica y equilibrar competitividad y justicia social.

Formación, inversión en trabajadores y seguridad laboral, ejes de la nueva estrategia europea
Una prioridad resaltada por la Comisión es la formación y capacitación continua de los trabajadores. Según Mînzatu, invertir en el desarrollo de competencias y promover la innovación dentro del ámbito laboral resulta esencial para que la UE haga frente a los cambios ocasionados por la digitalización y la transición ecológica. De igual forma, la estrategia plantea asegurar que todos los empleados cuenten con acceso efectivo a sus derechos, a servicios públicos de calidad y a una adecuada inversión en seguridad y bienestar laboral.
Para fomentar la generación de empleos de calidad, Bruselas apuesta por mecanismos que reconozcan a las empresas que invierten en sus trabajadores. Esto abarca apoyos públicos y la incorporación de criterios sociales en la contratación pública. “Las condiciones sociales pueden servir para premiar a las empresas que apuestan por las personas y que valorarán a las personas, no solo el coste”, aseguró la vicepresidenta. El objetivo es que la inversión en capital humano se traduzca en mejores condiciones laborales y mayor estabilidad en el empleo.
La estrategia también centra la atención en la seguridad laboral y la prevención de riesgos. Mînzatu recordó que cada euro que se dedica a mejorar la seguridad en el trabajo se refleja en una mayor productividad, menor absentismo y prolongación de la vida laboral de los empleados. Además, Bruselas pretende combatir la explotación laboral, especialmente en sectores con cadenas complejas de subcontratación o en el traslado de trabajadores desde terceros países, como el transporte y la construcción. La Comisión planea fortalecer la transparencia y la responsabilidad de los empleadores en estos ámbitos.
Salarios dignos y derechos adaptados al siglo XXI, la apuesta de la UE
En materia salarial, la Comisión Europea reafirma su compromiso con la directiva sobre salarios mínimos, cuyo objetivo es asegurar ingresos adecuados para todos los trabajadores. Mînzatu indicó que los salarios dignos protegen el poder adquisitivo, reducen la desigualdad y hacen que el empleo resulte atractivo. La implementación efectiva de esta normativa ha mostrado aumentos reales de hasta un 10% en los países que la han adoptado, cifra que Bruselas aspira a replicar en toda la Unión.
La gran pérdida de la clase trabajadora: sus salarios rozan el poder adquisitivo de 2019, pero ni se acercan al de hace 15 años.
Esta hoja de ruta anticipa la futura Directiva sobre Empleos de Calidad, prevista para presentar en 2026. La normativa actualizará las reglas europeas que protegen a los trabajadores y abordará nuevos retos, como el impacto de la inteligencia artificial en el entorno laboral, garantizando que la innovación tecnológica esté acompañada de derechos sólidos y condiciones laborales justas. Con ello, la UE busca no solo proteger a los trabajadores, sino también fortalecer su modelo económico y social.
*Con información de Europa Press.

