Kate Middleton luce una tiara oriental con 2.600 diamantes durante la cena de gala con el presidente alemán, incluyendo un detalle dedicado a Alemania

La esposa del príncipe Guillermo captó toda la atención al portar una pieza del joyero real de la Casa Real Británica

El príncipe Guillermo y Kate

Solo una semana después de su visita oficial a España, el presidente alemán Frank-Walter Steinmeier y su esposa, Elke Büdenbender, emprendieron viaje hacia el Reino Unido para realizar una visita similar junto a la familia real británica, donde permanecerán dos días. La recepción estuvo a cargo de los príncipes de Gales, Guillermo y Kate Middleton, quienes acompañaron a la pareja presidencial durante una intensa agenda que finalizó con un banquete de Estado en el castillo de Windsor.

Desde temprano el miércoles 3 de diciembre, el rey Carlos III y la reina Camila supervisaron de manera directa los preparativos de un acto de gran relevancia para la Casa Real. Fue el último banquete de Estado del año, organizado en plena temporada navideña, motivo por el que se reforzaron el componente simbólico y el valor de la tradición. Entre los detalles más destacados de la decoración brilló un majestuoso abeto de más de siete metros de altura, procedente del Windsor Great Park y adornado con miles de luces, que dominaba uno de los salones principales del castillo.

Quién es quién en la casa real británica: del rey Carlos, el más tardío de la historia, al polémico príncipe Andrés.

Cerca de las ocho y media de la noche, hora local, la pareja presidencial alemana hizo su entrada oficial en Windsor. Después del posado protocolario junto a los reyes, llegó la aparición de los príncipes de Gales, cuya presencia desató una gran expectación, en particular por la elección del conjunto que llevó Kate Middleton. En eventos de gala, la princesa suele ser centro de atención, pero en esta ocasión la mirada se enfocó aún más por su selección de una joya histórica.

La joya real de Kate Middleton con 2.600 diamantes

La exduquesa de Cambridge sorprendió al lucir por primera vez la tiara oriental con rubíes, una pieza con una larga tradición en la realeza británica. Fue diseñada en 1853 por el príncipe Alberto, de origen alemán, para su esposa, la reina Victoria I, y creada por la renombrada joyería londinense Garrard & Co. Inspirada en arcos mongoles que rodean flores de loto, la joya está compuesta de oro, ópalos y 2.600 diamantes.

Los príncipes de Gales, Guillermo

Tras el fallecimiento de Victoria en 1901, la Corona Británica la declaró una reliquia real. Al año siguiente, su nuera, la reina Alexandra, reemplazó los ópalos —considerados desafortunados— por rubíes provenientes de diversas joyas indias pertenecientes a príncipes de esa región. Con un evidente homenaje a Alemania, país anfitrión de la visita, Kate optó por estrenarla en esta ocasión, combinándola con los pendientes de diamantes tipo candelabro que pertenecieron a Isabel II, así como con la Orden de la Familia Real y la banda y estrella de la GCVO.

La princesa complementó su look con un vestido largo de Jenny Packham en un tono azul pálido con matices verde esmeralda. De corte sirena, la prenda incluía un escote palabra de honor con sutil drapeado, espalda ligeramente descubierta y tela cubierta de pequeñas lentejuelas que creaban un efecto de brillo líquido, especialmente visible en los hombros. La cintura ajustada y la falda fluida transmitían una imagen muy elegante.

Las joyas históricas de la reina Camila en la cena de gala

La reina Camila también eligió joyas significativas. Optó por la tiara de la reina María, creada en 1893 por Garrard como regalo de boda para los entonces duques de York. Originalmente decorada con perlas en forma de lágrima, posteriormente pasó a Isabel II, que la modificó y la convirtió en una de sus piezas favoritas. Por ello, en el ámbito familiar se la conoce como la ‘Tiara de la Abuela’. Camila la combinó con una gargantilla del histórico conjunto de zafiros y diamantes fabricado en 1850, cuya forma original incluía 18 zafiros rectangulares rodeados por diamantes. En 1952, Isabel II ordenó retirar cuatro de esas piedras para ajustarla a su medida. Además, reutilizó el vestido que llevó en la reciente visita de Estado a Italia.

La presencia del presidente alemán tiene un significado histórico: han pasado 27 años desde que un mandatario de ese país realizó una visita oficial al Reino Unido. Carlos III, por su lado, suma más de cuarenta viajes a Alemania durante su etapa como príncipe de Gales, incluidos tres viajes oficiales junto a Camila. Ambos líderes ya se habían encontrado antes, ya que Steinmeier fue uno de los invitados destacados en la coronación de los reyes en mayo de 2023.

Scroll al inicio