Junts ve como definitiva la ruptura con el PSOE tras acusar al Gobierno de no cumplir la mayoría de los pactos alcanzados, sobre todo en asuntos vitales para Cataluña.
El partido denuncia numerosas falsedades de Zapatero en encuentros en Suiza y la escasez de progresos en compromisos como la Ley de Amnistía, la inmigración y la oficialidad del catalán en la UE.
Junts apunta que el respaldo al Gobierno les ha generado desgaste electoral y critica que sólo han obtenido medidas simbólicas, como el empleo del catalán en el Congreso y el regreso de ciertas compañías.
El entorno de Puigdemont confirma que no existen negociaciones genuinas y califica las recientes declaraciones de Sánchez como «palabras vacías», reafirmando su completa desconfianza respecto al Ejecutivo.
La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, respondió esta mañana a Pedro Sánchez: «Los votos de Junts están destinados a los catalanes y no se ofrecen sin condiciones. Los acuerdos deben cumplirse y consideramos que el Gobierno no ha respetado la parte esencial de los acuerdos. No cumplir con Cataluña implica consecuencias, por eso el 27 de octubre anunció la ruptura, que implica la ingobernabilidad».
«Ayer (martes) Sánchez lo reconoció desde La Moncloa. No hay negociación ni conversaciones en curso. Sánchez demostró que no es que no pudieran, sino que no quisieron», añadió Nogueras.
«Lo aprobado ayer es algo que debió autorizarse hace tiempo. No somos los únicos que alertamos sobre el incumplimiento del Gobierno, pero sí los únicos que actuamos», manifestó la portavoz de Junts.
La portavoz de Junts en el Congreso defendió la postura del líder del partido, Carles Puigdemont, quien señala como «irreversible» la ruptura con el PSOE de Pedro Sánchez, a pesar de que intente retomar la vía del «conflicto político», según fuentes próximas al expresident fugado en Waterloo.
Tras las «múltiples mentiras» de José Luis Rodríguez Zapatero en sus encuentros en Suiza y los «casi totales incumplimientos» de los 13 pactos firmados, «la confianza se ha perdido completamente».
No obstante, dentro de la organización catalana independentista hay quienes alertan sobre el desgaste electoral que supone apoyar a un Ejecutivo que impulsa políticas españolistas y de izquierdas sin obtener beneficios tangibles.
«Solo podemos presentar a nuestros votantes los pinganillos del Congreso», señala otra fuente de Junts, junto con el retorno de «una considerable cantidad de empresas» a Cataluña.
«Palabras vacías»
Sánchez apareció el martes en dos entrevistas admitiendo públicamente incumplimientos de sus compromisos, mientras que hasta hace un mes decía que había cumplido «con todo lo pactado».
«Lo de este martes fueron palabras vacías», comentan fuentes vinculadas a Puigdemont, quienes recuerdan que las balanzas fiscales, tema recurrente en las negociaciones de Zapatero en Suiza, «nunca llegaron a concretarse».
«¿Cómo se puede negociar los Presupuestos sin ese dato?», preguntan estos portavoces, añadiendo: «¿Cómo podemos confiar más si ni siquiera se invierte en Cataluña lo que sus documentos reflejan?».
La ejecución efectiva de la Ley de Amnistía se interpreta en Junts como otro incumplimiento manifiesto. «Puigdemont no ha regresado a Cataluña porque Sánchez no quiso, a través de Conde Pumpido«, indica esta fuente, enfatizando que «el Gobierno controla los tiempos del Constitucional».
Los 13 acuerdos
Además del catalán en el Congreso y el retorno de empresas, el resto de los pactos se ha estancado o nunca se ha abordado, según Junts.
A las mencionadas «aplicación efectiva de la Ley de Amnistía» y la «publicación de las balanzas fiscales», se suma el «reconocimiento nacional de Cataluña», que tampoco se ha concretado. Este punto es clave en el supuesto «conflicto político» y la prioridad principal reflejada por Junts en el Acuerdo de Bruselas.
El «traspaso integral de las competencias de inmigración» se pactó en enero de 2024 como intercambio por salvar los decretos anticrisis. Sin embargo, la Proposición de Ley para delegar estas competencias tardó 14 meses en llegar al Congreso, donde fue rechazada en septiembre de 2025.
La «oficialidad del catalán en la Unión Europea» fue la primera demanda de Puigdemont, quien se jactó de «cobrar por adelantado». Aunque el Gobierno lo presentó en el Consejo de la UE en siete ocasiones, todas fracasaron debido al veto de países potentes como Alemania. Junts acusa a Sánchez de no haberse implicado «personalmente».
Tampoco el «nuevo modelo singular de financiación» ha avanzado. Aunque ERC acordó una «financiación singular» para investir a Salvador Illa, Junts considera este pacto «no un cupo catalán» y lo califica de «insuficiente». Para Junts, se trata de puro «autonomismo».
Junts siempre ha exigido la publicación «periódica y transparente» de los «datos reales de ejecución presupuestaria» para demostrar que el presupuesto no se utiliza realmente en Cataluña, sino en Madrid.
El paquete legislativo «contra la multirreincidencia y la okupación» fue pactado para reformar el Código Penal, endureciendo sanciones por hurtos repetidos y facilitando desokupaciones rápidas. Sin embargo, los votos de Sumar y Podemos bloquearon estas iniciativas en el Congreso.
El «mecanismo de verificación internacional» acordado en Suiza, con un verificador salvadoreño, fue cancelado definitivamente bajo el argumento de que «verificar la nada no tiene sentido».
Por último, el denominado «blindaje competencial» cierra la lista de agravios de Junts, que acusa al Gobierno de continuar legislando con «decretos que invaden competencias autonómicas», violando el compromiso de respeto al autogobierno firmado en Bruselas.
Desconfianza total
Y es que Puigdemont no cree «nada» del acercamiento de Sánchez. El entorno del expresident afirmó, tras las entrevistas del líder socialista, que no ha habido «ningún asunto relevante» y solo «palabras vacías».
Para la dirección de Junts, no basta con hablar de «conflicto político» si no se reconoce la falta de voluntad para avanzar en acuerdos como la amnistía, la inmigración o la oficialidad del catalán.
Las medidas anunciadas por el Ejecutivo este martes, según círculos próximos a Puigdemont, carecen de contenido y resultan insuficientes para recuperar una relación «inexistente». La ruptura se considera ahora «irreversible» porque las condiciones del debate han cambiado de manera fundamental.

