En diciembre, visita este balneario en Cantabria con siete manantiales que recuerdan un escenario de serie de época de Netflix

Ideal para una escapada en diciembre, este lugar rodeado de senderos, casonas montañesas y árboles centenarios proporciona descanso, tratamientos especializados y un entorno natural perfecto para desconectarse

Foto: Escalera principal del histórico balneario cántabro, en una localidad que discurre por dos valles y está flanqueada por el río Besaya. (Google)
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El Balneario Las Caldas de Besaya, en Cantabria, propone una experiencia invernal exclusiva entre aguas termales, arquitectura decimonónica y un entorno natural privilegiado. Sustentado por siete manantiales mineromedicinales, es uno de los destinos más destacados del termalismo en España, con siglos de tradición y bienestar reconocidos.

Un vestíbulo que recuerda el ambiente de una novela del siglo XIX, escaleras alfombradas que parecen diseñadas para la entrada de un personaje histórico y salones que rememoran épocas más tranquilas. El silencio que domina este rincón de Cantabria podría confundirse con el de una escena cinematográfica a punto de filmarse. No obstante, no es un plató de Netflix: es un espacio real, abierto al público y visitado durante siglos por quienes buscan salud, reposo y belleza.

El Balneario Las Caldas de Besaya, inaugurado en 1826, está situado en el corazón de Cantabria, entre montañas y a orillas del río que le da su nombre. Su historia está vinculada a la región y a personajes como Isabel II, y sus siete manantiales continúan siendo el núcleo de este complejo que conserva su esencia original. Estas aguas, ricas en minerales como sodio, cloruros, bicarbonatos y elementos radioactivos de baja intensidad, se consideran eficaces para tratar trastornos respiratorios, digestivos, reumáticos y del sistema nervioso.

Termalismo con historia y arquitectura que cautiva

El complejo se distribuye en tres edificios conectados por pasarelas. El principal, de estilo clásico, cuenta con 70 habitaciones espaciosas y un interior que preserva la arquitectura original. Otro, conocido como el edificio del casino, fue restaurado tras la Guerra Civil y ofrece terrazas con vistas al parque. El tercero, dedicado exclusivamente a los tratamientos, mantiene un ambiente cálido y acogedor, con cabinas individuales para baños termales, chorros, duchas circulares, masajes e inhalaciones, entre otras técnicas.

Todo el recinto dispone de servicios como restaurante, cafetería, lavandería, capilla, aparcamiento vigilado y zonas comunes con wifi. Además, se organizan actividades como bailes, juegos de mesa, charlas y excursiones. El balneario tiene capacidad para 156 personas, distribuidas en 75 habitaciones dobles y 6 individuales, todas equipadas con calefacción, televisión vía satélite y baño privado.

Un entorno natural privilegiado y bien comunicado

Las Caldas de Besaya forma parte del municipio de Los Corrales de Buelna, una ubicación estratégica para quienes desean combinar tratamientos termales con naturaleza, cultura y rutas al aire libre. El recinto está atravesado por un carril bici que conecta con Suances, y rodeado de senderos peatonales que facilitan la visita a localidades como Riocorvo, Viérnoles o Cartes, reconocidas por su patrimonio cántabro conservado.

A pocos metros del balneario se encuentra también el Santuario de Nuestra Señora de Las Caldas, un conjunto arquitectónico que añade valor espiritual e histórico al entorno. Todo esto convierte a este enclave en un destino ideal para una escapada en diciembre, donde el frío se alivia con baños calientes, paseos por un parque con árboles centenarios y una atmósfera que invita a detener el tiempo.

Tradición, salud y relax a orillas del Besaya

Referente del termalismo en el norte de España, este balneario es especialmente apreciado por personas mayores mediante el Programa de Termalismo del Imserso, aunque su propuesta atrae cada vez a más viajeros jóvenes. Su atractivo no reside únicamente en las propiedades de sus aguas, sino también en el cuidado del entorno, la autenticidad del edificio y la tranquilidad que se percibe desde el momento en que se cruza la puerta.

Balneario Las Caldas de Besaya

El Balneario Las Caldas de Besaya, en Cantabria, brinda una escapada invernal singular entre aguas termales, arquitectura decimonónica y un entorno natural destacado. Alimentado por siete manantiales mineromedicinales, es uno de los destinos más representativos del termalismo español, con siglos de tradición y bienestar a sus espaldas.

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