Significado y contexto de la ‘atracción infantil’ inspirada en la Virgen del Rocío según su creador, que la define como una obra de arte

La obra de arte que despertó la polémica en redes sociales.

Una creación artística de Álex Peña, que reproduce el palio de la Virgen del Rocío y emite la Salve Rociera, causó controversia tras difundirse como una supuesta atracción para niños.

La obra formó parte de unas jornadas culturales celebradas en Sevilla, dedicadas a explorar la relación entre folclore, religión y tradición, rindiendo homenaje al legado del artista Ocaña.

Esta instalación, dirigida únicamente a los niños y sin ánimo comercial, tenía como objetivo invitar a la reflexión sobre la incorporación de lo religioso en la vida cotidiana a través del humor y la participación activa.

El evento incluyó música, espectáculos y actividades populares, promoviendo valores como la libertad, la alegría y la visibilidad, tomando como inspiración la figura de Ocaña.

Una ‘atracción de feria’ que simulaba el palio de la Virgen del Rocío moviéndose por las arenas. Sonaba la Salve Rociera. Esta combinación despertó tanto la curiosidad de muchos como la indignación de otros, además de críticas por parte de Abogados Cristianos.

El vídeo, que se volvió viral el pasado fin de semana en redes sociales, fue objeto de debate. ¿Es una atracción infantil y religiosa? ¿Una burla? ¿O un tributo a la Blanca Paloma?

Nada de eso. No es feria, ni atracción ni algo de pago. Se trata de una obra artística de Alex Peña, quien abordó la conexión del sur de España con lo religioso desde las perspectivas popular y folklórica durante ese fin de semana.

El ‘palio’ de la Virgen del Rocío para niños permaneció expuesto solo alrededor de 4 horas. Se exhibió dentro de unas jornadas que reflexionaban precisamente sobre lo popular, lo religioso y la herencia de Ocaña, pintor sevillano fuertemente vinculado a estos ámbitos.

En el marco de las jornadas tituladas ‘Y lo demás no es nada. De Ocaña a Califato ¾’, se presentó la ‘atracción’ rociera.

En Sevilla

«El primer bloque dará paso a la activación de ‘ROCÍO’, la máquina escultórica diseñada por Álex Peña en forma de trono, situada en la Plaza del Pelícano, donde los niños podrán subir evocando una procesión laica llena de color, humor y participación ciudadana», detallan los organizadores a EL ESPAÑOL.

Cartel de la fiesta celebrada en Sevilla.

La denominada atracción, que en realidad es un proyecto artístico, «no se comercializa ni genera ingresos«, aclaran fuentes de la organización, quienes enfatizan que no existe intención de ridiculizar a la Virgen del Rocío.

Estas jornadas eran, en resumen, una aproximación a «la cultura popular y a la manera en que se relaciona con el folclore y la tradición». En ese contexto se sitúa la obra llamada «ROCÍO».

«Es una obra que muestra cómo lo religioso forma parte de la vida cotidiana. Era una invitación a la reflexión«, explican. Además, representa una manera de abordar el legado de Ocaña en un espacio «accesible únicamente para niños, no para adultos», sin buscar polémicas, insisten.

La jornada, que tuvo lugar en Sevilla el pasado fin de semana, contó con la actuación de Califato ¾, calificado como «uno de los colectivos musicales más vanguardistas y provocativos del panorama español actual», según los organizadores.

Junto a ellos actuó el coro de Cantillana, que estrenó su versión del ‘Romance a Ocaña’ de Carlos Cano, seguido de «una celebración colectiva con migas con chorizo, música y sesiones de DJ a cargo de Xispazo y Dalila».

Ocaña

La programación buscaba ser una fiesta, convivencia y reivindicación «en consonancia con el espíritu de Ocaña», quien siempre reivindicó «libertad, alegría y visibilidad«.

Pero, ¿quién fue Ocaña? ¿Y quién es el artista que homenajeó su figura a través de la atracción dedicada a la Virgen del Rocío?

Ocaña es José Pérez Ocaña. Nacido en Cantillana en 1947, falleció en 1983. «Pintor, performer y símbolo de la lucha LGBTIQ+ durante la Transición», destacan los organizadores del homenaje.

«Su obra, íntimamente vinculada a la cultura popular andaluza, reivindicó la identidad, el deseo y la celebración como actos políticos«, añaden. Su obra no se comprende sin lo folklórico, lo religioso y lo reivindicativo desde la celebración y la fiesta.

«La fiesta y el vino»

«Lo esencial en la vida es el amor, la fiesta y el vino, lo demás no es nada», indican los organizadores, frase que tituló estas jornadas y que refleja una filosofía vital que continúa vigente.

La obra de Ocaña es pictórica, pero también lo fueron sus performances por las Ramblas de Barcelona vestido de mujer, sus relatos y episodios en los que canta a la Virgen al pasar por la calle… Combinaba la religión con lo profano desde la militancia por la visibilidad LGBTIQ+.

El creador detrás de la polémica propuesta sobre la Virgen del Rocío es la mente organizadora de estas jornadas del pasado fin de semana: se trata de Alex Peña (Alicante/Sevilla), creador escénico y actor, además de titulado Superior en arte dramático (ESAD Sevilla).

«Esqueleto»

El artista acuñó el término «EXODRAMA«, un lenguaje escénico que genera representaciones basadas en contextos externos a la obra principal. Una pieza exodramática se sitúa conceptualmente fuera de la obra, pero vinculada a ella, como un exoesqueleto a su esqueleto.»

Su trabajo artístico combina crítica, humor, poesía visual y experimentación con nuevos formatos, como demuestra su creación «ROCIO«.

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