Se intensifica la fragilidad parlamentaria de Sánchez: ya no basta con la abstención de Junts

«Algunos han mencionado eso del Black Friday…». Pedro Sánchez comenta en tono de broma con Miguel Borra, presidente del sindicato CSIF, luego de la firma del acuerdo para mejorar las condiciones laborales de los empleados públicos. Ambos sonríen. Apenas minutos atrás, el juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente decretó prisión preventiva sin fianza para el exministro de Transportes José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García. Black Thursday. La presencia del presidente del Gobierno en este acto no estaba contemplada inicialmente. Fue una decisión tomada sobre la marcha al conocerse que Anticorrupción solicitaba cárcel para quien fue su mano derecha durante años. «Es muy duro, se nos han colado dos manzanas podridas y las colocamos como número dos», lamentan fuentes socialistas.
El Ejecutivo enfrentó ayer un jueves negro: el rechazo del Congreso a la senda de estabilidad, un requisito indispensable para disponer de Cuentas Públicas, dejó al descubierto su debilidad parlamentaria y la falta de una mayoría capaz de aprobar los Presupuestos. La entrada en prisión de Ábalos vuelve a exponer la red corrupta que operaba dentro del Gobierno y del PSOE. Ante un escenario adverso y oscuro, La Moncloa intenta mantener una apariencia de normalidad, mostrando que «la vida continúa». Ese mensaje de que aquí no ocurre nada fue el que Sánchez quiso transmitir al referirse al Black Friday con su asistencia a la ratificación del acuerdo para aumentar en un 11% las retribuciones de los empleados públicos entre 2025 y 2028. El Gobierno sigue adelante con sus políticas aunque sus indicadores parezcan críticos.
«La legislatura sigue siendo tan complicada como antes», señalan fuentes gubernamentales. No obstante, la prisión preventiva de Ábalos y su permanencia en el escaño incrementan la dependencia del Ejecutivo en Junts y agravan su fragilidad. La prisión provisional no implica la pérdida del cargo parlamentario, aunque sí suspende todos los derechos políticos y económicos. El exnúmero dos de Sánchez tenía el compromiso de votar alineado con el PSOE. Con un diputado menos, y sin que por ahora la mayoría en la Cámara Baja -176 diputados- varíe, a los socialistas ya no les sirve la abstención de Junts para aprobar sus iniciativas. Necesitan, ahora, que respaldan cada voto. Los independentistas catalanes están en una situación de ruptura con el PSOE y mantienen un «bloqueo» en la legislatura.
A pesar de la percepción de que la legislatura se desmorona, con socios aún no rotos pero sin descartar un adelanto electoral, Sánchez, según su equipo, conserva la intención de presentar los Presupuestos. «Nos perjudica no tenerlos, pero si los planteamos, tanto socios como oposición deberán definirse. Y si los rechazan, en las elecciones podremos presentarnos con ese documento que refleja lo que queremos hacer y no nos permiten porque lo tumban». Un mensaje diseñado para unificar votos. El modo precampaña ya está activo en todos los partidos, aunque desde La Moncloa hacen hincapié en alcanzar 2027. Sin embargo, con la postura de Junts, la exigencia de Podemos y la baja de Ábalos (un voto), el futuro parece incierto.
No obstante, el Gobierno llevará al Congreso dentro de 15 días nuevamente la senda de estabilidad para que sea votada —si no hay cambios, será rechazada—. Otra derrota que no dolerá tanto como la «traición» que sienten con Ábalos. «Merece todo mi desprecio», afirma una ministra. El otrora poderoso secretario de Organización, mano derecha de Sánchez y ministro que gestionaba un mayor presupuesto, ahora es un «diputado del grupo mixto»; «palabra de un imputado». La distancia con quien fue un pilar en Ferraz es máxima.
Sánchez evitó ayer hablar de Ábalos, a pesar de que los periodistas le lanzaron preguntas al salir del acto en Madrid. Los ministros de mayor peso también esquivaron a la prensa. «Estamos acostumbrados», expresan fuentes socialistas sobre la imagen de otro militante entrando en el furgón rumbo a Soto del Real. «Tranquilidad», «es un proceso judicial que sigue su curso», dicen integrantes del Gobierno. «Ábalos no tiene derecho a sentirse perjudicado; el daño nos lo hizo a nosotros», expone un dirigente destacado tras el cambio de estrategia del exministro, quien ahora critica a Sánchez. «Investigar a Air Europa abriría una caja de pandora, podríamos afectar a Begoña. Podríamos llegar lejos», afirmó en una entrevista con este diario horas antes de su cita en el Supremo.
Mientras algunos consideran que el daño mayor fue la entrada en prisión de Cerdán, otros señalan el impacto del arresto de otro exsecretario de Organización. «Consolida la imagen de toda la red corrupta en la cima del partido. La etiqueta de corrupción ya la tenemos, lamentablemente», indica un dirigente. «Ataca uno de nuestros pilares fundamentales, que es la lucha contra la corrupción», añade un alto cargo. «La suma de infidelidades en dos parejas debería hacerle cuestionar a quién elige y cómo», comenta un conocedor del núcleo de mando socialista, refiriéndose a Sánchez y su responsabilidad política.

