El PP interpreta el rechazo de Vox a la manifestación del domingo como una señal de que Santiago Abascal «trabaja para Sánchez», en un momento en el que avanzan los procesos judiciales vinculados al entorno de Pedro Sánchez.
La convocatoria, liderada por Alberto Núñez Feijóo en Madrid y sin identificar siglas partidistas, pretende unir al centroderecha en contra de la «corrupción» gubernamental y evaluar la capacidad de movilización del PP.
Vox justifica su ausencia argumentando que el PP mantiene pactos con el PSOE en diferentes organismos y teme que una imagen conjunta afecte negativamente su campaña en Extremadura.
Barones y dirigentes del PP, como Díaz Ayuso, Mañueco y Almeida, han confirmado su presencia, mientras que en las proximidades se celebrará otra manifestación apoyada por grupos cercanos a Vox y Hazte Oír.
La concentración «abierta y sin siglas» de este domingo servirá de termómetro para evaluar la fuerza del PP en la calle, en medio del avance de investigaciones judiciales que afectan al entorno de Pedro Sánchez.
El objetivo de Alberto Núñez Feijóo, que convocó la manifestación tras la detención de José Luis Ábalos y Koldo García, era proyectar una imagen sólida de la oposición frente a la «corrupción» gubernamental.
Por ello, hizo un llamado también a otras formaciones políticas.
No obstante, Vox se desmarcó desde el inicio.
Para el PP, la ausencia de Santiago Abascal es una confirmación de que «trabaja para Sánchez», según fuentes del partido.
En sus declaraciones públicas, la dirección popular evita actualmente el enfrentamiento directo, enfocando el mensaje hacia el llamamiento a los votantes de Vox.
En esa línea, el secretario general del PP, Miguel Tellado, solicitó este viernes «unir las voces» de todo el espectro centroderechista.
Porque si todos acuden «juntos», «será un triunfo de la democracia frente a la mafia». Ese es, precisamente, el lema de la manifestación.
La protesta de este domingo será la séptima convocada por el PP desde que Feijóo asumió la presidencia del partido.
En algunas anteriores participaron cargos de Vox, pero en esta ocasión no lo harán.
¿La razón? Los seguidores de Abascal califican de «burla» manifestarse contra el PSOE un domingo «y pactar con los socialistas de lunes a viernes».
Entre los ejemplos citan el acuerdo sobre la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha, ratificado la semana pasada por PP y PSOE para aumentar el número de diputados en esa región.
Además, recuerdan los pactos en Bruselas, concretamente los compromisos de la Agenda 2030 y el acuerdo de Migración y Asilo.
También señalan que a Vox no le interesa proyectar una imagen conjunta con Feijóo, especialmente después de haber respaldado la investidura de Juanfran Pérez Llorca en la Comunidad Valenciana hace tres días.
Abascal prefiere evitar cualquier imagen que pueda perjudicar su campaña en Extremadura, donde las encuestas pronostican un aumento significativo en votos.
El distanciamiento entre ambas fuerzas, de cualquier modo, no es algo reciente.
En octubre, Feijóo afirmó que a Vox «se le está yendo la pinza con el PSOE» y que ambos partidos comparten una «estrategia no coordinada, pero coincidente» para «excluir al PP».
Estas palabras las pronunció tras criticar la ausencia de Abascal en los actos del 12 de Octubre, equiparando dicha postura con la de EH Bildu.
Quién va
Desde Unión del Pueblo Navarro, partido que suele apoyar este tipo de manifestaciones, indicaron a este diario que su asistencia es «segura», aunque no pueden detallar qué delegación participará debido a que la convocatoria «fue muy rápida».
Mientras tanto, los barones y dirigentes del PP afinan sus agendas para estar presentes.
Al cierre del viernes, confirmaron su presencia entre otros: el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; Alejandro Fernández por el PP catalán; Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida por el PP de Madrid; y Javier de Andrés, líder del PP vasco.
También asistirá Jorge Azcón, presidente de Aragón.
A solo 500 metros del Templo de Debod, lugar elegido por el PP para su manifestación, está prevista otra concentración.
Esta será a las 13.00 horas en la calle Ferraz, frente a la sede del PSOE, y su origen es incierto: ningún grupo ha reivindicado formalmente la convocatoria. No obstante, ya ha sido apoyada por Revuelta, el colectivo juvenil vinculado a Vox, y por el grupo ultracatólico Hazte Oír.
El llamado a participar circula desde el jueves en redes sociales. La convocatoria no había sido notificada el viernes a la Delegación del Gobierno.

