Juventud Guevarista

Brasil: cuando el «cambio» se vuelve, sino continuismo, reacción

Federico Boga

12.12.05

“En Brasil y en toda Latinoamérica hay que analizar lo que sucede, y sacar nuestras lecciones. La lección que yo saco, y la someto al debate, es que la total incapacidad del gobierno de Lula de hacer los cambios, es una demostración de que el capitalismo en América Latina no es humanizable, no hay un espacio para hacer una reforma, ni la más chica. Latinoamérica entonces está en una situación muy grave. El neoliberalismo acentúa la barbarie, y dentro del capitalismo no hay capacidad de suavizar esa barbarie. Eso coloca en el horizonte una sóla alternativa que es el socialismo”. (Plínio Arruda Sampaio, profesor de la Universidad de Campinhas, ex integrante del PT)

La crisis política en el gobierno de Brasil y en el PT, demuestra que intentar humanizar el Capitalismo no es más que una utopía reaccionaria.
La actual crisis política se desata cuando a fines de mayo, el diputado del PTB (Partido Trabalhista Brasileiro -Partido Laborista- aliado del gobierno) Roberto Jefferson denuncia en el parlamento el pago de coimas mensuales por parte del PT a diputados de la oposición, por un monto de 30 mil reales (12.500 dólares), con el objetivo de que se acelerara la aprobación de algunas leyes (por ej: Reforma Sindical y Reforma Universitaria). Lo que comenzó como una autodefensa de Jefferson, quien había sido acusado de corrupción por sobornar al director de Correos, termina con la renuncia de José Dirceu (el 16 de junio) a su cargo de jefe de gabinete, la renuncia de Silvio Pereira (el 6 de julio) Secretario General del PT y la renuncia de José Genoíno (el 9 de julio), Presidente del PT. Según las denuncias del diputado laborista, tanto Dirceu como Genoíno comandaban el esquema de sobornos a diputados de la oposición. Para nosotros Dirceu y Genoíno encajan en la calificación que llamamos guerrilleros “arrepentiti”, así como los Tupamaros Mujica (Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca) y F. Huidobro (Senador de la República) en nuestro país. O sea, ex guerrilleros que han renegado de su pasado de enfrentamiento al sistema, acomodándose en la institucionalidad burguesa, ejerciendo altos cargos en la administración del Estado. José Dirceu inició su militancia política en el año 1966 al ingresar en el “Ala Marighela” (más tarde se llamaría ALN), un grupo armado revolucionario ligado al Partido Comunista Brasileño. El 12 de octubre de 1968 fue apresado. Se exilió en Cuba después de liberado, regresando a Brasil en 1980. Fue uno de los pilares en la fundación del PT, del cual fue presidente nacional durante la década de 1990. Ejerció varios mandatos como diputado federal hasta 2003, cuando después de que llegara al gobierno el PT, dejó el puesto para asumir la Dirección de la Casa Civil (Jefe de Gabinete). El 16 de junio de este año, renunció a su cargo acusado de corrupción, ocupando nuevamente su puesto en el Congreso como diputado. José Genoíno, nacido el 3 de mayo de 1946, fue integrante en la década de 1970 de la Guerrilla de Araguaia, movimiento de combate que luchó contra la dictadura militar en Brasil. Fue diputado por San Pablo entre 1982 y 2002. Al final de ese año fue electo presidente nacional del Partido de los Trabajadores, sustituyendo en el cargo a José Dirceu. El 9 de julio presentó renuncia a su cargo, después de ser acusado de pagar mensualidades a diputados de la oposición.

LO QUE PROVOCA LA CRISIS NO ES LA CORRUPTELA, ES LA POLITICA NEOLIBERAL

La crisis política que hoy vive el gobierno y el PT, no es únicamente producto de las denuncias de corrupción. La crisis era previsible desde el momento que el PT accede al gobierno. ¿Por qué? Porque el descalzoncillamiento ideológico del PT produce el recorte y aggiornamiento (actualización, modernización) del programa. Cuando el objetivo estratégico deja de ser la revolución y el socialismo, cuando no se trabaja para concientizar al pueblo de la necesidad de la revolución, de la necesidad de la liberación nacional y social, cuando se niega la lucha de clases, cuando se abandona la ideología de los trabajadores y se prioriza el electoralismo porfiado, se pretende convencer a la clase trabajadora de la colaboración y conciliación de clases, se abandona la lucha ideológica-política contra la clase dominante y los oportunistas, se hacen alianzas con la derecha para ganar como sea, se niega la lucha contra el imperialismo, se aceptan los condicionamientos del FMI, BM y BID, lleva indefectiblemente a una crisis estructural a cualquier organización que se pretenda de “izquierda”. El PT se volvió, lo que Lenin llama, un partido oportunista obrero-burgués. Veamos lo que dice sobre el oportunismo Lenin en 1916: “Los oportunistas son, objetivamente, un sector de la pequeña burguesía y de algunas capas de la clase obrera, sobornados con los superbeneficios imperialistas, convertidos en perros guardianes del capitalismo, en corruptores del movimiento obrero”. El abandono (o la no adopción) de la ideología de los trabajadores, significa abandonar (o no asumir) los intereses de la clase obrera, de los marginados, de los explotados de la ciudad y del campo, de los viejos y de los jóvenes ultrajados permanentemente por la lógica expropiadora del sistema capitalista. El régimen de compra de diputados, que está hoy en el tapete, tiene como base el capital financiero, que alcanzó bajo el “gobierno de los trabajadores” beneficios históricos. Itaú, Bradesco y Banespa han registrado los más grandes lucros bancarios de América, incluidos los EEUU. A mediados del pasado junio hubo una reunión entre los principales banqueros del país y dirigentes del PSDB de F. H. Cardoso (Partido Socialdemócrata de Brasil), en donde se acordó en que las denuncias de corrupción debían ser “controladas”, para que no afectaran la economía (o sea, para que no se afecte el margen de ganancias que el gobierno le asegura a los capitalistas). El objetivo actualmente de la burguesía brasileña es “blindar” a Lula, que las denuncias de corrupción no lo involucren personalmente. Es que Brasil batió el pago de intereses a los banqueros en el primer semestre de este año: más de 32 mil millones de dólares, el mayor monto semestral registrado por el Banco Central desde 1991. El crecimiento económico del sector público (Unión, Estados, Municipios y Empresas Estatales) también fue récord (sumó U$S 24 mil millones). Ese monto, el superávit primario, fue totalmente para pagar la cuenta de intereses de la deuda externa. Ningún capitalista quiere el fin de un gobierno que consigue desviar U$S 4 mil millones por mes del Tesoro público para pagar los intereses de la deuda. Esto corresponde a un 6.43% del PBI de Brasil. Cuanto más aumenta esa sangría de los recursos públicos, más aumenta la deuda pública, las tasas de interés y las coimas. En 2004, el superávit primario de 32.400 millones de dólares (4,6% del PBI) no fue suficiente para pagar los intereses de la deuda pública, de 51.200 millones de dólares. El Banco Central contrató entonces préstamos por otros 18.800 millones de dólares: para vender en el “mercado” sus nuevos títulos aumentó la tasa básica de interés (Selic; la del Brasil es la más alta del planeta, 13% real) aumentando así el monto de la deuda y los intereses adeudados. Los elevados intereses puestos en práctica en Brasil elevaron en aproximadamente 26.800 millones de dólares el endeudamiento del gobierno federal a lo largo del primer semestre. En el mes de junio, la deuda contraida por el Tesoro Nacional y el Banco Central por medio de la emisión de títulos sumaba 362 mil millones de dólares, un récord.

LA CRISIS EN BRASIL: UN ESPEJO PARA ELLOS (NUESTRO GOBIERNO) Y NOSOTROS (LA OPOSICION DE IZQUIERDA).

Recordemos que el Palloci uruguayo, Danilo Astori, ha expresado en más de una oportunidad que la política económica brasileña es un ejemplo a seguir. Pues bien, esa política económica brasileña defiende un solo interés de clase: el de la burguesía, la oligarquía y el imperialismo. Al final del primer semestre de 2005, la capacidad media de compra de los trabajadores creció apenas un 2% en relación al año anterior, manteniéndose un 25-30% por debajo de la de 1997. El desempleo, particularmente en San Pablo, después de elevarse en 20,7% en 2004, reculó hasta 16,7% en enero de 2005, para elevarse nuevamente a 17,3% en marzo de 2005. Hace unos días la burocracia sindical de la Central Única de Trabajadores (CUT), la dirección de los Sin Tierra (MST) y de la Unión Nacional de Estudiantes (UNE) realizaron una movilización de apoyo al gobierno, que contó con la participación de cerca de 9.000 personas. Por otro lado el miércoles 17 de agosto, la Coordinación Nacional de Luchas (Conlutas), agrupamiento de oposición al gobierno y a la dirección de la CUT y de la UNE, convocó a una movilización de repudio a los políticos corruptos y a las políticas neoliberales del gobierno concentrando cerca de 30.000 personas en la capital Brasilia. El gobierno progresista uruguayo saluda y respalda la política económica del gobierno de Lula, la mayoría de la Mesa Política del FA (con excepción del 26M) se solidariza con el PT y el gobierno norteamericano por intermedio del Secretario del Tesoro reconoce que los inversores le dan un voto de confianza a Lula, ya que los mercados de acciones, de cambio y de tasas de interés han reaccionado bien. Esto nos confirma el acierto político del intento de unificación de un espacio revolucionario en nuestro país, que hoy se refleja en el FRAS y la Coordinadora de la Fuerza Militante Revolucionaria, que luche por la revolución, la liberación social y el socialismo. #

diciembre de 2006
Publicado en el mensuario Los Orientales del MRO, n° 49.

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