El desprendimiento de materiales causó la muerte de dos mineros. Uno de ellos perdió a su hermano hace 18 años, atrapado por una vagoneta.

Anilson Soares, el minero leonés que perdió la vida este viernes en un accidente dentro de una mina en Cangas del Narcea (Asturias), ya había sufrido la pérdida en 2007 de su hermano Adolfo, de 27 años, en otro incidente ocurrido en el Pozo Calderón, perteneciente a la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP), en Villablino (León).
Anilson Soares, de 42 años, con origen caboverdiano, estaba casado y tenía dos hijos en edad escolar, según informaron a Efe fuentes cercanas a la familia.
Las mismas fuentes destacaron su carácter amable, su amplia experiencia y la trágica casualidad de fallecer mientras trabajaba en una mina, tal como ocurrió con su hermano Adolfo Soares a los 27 años.
En el caso de Adolfo, fue una vagoneta en movimiento inesperado la que lo atrapó entre una estructura de seguridad cuando se dirigía a la salida tras finalizar su jornada laboral.
El accidente ocurrido en Cangas del Narcea, donde falleció Anilson, se produjo apenas días antes de cumplirse dieciocho años desde aquel primer hecho.
En este último incidente también perdió la vida otro minero, Óscar Díaz, de 32 años, residente en Cangas del Narcea, en el suroccidente de Asturias, mientras que un tercer trabajador logró salir por sus propios medios.
La causa aparentemente fue un desprendimiento de materiales ocurrido alrededor de las cinco de la tarde del viernes pasado, según reportaron fuentes del Gobierno asturiano, el 1-1-2, la Guardia Civil y la Delegación del Gobierno.
Condiciones de seguridad «muy elevadas»
La mina de Cangas disponía de unas condiciones de seguridad «muy elevadas» y había superado la inspección más reciente el jueves anterior, en el mismo sector donde tuvo lugar el derrumbe.
Así lo señaló el presidente del Principado, Adrián Barbón, que adelantó la declaración simultánea de dos días de luto tanto en Asturias como en Castilla y León por el fallecimiento de los dos mineros.
Barbón, quien tras enterarse del accidente se desplazó desde Salamanca, donde iba a asistir a un acto político, hasta Asturias para conocer la situación in situ, recordó que la mina, propiedad de la empresa TYC Narcea, fue objeto de una «exhaustiva revisión» tras el accidente en la mina de Cerredo, ubicada en el concejo de Degaña, donde fallecieron cinco mineros el 31 de marzo por una explosión de gas grisú.
Tras dicha inspección, se comprobó que «todo estaba en orden», una valoración que también confirmaron las propias organizaciones sindicales.
Barbón indicó que los propios trabajadores «tienen dificultades para comprender lo ocurrido, más allá de la tragedia minera», ya que las condiciones de seguridad eran «muy elevadas». Además, mencionó la posibilidad de que el derrumbe se haya debido a un problema geológico, aunque insistió en que es necesario permitir una investigación exhaustiva para esclarecer las causas.
El presidente autonómico transmitió las condolencias del Gobierno del Principado a las familias y allegados de las dos víctimas.

