El ambiente resulta cálido, comunitario y libre de juicios, perfecto para aquellos cuyos cerebros no se adaptan bien a las normas de “mantente quieto y en silencio”
Seguir en
¿Y si asistir al cine no implicara estar inmóvil en la oscuridad durante dos horas, sosteniendo las palomitas en silencio? Imagínese esto: en lugar de filas apretadas, se accede a una sala de cine equipada con escritorios y pequeñas lámparas. Mientras la película se proyecta en la pantalla grande, las personas tejen a crochet, recorren hilos, escriben en sus diarios o dibujan.
El entorno es acogedor, colectivo y sin remordimientos, pensado para quienes su mente no funciona adecuadamente con la regla de “mantente quieto y callado”. No es necesario imaginarlo más: en Países Bajos ya se ha concretado, donde se inauguró el primer cine en el mundo destinado a las personas con TDAH. Se trata de una sala preparada específicamente para que este público disfrute de las películas.
El diseño del lugar es distinto al convencional: las pequeñas mesas brindan una superficie cómoda para trabajar, mientras que la luz cálida y los asientos confortables no exigen permanecer inmóvil ni en completa oscuridad. En vez de solo mirar la pantalla, se permite que las personas tejan, dibujen o realicen manualidades mientras ven la película.
Reacciones en redes sociales
Este formato forma parte de una creciente tendencia de experiencias cinematográficas “sensorialmente inclusivas”, que capta la atención de un público cada vez mayor. De hecho, el impacto de esta iniciativa ha sido amplio en las redes sociales, con usuarios de distintas partes del mundo, incluyendo España, solicitando la creación de cines similares en sus regiones.
Aunque el espacio en cuestión, ubicado en Eindhoven, no se diseñó exclusivamente para personas con TDAH, la repercusión en redes ha hecho que se convierta en un ejemplo a imitar para otros cines.
Por ejemplo, Toni López (@tonilopezgrowht), creador de contenido, ha manifestado a través de sus redes sociales su opinión respecto a esta tendencia. Sostiene que “conocer a tu público lo cambia todo. En ocasiones, la mejor idea de negocio surge al escuchar y empatizar”.
María García, diagnosticada con TDAH y dedicada a divulgar y educar sobre esta condición, también ha mostrado un particular entusiasmo con esta propuesta, subrayando que “las personas con TDAH nos concentramos mucho mejor cuando tenemos algo en las manos. En estos cines, podrás entretenerte con algo”.
Una iniciativa con potencial de expansión
Por ahora, esta idea solo se ha implementado en Países Bajos, pero el efecto positivo que ha generado probablemente favorecerá su extensión a otros países en los próximos años. María García concluye que “esto no es simplemente un cine, sino un recordatorio de que el TDAH no debe ajustarse completamente al mundo. El mundo también puede adaptarse a nosotros”.
El streaming posibilitó disfrutar de contenidos audiovisuales desde la comodidad del hogar, pero los cines se han quedado rezagados. ADHD Cinema cierra esta brecha creando un entorno inclusivo para personas con neurodivergencia y a la vez acogedor para quienes buscan una experiencia cinematográfica más flexible.
En una cultura que constantemente busca fórmulas para que la gente regrese a las salas, esta podría ser la solución. Escritorios, lámparas y libertad para moverse podrían ser la clave para que las personas vuelvan a enamorarse de la magia del cine.
¿Por qué las personas con TDAH necesitan alternativas al cine convencional?
Diversos factores convierten la experiencia de estar en un cine en un desafío casi imposible para quienes tienen TDAH. El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, conocido como TDAH, es un trastorno del neurodesarrollo que se caracteriza por falta de atención, hiperactividad e impulsividad.
Permanecer sentado en el cine por al menos una hora y media puede resultar complicado o inviable para algunas personas, especialmente aquellas cuyo cuerpo no tolera mantener la misma posición durante tanto tiempo. Un artículo de Mental Health Information señala que para quienes tienen TDAH, “estar sentado sin hacer nada más de unos minutos puede ser casi físicamente doloroso”.
La “pesadilla” de una madre que no logra recuperar a su hijo con discapacidad, TDAH y trastorno de conducta: “Está retenido en Cádiz”
Además, otro artículo en The Mini ADHD Coach resalta algunos de los retos que enfrentan las personas con este trastorno en la experiencia de ver una película: “Mantener la atención es un desafío considerable para muchos diagnosticados con TDAH.
Procesar la información externa y convertirla en algo coherente suele ser una tarea ardua. Nuestros intereses también desempeñan un papel. Si algo nos atrae, es muy probable que lo retengamos, pero si no, empiezan a aparecer dificultades”.
Por otra parte, “ver películas puede resultar muy emocionante. A veces, esa emoción me pone un poco nervioso y empiezo a moverme de un lado a otro en lugar de quedarme quieto. Me verás agarrando lo que esté cerca: una almohada, el control remoto o mi celular”.
Experiencias similares evidencian la necesidad de crear un espacio inclusivo donde, independientemente de la condición, todos puedan disfrutar del arte cinematográfico. Solo queda esperar para ver si esta innovación se transforma en el próximo fenómeno de nuestra época.
