Descubre la ruta de senderismo en Granada con formaciones naturales esculpidas por el viento

Un entorno casi lunar, labrado por siglos de viento y quietud, esconde una senda destacada por sus chimeneas. Allí, entre barrancos y relieves extraordinarios, se encuentra uno de los senderos más singulares de la provincia

Foto: La increíble ruta de senderismo que tienes que hacer sí o sí en Granada. (Wikiloc/Álvaro López Carreño)
  • Se asemeja al Cañón del Colorado, aunque está en Teruel: uno de los parajes más sorprendentes y poco conocidos de España

Granada alberga uno de esos trayectos naturales que impresionan incluso a los caminantes más experimentados. En un entorno donde el viento ha esculpido el terreno por siglos, se despliega un itinerario que fusiona paisajes desérticos, un silencio profundo y un relieve que parece moldeado artesanalmente. Esta ruta, aún poco transitada, se ha transformado en una de las experiencias más destacadas para quienes buscan recorridos sencillos de seguir, pero con un potente atractivo visual y geológico, perfectos para quienes exploran espacios excepcionales en la provincia.

Se trata de la Ruta de las Chimeneas del Negratín, un sendero circular ubicado en Cuevas del Campo, dentro del Geoparque de Granada, reconocido por la Unesco en 2020. El recorrido abarca unos 7 kilómetros en su versión corta —o hasta 14 en la larga— atravesando un escenario de badlands, barrancos y cañones que desembocan en el embalse del Negratín, donde el contraste de las tierras ocres con el agua turquesa forma una imagen inolvidable. En el camino aparecen formaciones geológicas tan especiales como las famosas ‘chimeneas de hadas’, así como antiguas casas cueva que rememoran la herencia troglodita de la zona. La ruta se clasifica con dificultad media y, en ciertos puntos, especialmente en el descenso al pantano o en la subida por la cresta, es imprescindible extremar precauciones.

Un paisaje moldeado por el viento y el paso del tiempo

El trayecto comienza en el Área Recreativa Mirador del Negratín, desde donde se inicia un sendero estrecho que serpentea entre formaciones erosionadas. Conforme avanza, el entorno se vuelve más espectacular, ofreciendo vistas que incluyen desde el propio embalse hasta el Cerro del Jabalcón. En el kilómetro 1,5 comienza el descenso hacia la orilla, donde el sendero corre casi a nivel del agua, facilitando la observación cercana de las estructuras arcillosas propias de este territorio. Allí se encuentran las chimeneas naturales que dan nombre a la ruta, verdaderas esculturas creadas por la interacción de viento, sedimentación y erosión.

Tras bordear el embalse por más de un kilómetro, el sendero asciende nuevamente por un barranco que conduce a una cresta panorámica. Desde este punto, la ruta se dirige hacia el norte antes de enlazar con un carril de tierra que cierra el circuito. Este tramo final ofrece un paisaje más abierto, ideal para contemplar la extensión del geoparque y la variedad de materiales geológicos que lo componen. Aunque es un sendero poco conocido, quienes lo recorren resaltan su atmósfera mágica, la diversidad de terrenos y la sensación de caminar por un escenario natural único en Andalucía.

  • Se asemeja al Cañón del Colorado, aunque está en Teruel: uno de los parajes más sorprendentes y poco conocidos de España

Granada alberga uno de esos trayectos naturales que impresionan incluso a los caminantes más experimentados. En un entorno donde el viento ha esculpido el terreno por siglos, se despliega un itinerario que fusiona paisajes desérticos, un silencio profundo y un relieve que parece moldeado artesanalmente. Esta ruta, aún poco transitada, se ha transformado en una de las experiencias más destacadas para quienes buscan recorridos sencillos de seguir, pero con un potente atractivo visual y geológico, perfectos para quienes exploran espacios excepcionales en la provincia.

Scroll al inicio