España vuelve a la final de la Copa Davis tras seis años al vencer a Alemania y enfrentará a Italia por el título

Pedro Martínez y Marcel Granollers celebran un punto en el partido de dobles ante Alemania. Pedro Martínez y Marcel Granollers obtuvieron el punto final que aseguró la victoria en la eliminatoria tras vencer en dobles a Krawietz y Puetz.

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Carlos Serrano Jorge Pacheco Publicada 22 noviembre 2025 18:59h Actualizada 22 noviembre 2025 19:00h

La capacidad de resistencia del equipo español en esta Copa Davis parece inagotable. Tras superar la ausencia de Carlos Alcaraz, remontar situaciones adversas contra República Checa y afrontar intensos momentos durante la semifinal ante Alemania, el grupo dirigido por David Ferrer ya está clasificado para la final.

Aunque la tarde prometedora que construyó Pablo Carreño con su valiente remontada frente a Jan-Lennard Struff se desvaneció cuando Jaume Munar cayó ante Alexander Zverev en el segundo enfrentamiento de la semifinal, la pareja compuesta por Pedro Martínez y Marcel Granollers logró llevar a España hasta la final.

El duelo definitivo de dobles mantuvo la tensión hasta el último punto. La supremacía de la ‘Armada’ en el primer set hacía prever un triunfo sencillo, pero Krawietz y Puetz, por parte de Alemania, respondieron en la segunda manga, dejando todo en manos del tercer set para definir al ganador.

La victoria de la dupla española se confirmó tras la actuación de Alexander Zverev, tercer mejor jugador del ranking mundial, quien cumplió con su tarea de líder germano, superando con solvencia a Jaume Munar, que a pesar de su entrega no pudo mantener el ritmo del teutón.

Con dos parciales de 6-7, Zverev igualó la serie en Bolonia, trasladando toda la presión al habitual desenlace por dobles, última opción para España de lograr su decimocuarta final en la historia del torneo.

El mallorquín afrontó el encuentro con renovadas esperanzas tras la destacada actuación del jugador asturiano. Munar, que mostró un tenis sólido en cuartos tras derrotar con firmeza a Jiri Lehecka, intentó nuevamente desplegar su repertorio táctico.

No obstante, Zverev arrancó con determinación desde el primer punto, plenamente consciente de que Alemania dependía de su triunfo para mantener vivas las esperanzas de volver a una final. Su dominio fue patente desde el inicio, marcando el ritmo sin conceder a Munar los espacios para ejercer presión ofensiva.

La épica de Carreño

Antes, Carreño había mostrado la serenidad y experiencia de un jugador que ya levantó la Ensaladera en 2019 y fue protagonista de una histórica remontada ante Dinamarca en septiembre pasado. Frente a otro veterano como Struff, de 35 años, el asturiano desplegó su inteligencia táctica para mantener la compostura en los momentos clave.

El primer set transcurrió con juegos dominados por los saques hasta que el español encontró el instante óptimo para quebrar el servicio.

Con 5-4 y su propio saque, Carreño no flaqueó y cerró la manga con firmeza. El alemán, reconocido por su saque potente y derecha agresiva pero falta de táctica en momentos de alta presión, comenzó a mostrar debilidades en su juego.

El segundo set aumentó la tensión hasta niveles extremos. Con 5-4 y Struff al saque, Carreño dispuso de tres bolas de partido que el germano salvó por centímetros gracias a golpes cerca de la línea casi perfectos.

El set se decidió en un tie-break donde se produjo el instante de mayor heroicidad de la jornada. Struff tomó ventaja con un contundente 6-1, dejando a Carreño al borde de la derrota con cinco bolas de set consecutivas en contra.

Sin embargo, Carreño mostró una fortaleza mental ejemplar. En lugar de ceder ante la dificultad, el gijonés se recuperó magistralmente y encadenó siete puntos seguidos, firmando la victoria más emocionante y significativa de su participación en esta Copa Davis.

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