Un grupo de expertos analizará las normativas aprobadas por la Junta de Andalucía para garantizar que se fundamenten en evidencias científicas

José Carlos Villamandos, consejero de Universidad e impulsor del 'comité de sabios'.

Todas las leyes, normativas y decretos que apruebe la Junta de Andalucía deberán fundamentarse en evidencias científicas y no en creencias o falsedades.

Esta tarea será responsabilidad de una nueva oficina que el Proyecto de Ley para el Avance de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación plantea instaurar. Se trata de un tipo de ‘consejo de sabios’ encargado de supervisar esta cuestión.

El organismo recién creado llevará por nombre Oficina de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación y estará ubicada en el Parlamento andaluz. Su función será asesorar a los legisladores para que toda la legislación de la comunidad se base en criterios científicos.

No obstante, la nueva oficina está concebida como un ente consultivo según el proyecto de ley aprobado este miércoles por el Consejo de Gobierno.

Sin embargo, fuentes de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación afirman que durante la tramitación de la norma la opinión de los expertos podría volverse obligatoria «si así lo deciden los diputados».

Ciencia

Por lo tanto, esta oficina científica está llamada a «contribuir a que la evidencia científica guíe las decisiones de los parlamentarios».

Entre sus responsabilidades se incluyen recomendar y orientar a la Cámara andaluza sobre todos aquellos asuntos que esta considere relevantes, además de proponer temas de posible interés parlamentario en los ámbitos científico y tecnológico, señalan en la Junta.

También deberá «participar en grupos de trabajo propuestos por la institución para abordar asuntos científico-técnicos específicos», añaden fuentes del Gobierno andaluz.

Desde la Consejería de Universidad indican que la nueva ley busca que «la ciencia y la política hablen el mismo idioma«. ¿Motivo? Para que los políticos adopten «mejores decisiones y administren de forma más eficiente los recursos públicos».

Las mismas fuentes están convencidas de que «cuando la ciencia entra en el Parlamento, tanto la democracia como la sociedad salen beneficiadas».

El ‘consejo de sabios’ es un proyecto «sin precedentes en España». La oficina tendrá, según explican desde la Junta a este medio, la función de «elaborar informes independientes para los diputados sobre temas científico-tecnológicos de relevancia» y también de traducir «el conocimiento científico en datos accesibles y útiles para la toma de decisiones políticas».

Estos expertos también buscarán «establecer una colaboración continua entre el Parlamento, las universidades, los centros de investigación y los agentes del conocimiento», además de «realizar actividades de divulgación científica para acercar la política a la sociedad y viceversa».

Decisiones

Con este apoyo, la finalidad del ‘comité científico’ será que las decisiones públicas «se fundamenten en evidencia y no en presunciones».

De este modo, «la nueva ley convertirá a Andalucía en la primera comunidad española que crea una oficina de Ciencia en su Parlamento. Esto significa que los diputados podrán basar sus resoluciones en la mejor información científica disponible».

Con asesoría científica, calculan desde Universidades, los gobernantes reducirán errores y evitarán gastos innecesarios y «poco efectivos». Además, se espera que esta entidad fomente la confianza de los ciudadanos andaluces en las instituciones y estreche la relación entre Andalucía y Europa.

«Verificable»

«Es importante destacar que se trata de un órgano técnico, no político, que garantizará información neutral, verificable y comprensible para todos los grupos parlamentarios y evitará decisiones basadas en intereses momentáneos», advierten desde la consejería dirigida por José Carlos Villamandos.

Pero, ¿quiénes formarán parte de este ‘club de sabios’? Serán designados por el Parlamento de Andalucía a propuesta de la Consejería de Universidad. Esta consejería podrá solicitar asesoramiento para presentar candidatos al Consejo Asesor para la Ciencia, la Tecnología y la Innovación.

La primera vez que se reúna el comité de científicos que asesorarán al Gobierno andaluz, según indican desde la Junta, deberán redactar un reglamento que establezca «cómo se realizará la propuesta de sus miembros a partir de ese momento».

Juanma Moreno

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, trató este miércoles la norma que permitirá crear la oficina anticucos en Andalucía: «Aprobamos la futura Ley para el Avance de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación. Con ella, avanzamos para convertirnos en una de las regiones europeas que más invierte en conocimiento», declaró el presidente andaluz.

Moreno añadió que, gracias a esta nueva ley, la comunidad moviliza «hasta 27 millones de euros para reforzar la calidad de la I+D» en la región.

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