Cuatro jóvenes son salvados tras utilizar balsas hechas con bidones durante una jornada con más de 240 asistencias en El Hierro

El rescate de cuatro jóvenes que flotaban sobre dos balsas fabricadas con bidones marcó una tarde intensa en El Hierro, donde más de 240 personas recibieron asistencia en dos embarcaciones diferentes. Los equipos trasladaron a todos los grupos al puerto de La Restinga, que concentró toda la operación de respuesta.

Cuatro jóvenes rescatados sobre balsas de bidones en una tarde con más de 240 personas atendidas en El Hierro

Al inicio de la tarde del domingo, el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo en Tenerife recibió un aviso de un mercante situado al sur de El Hierro. Informó sobre un cayuco sin motor, con 161 personas a bordo, entre ellas 26 mujeres y 8 menores, localizado a unas treinta millas de la isla. Se activó el avión Sasemar 103 para verificar la posición y evaluar la situación desde el aire.

Desde el avión se confirmó la ubicación precisa y se observó que el portacontenedores Queen B III, de bandera liberiana, había reducido la velocidad para mantenerse cerca del cayuco hasta la llegada de los equipos de rescate que zarparían desde La Restinga.

Minutos después, desde el puerto herreño partieron la Salvamar Navia y la Dipdha. Durante la aproximación, la Navia detectó una estructura flotante separada del cayuco principal. Al llegar, comprobaron que era una balsa improvisada compuesta por seis bidones azules amarrados entre sí, sobre la cual se aferraban dos jóvenes. Según relataron, se habían lanzado al mar unas tres horas antes del rescate. La tripulación los embarcó en estado de agotamiento.

La Navia continuó el rastreo en la misma área y encontró una segunda balsa idéntica, también construida con bidones unidos con cuerdas, en la que viajaban otros dos jóvenes. Estos explicaron que se habían lanzado al agua el jueves por la noche, poco después de la salida del cayuco. Los cuatro fueron llevados a bordo de la Navia.

Al llegar a La Restinga, explicaron que los cuatro jóvenes se habían arrojado al mar intentando alcanzar tierra para solicitar ayuda. Afirmaron que el cayuco llevaba horas a la deriva, sin motor, y que las fuerzas dentro del grupo ya estaban muy mermadas. Narraron que dos miembros se lanzaron el jueves por la noche y los otros dos unas tres horas antes del rescate, utilizando las balsas hechas con bidones como único soporte para mantenerse a flote.

Con los cuatro jóvenes a salvo, la Navia se dirigió al punto principal, donde la esperaba la Dipdha. Ambas embarcaciones comenzaron el traslado de los 161 ocupantes del cayuco —incluidas las 26 mujeres y los 8 menores— distribuyéndolos según la capacidad y el estado físico. Tras finalizar el transbordo, pusieron rumbo a La Restinga, donde se preparaba la recepción.

Cuando la Navia ya se aproximaba a la isla, su tripulación avistó otro cayuco que avanzaba por sus propios medios a unas dos millas de la entrada del puerto. A bordo iban 81 personas: 63 hombres, 15 mujeres y 3 menores. La embarcación fue asegurada mientras los equipos en tierra reorganizaban la llegada de todos los grupos.

En La Restinga, sanitarios, voluntarios y cuerpos de seguridad recibieron a las personas rescatadas, realizaron las primeras evaluaciones médicas y priorizaron los casos con necesidad de atención urgente. Con dos cayucos y dos balsas llegando en un intervalo muy breve, los equipos debieron ajustar tiempos y recursos para atender a más de 240 personas. Cuando se supera la capacidad de la isla, se activan derivaciones hacia Tenerife, aunque la primera acogida siempre se efectúa en La Restinga.

Durante el desembarco, también fueron depositados en el muelle los seis bidones azules, todavía amarrados, que sirvieron de apoyo para los dos jóvenes rescatados a treinta millas.

Fue una tarde marcada por varios rescates simultáneos en un océano que recién había sido azotado por el temporal Claudia. Dos balsas improvisadas con cuatro jóvenes, un cayuco a treinta millas y otro cayuco entrando bajo sus propios medios a las puertas del puerto. La Restinga tuvo que atenderlos casi de manera simultánea, coordinando la llegada de 161 personas, los cuatro jóvenes rescatados en mar abierto y las 81 personas del segundo cayuco, superando con creces las 240 asistencias en pocas horas.

El análisis de los últimos años permite contextualizar esta jornada. En 2023, El Hierro recibió 14.535 personas en 154 cayucos. En 2024, la cifra subió a 24.003 migrantes, 295 embarcaciones, 39 fallecidos y 1.180 menores no acompañados. En 2025, hasta la fecha, la isla ha registrado 8.502 llegadas en 116 embarcaciones, con 9 fallecidos durante la asistencia en puerto y dos desapariciones tras el hundimiento del 12 de febrero.

Aunque los datos de 2025 son inferiores a los dos años anteriores, las últimas 24 horas se encuentran entre las más intensas del año y evidencian nuevamente el impacto que tienen varios rescates consecutivos en una isla con recursos limitados y dependiente de la disponibilidad inmediata de sus unidades marítimas.

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