Al Partido Popular no le resulta atractivo abrir un debate público sobre el aborto, aunque tampoco evita abordarlo. Este lunes anunció su intención de promover «un cambio en la ley» vigente que contemple un listado de médicos «opuesto» al actual. Es decir, reemplazar el registro de objetores por uno de profesionales «dispuestos» a realizar abortos.
El propósito es evitar la señalización -o la creación de «listas negras», según Isabel Díaz Ayuso– de aquellos sanitarios que, por convicción, consideren incompatible su juramento hipocrático con esta práctica.
Como explicó el presidente del PP, el aborto es «un derecho» reconocido en la normativa y respaldado por una sentencia del Tribunal Constitucional», que Alberto Núñez Feijóo acepta sin cuestionar.
Tanto él como la portavoz temporal del Comité de Dirección, Alma Ezcurra, informaron sobre esta reciente controversia: el incumplimiento legal por parte de cuatro Comunidades Autónomas que aún no han activado el registro de médicos objetores.
El gobierno socialista de Asturias y el popular de Baleares ya habían iniciado los procedimientos cuando Pedro Sánchez anunció que les enviaría un requerimiento formal. Aragón nunca había impulsado esta medida durante las administraciones de Javier Lambán (PSOE), y ahora Jorge Azcón (PP) se ha comprometido a «acatar la ley».
Sin embargo, Ayuso rechazó el jueves pasado en la Asamblea «señalar a ningún médico», ya sea por practicar abortos o por negarse a hacerlo. También afirmó que no establecerá «listas negras» en la Comunidad de Madrid.
Cuando se le insistió sobre el tema, Ezcurra evitó el lunes «caer en la trampa» del Ejecutivo, que según ella impulsa esta polémica como una «cortina de humo» para «desviar la atención» en unas semanas que se presentan políticamente complejas.
No obstante, fue el alcalde de Madrid quien comenzó con esta controversia hace unas semanas. Y cuando José Luis Martínez Almeida protagonizó esta situación, Sánchez reaccionó magnificándola, proponiendo que el aborto se convierta en un “derecho fundamental consagrado en la Constitución”.
Actualmente, utilizando la misma táctica de distracción, el PP parece haber descubierto una fórmula para no responder al incumplimiento de la ley por parte del Gobierno de Ayuso, planteando que la lista debería tener un propósito contrario.
En una entrevista para Espejo Público, Feijóo se comprometió a que, en caso de gobernar, «la lista será invertida».
Por una parte, porque lo que realmente «le interesa a una mujer» es conocer «qué médicos están disponibles» para garantizar este derecho y no «quiénes no lo están». Y por otro lado, como explicó después Ezcurra en la rueda de prensa, «porque Sánchez genera esta controversia para evitar tratar los problemas reales de los españoles, siendo la natalidad uno de ellos«.
De acuerdo con los populares, el problema radica en que muchas mujeres no se convierten en madres «por no poder acceder a una vivienda, por estar en un empleo precario o porque el Congreso mantiene bloqueada la ley de conciliación» impuesta por el PP y aprobada hace un año en el Senado.
«En línea con esta visión», concluyó Ezcurra, «nos oponemos a las listas negras y apostamos por brindar soluciones, ganar y reformar la ley«.
«El galgo huyó»
La rueda de prensa del lunes fue ofrecida por Ezcurra mientras Pedro Sánchez aterrizaba en Egipto para participar en el acto de implementación del acuerdo de paz en Oriente Próximo.
Desde el PP de Feijóo recuerdan que siempre mantuvieron «la misma postura» desde el 7 de octubre. Sin embargo, a Sánchez la paz le sorprendió convalidando un decreto de embargo contra Israel y con «medio Gobierno oponiéndose a ese plan de paz» con posturas aún más radicales que las de Hamás.
Agregan además que por esas razones «huyó como el galgo de Paiporta» de los grupos de prensa el pasado domingo, durante la recepción de los Reyes en el Palacio Real por el 12-O. «No quiso dar explicaciones ni sobre ese tema, ni sobre casos de corrupción, ni por su silencio cuestionable ante el Nobel de la Paz otorgado a María Corina Machado«.
Ezcurra tiene interés en la política exterior y mantiene posiciones firmes y fundamentadas respecto al conflicto en Oriente Próximo y a la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela, dos áreas donde España bajo Sánchez se está alejando de la postura común de Occidente.
Aun así, el foco de Génova estos días ha estado en inmigración y corrupción.
Primero, para mostrar su «propuesta de Gobierno que atiende a las preocupaciones de los españoles» frente al «caos del gobierno de Sánchez». Y segundo, como oposición responsable de señalar «una de las raíces principales» del «desgobierno irracional» de esta legislatura.
Ezcurra es la autora del Plan Integral sobre Inmigración que Feijóo presentará este martes en Barcelona. Además, en la rueda de prensa posterior al Comité de Dirección respondió a múltiples preguntas sobre el «visado por puntos», cuyo contenido adelantó EL ESPAÑOL el sábado pasado.
No obstante, el asunto central de la comparecencia fue el aborto.
El PP considera haber hallado una salida proponiendo un listado de médicos abortistas en lugar del de objetores, modificando la ley en un futuro gobierno. Sin embargo, en Génova evitan responder a la cuestión crucial actual: si Feijóo respalda a Ayuso en su desobediencia frente a la ley vigente.

