El hospital HM Torrelodones ha sido condenado a pagar una indemnización de 70.000¤ a la familia de una mujer de 59 años que estuvo dos meses y medio sin recibir tratamiento para su cáncer debido a un retraso en la apertura de un informe.

Solo cuando Izaskun Echeberría regresa a la consulta del cirujano que le había extirpado la vesícula dos meses y medio atrás, es entonces cuando el doctor S.R. abre en su ordenador la historia clínica de la paciente, de 59 años.
Al revisar el documento de Anatomía Patológica, que en realidad estaba disponible desde hace dos meses y medio, pero que no había consultado, probablemente por un descuido, observa que casi desde el día en que Izaskun acudió a revisión tras la cirugía, una semana después, le aseguraron que todo estaba en orden y podía quedarse tranquila.
El informe es claro: Izaskun presentaba un cáncer que el cirujano no detectó cuando le extirpó la vesícula, la cual se había descompuesto durante la extracción laparoscópica.
El médico, perteneciente al centro HM Torrelodones (Madrid), comunica la negativa noticia a la paciente, pero de forma inesperada intenta tranquilizarla: «No se preocupe, lo que había que hacer ya está hecho: el tumor fue extirpado», le asegura. Izaskun relata esto inocentemente a sus hijas, Nerea y Amaia, quienes evidentemente se alarman y la llevan al Hospital de Villalba, donde trabaja Nerea, al día siguiente.
«Allí nos confirman que no podrán hacer nada», comenta Nerea a EL MUNDO. Una semana más tarde, operan a Izaskun en el Hospital de Villalba. «Al abrirla, deciden cerrarla porque no hay tratamiento posible».
Estos hechos sucedieron en la primavera y verano de 2018. Izaskun falleció el 16 de julio de 2019, justo un año después, periodo durante el cual sus hijas ocultaron con profundo cariño y gran dolor su enfermedad: «Cumplimos un papel esencial para que no sufriera».
El Juzgado de Instrucción número 49 de Madrid ha dictaminado ahora que HM Hospitales y Mapfre, su aseguradora, deben indemnizar con 70.000 euros a la familia, representada por los abogados Adrián Carriedo y Alexandra Dubón, de Carriedo Legal, por la pérdida de la oportunidad de tratamiento. En esos dos meses y medio, el juez considera que se perdió hasta un 26% de probabilidades
de que Izaskun, descrita por sus hijas como «un huracán», pudiera prolongar su vida.
«Además», señala Amaia, «no recibimos ni una llamada de HM Torrelodones, ni mientras mi madre estaba viva para saber cómo evolucionaba, ni después. ¿Existe mayor falta de humanidad?».
Con una agravante añadida, según Nerea: «Ese día, cuando mi madre nos comunica que tiene cáncer pero que no era grave, comprendí al instante el error y llamé a HM para comunicar al director lo ocurrido, solicitando que le realizaran cuanto antes todas las pruebas necesarias, principalmente un PEC-TAC, vital para detectar metástasis. Y la respuesta fue que se debía verificar si el seguro médico cubría la prueba, o si nos tocaría pagarla, porque ellos no lo harían».
«Me enfadé muchísimo, porque ellos cometieron el error, mi madre se les iba, y me estaban negando una prueba esencial». Finalmente, el PEC-TAC y demás exámenes los realizó el Hospital de Villalba, donde confirmaron que no había opciones de tratamiento.
Izaskun Echeberría acudió a HM Torrelodones el 24 de abril de 2018, le extirparon la vesícula el 7 de mayo, y el informe de Anatomía Patológica determinó que padecía cáncer el 16 del mismo mes. Dos meses más tarde, el 24 de julio, cuando ya presentaba síntomas como mareos y fiebre, acudió a la clínica RM de Moralzarzal, donde le informaron que existía una lesión en la zona de la reciente cirugía. De ahí volvió a HM.
«Se incumplieron todos los protocolos», asegura Amaia. «Al extraer la vesícula se dispersaron células cancerosas por la zona. El cirujano ni siquiera informó de que la vesícula se había roto durante la operación. Al revisar la biopsia de Anatomía Patológica, debería haberse intervenido de inmediato, lo que le habría dado opciones de supervivencia; después, ya no fue posible».
Las hijas de Izaskun también expresan su indignación al recordar que «el médico nunca pidió disculpas por su error
«Además», añade Amaia, «continúan recurriendo la sentencia para intentar reducir la condena, pese a que han reconocido los hechos. ¿Cómo pueden actuar así?».
El abogado Adrián Carriedo destaca que «se ha comprobado la existencia de importantes vínculos empresariales entre HM Hospitales, el gabinete pericial Promede, empleado por la empresa, y su asesoría legal. Juan Abarca, presidente del grupo, es CEO y fundador del gabinete, y consideramos que esto compromete la imparcialidad y objetividad de los peritos de Promede», concluye.

