El Gobierno andaluz ha asistido sin la documentación necesaria a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera convocada por el Ejecutivo central, enfrentándose a la cita ‘a ciegas’.
Así lo ha indicado la consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social, Carolina España, quien ha calificado el evento de «paripé«, dado que acudieron sin disponer de la información esencial.
La consejera también recordó que en el último encuentro, celebrado en febrero, se enteraron «por los medios de comunicación» de la propuesta de quita de deuda que el Gobierno de Pedro Sánchez ya había comunicado previamente a los «independentistas».
Para el Gobierno andaluz, la reunión de este lunes, donde se deben establecer los límites de gasto financiero de las comunidades para el nuevo Presupuesto de 2026, llega «tarde», pues las cuentas de la comunidad ya fueron aprobadas en Consejo de Gobierno.
«En el Consejo se abordarán los objetivos de estabilidad y de deuda. Unos objetivos que, para la mayoría de las Comunidades Autónomas, llegan con retraso, dado que ya han elaborado y están tramitando sus presupuestos, como ocurre en Andalucía», explicó España.
Plazos
Para la consejera andaluza, estos objetivos «deberían haberse presentado antes del 30 de junio por parte del Gobierno para orientar a las autonomías en la elaboración de sus presupuestos y definir, por ejemplo, el porcentaje de déficit», algo que no se ha cumplido.
Esta situación ha obligado a comunidades como Andalucía, según fuentes del Gobierno andaluz, a diseñar sus Presupuestos de 2026 sin contar con información clave.
Aun así, la consejera destacó que el proyecto de cuentas de la comunidad para el próximo año «se ha elaborado equilibrado o con déficit cero», según fuentes de la Junta. España señaló que esa es «la opción más responsable».
Además, añadió que el Gobierno andaluz ha seguido «el calendario legal para la elaboración de su presupuesto», que ya fue presentado en el Parlamento y aprobado en el debate de totalidad.
Con las cuentas andaluzas ya en el Parlamento y tras superar el debate de enmiendas a la totalidad, España señaló que no es momento para realizar cambios. Ni en los objetivos de estabilidad ni en los de gasto, que están recogidos en la normativa andaluza.
Por otra parte, calificó de igual manera el tratamiento al Sistema de Financiación Autonómica como un «paripé», ya que, según dice, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, «ha anunciado que no propondrá ninguna reforma del Sistema, sino que solo informará sobre lo hecho hasta el momento, que es casi nada».
«El Sistema de Financiación Autonómica (SFA) de 2009 no solo está anticuado, sino que perjudica gravemente a Andalucía, destinada a reformarse urgentemente. Anualmente resta a los andaluces 1.528 millones de euros, según Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), respecto a la cantidad que debería recibir para alcanzar la media española», declaró la titular.
Financiación
Por ello, insistió en la obligación de crear un Fondo Transitorio de Nivelación que «corrija la infrafinanciación de Andalucía». Asimismo, advirtió que, si se produce una reforma del referido Sistema de Financiación, la comunidad exigirá que se parta de lo acordado en el Parlamento en 2018, una propuesta del PSOE respaldada por el PP.
Cabe destacar que sobre este punto se pronunció el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, quien adelantó que el objetivo andaluz en la reunión sería solicitar 4.000 millones de euros adicionales en financiación, cantidad que la ministra Montero ya reclamó en 2018. «No solicitaremos más que ella», expresó el presidente, limitando esa cifra al dinero pendiente para la región mientras se revisa el modelo autonómico.
No obstante, España señaló que teme que ninguna de estas iniciativas llegue a concretarse, ya que la ministra Montero, asegura, «ha desinflado públicamente todas las expectativas de Andalucía». Considera que la convocatoria es «tardía, con los presupuestos andaluces prácticamente tramitados y con asuntos aún por resolver».
Así, la reunión entre las autonomías y el Gobierno central este lunes, según la consejera, responde más a un gesto de imagen del Ministerio que a un acuerdo genuino.
Montero, en opinión de la consejera, busca proyectar capacidad para aprobar un presupuesto para 2026, aunque sabe que no contará con el respaldo de las Cortes Generales, dado que antiguos socios políticos «ya manifestaron su rechazo».

