Puigdemont informa al PSOE que no se realizarán más reuniones en Suiza, pero conserva las actas de las negociaciones con Cerdán y ZP

Ilustración: Tomás Serrano

Carles Puigdemont ha informado al PSOE sobre la conclusión definitiva de las negociaciones en Suiza, preservando en su poder las actas oficiales que reflejan las discusiones mantenidas.

Estos documentos, elaborados por el mediador Francisco Galindo y la Fundación Henri Dunant, registran las 19 reuniones llevadas a cabo en Ginebra y Zúrich.

Puigdemont advierte al PSOE de que todos los acuerdos están documentados, destacando la relevancia de los «incentivos compartidos» para evitar la divulgación de información confidencial.

La votación interna de Junts confirmará la ruptura con el PSOE, con Puigdemont asegurando que no prestará apoyo a ningún gobierno español futuro.

Carles Puigdemont ha informado al PSOE de que las negociaciones en Suiza han concluido, según confirman fuentes cercanas a este medio.

Antes de cerrar este canal de diálogo, el líder de Junts envió un aviso a los socialistas: todas las conversaciones realizadas a lo largo de estos dos años quedan documentadas en actas oficiales que él mantiene en su custodia.

El mediador salvadoreño Francisco Galindo junto con la Fundación Henri Dunant redactaron informes escritos de cada una de las 19 reuniones efectuadas en Ginebra y Zúrich.

Estas actas representan una «prueba tangible» de todo lo pactado entre miembros de Junts y del PSOE, indican fuentes con conocimiento directo. Santos Cerdán, actualmente encarcelado, y el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero actuaron como interlocutores en representación de Pedro Sánchez.

Según las mencionadas fuentes, «ambas partes poseen copias de estos documentos», pero Puigdemont quiso enfatizar a Zapatero que todo lo conversado está registrado por escrito.

Este mensaje puede interpretarse como una amenaza implícita al PSOE, motivada por la molestia debido a los «incumplimientos» y el inicio de la campaña electoral en Extremadura, en medio del auge judicial de los casos relacionados con el PSOE.

Finalmente, ambas partes tienen interés en que «ocurra algo» para que esta ruptura conduzca no a la revelación de secretos, sino a reajustar los «incentivos compartidos».

El mediador salvadoreño y la fundación se encargaron de plasmar por escrito los avances logrados sobre temas delicados como el «reconocimiento nacional» de Cataluña, tal y como figura en el denominado Acuerdo de Bruselas.

También quedó registrado el llamado «financiamiento singular» y la reducción preferente de la deuda de la Generalitat.

Puigdemont destaca que estas actas constituyen un registro incontrovertible de «lo acordado», al hacer pública la ruptura este fin de semana. Solo resta la ratificación por parte de las bases de Junts, en una votación que comenzará el miércoles y finalizará el jueves a las 18:00 horas.

Las alternativas

Este lunes, la Ejecutiva de Junts aprobó esta decisión «por unanimidad», pero rechazó cualquier moción de censura instrumental promovida por el PP en alianza con Vox. Ni siquiera aceptan un candidato alternativo a Alberto Núñez Feijóo, con quien «las relaciones se han deteriorado» debido a su presión sobre Alemania para negar la oficialidad del catalán en la UE.

Este acuerdo se formalizó en la reunión celebrada en Perpiñán (Francia), donde Puigdemont y su equipo analizaron la estrategia futura tras la ruptura con Sánchez.

Fuentes próximas a Puigdemont ya destacaban que «jamás apoyarían» una iniciativa liderada por el PP encabezada por su actual líder.

Aunque algunos dirigentes cercanos a Puigdemont habían considerado otras opciones, ahora descartadas, la estrategia apunta a que Junts prioriza las elecciones generales antes que las municipales de 2027.

La explicación detrás de este calendario electoral es evidente. Aliança Catalana no concurriría a comicios estatales, pero está ganando terreno a Junts a nivel local «de manera similar a cómo Vox afecta al PP».

Además, un enfrentamiento entre el independentismo, aún liderado por el expresident exiliado, y un Gobierno del PP podría permitir que Junts recupere apoyo entre su electorado.

El discurso

Puigdemont ha reiterado que Junts no respaldará a ningún Gobierno español en adelante, ni al de Sánchez ni a ninguno otro. Durante su intervención, afirmó que la desconfianza entre Junts y el PSOE «permanece igual que hace dos años», fecha del Acuerdo de Bruselas.

«O incluso hemos retrocedido«, añadió.

El líder independentista acusó al PSOE de violar intencionadamente los pactos alcanzados. «Les hemos dado oportunidades para cambiar, pero aquí el único cambio ha sido el cambio de hora«, afirmó irónicamente.

Puigdemont advirtió que «Sánchez no contará con Presupuestos ni con capacidad real para gobernar». El presidente español «podrá ocupar cargos, pero sin mayoría parlamentaria deberá explicar a la ciudadanía cómo pretende continuar sin poder ejercer el Gobierno«.

Ahora es la militancia de Junts la que decidirá ratificar la ruptura mediante una votación telemática que se llevará a cabo entre el miércoles y jueves, siguiendo el mismo procedimiento que se utilizó para legitimar el pacto para investir a Sánchez hace dos años. Así buscan validar internamente una decisión que Puigdemont considera «irreversible».

Reunión con Sánchez

La situación no mejoraría con un encuentro entre Puigdemont y Sánchez, según lo aclaró este martes el secretario general de Junts, Jordi Turull, quien descartó que dicho posible encuentro pueda reconducir la relación entre ambos partidos.

Turull también negó que la postura posconvergente responda a un supuesto aumento de apoyo a Aliança Catalana en las encuestas.

«La cuestión es que ya no creemos en ellos. La cadena de incumplimientos, falta de voluntad y de confianza, que debíamos mejorar y que se ha agravado, es tan grande que esto ya no se soluciona. Estamos en la etapa de los hechos; de palabras ya hemos escuchado demasiadas», señaló en RAC1.

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