Parece que José Ángel Antelo, líder de Vox en Murcia, no ha llegado a asumir la gravedad de las cacerías contra marroquíes que ocurrieron este verano en Torre Pacheco, poniendo en peligro la seguridad de esa localidad, y persiste en su discurso inflamatorio hacia la población inmigrante, difundiéndolo incluso en una institución oficial como la Asamblea Regional.
Este miércoles, Antelo respaldó una moción de ultraderecha que exigía el cierre de todos los centros de menas en Murcia, y para justificar su propuesta asoció la inmigración con criminalidad. También comparó a los menores extranjeros no acompañados -menas- y a inmigrantes que arriesgan sus vidas en pateras con personas dependientes.
«Quien les habla pretende clausurar todos los centros de ilegales bajo la administración de la Comunidad Autónoma«, enfatizó el presidente de Vox en Murcia, refiriéndose continuamente a los centros de menas como «centros de ilegales».
El discurso de Antelo rozó los límites de lo aceptable en un Parlamento autonómico, aunque se oponga al Ejecutivo central vigente, al expresarse en términos casi bélicos: «En 2027, si debemos enfrentarnos al Gobierno nacional, lo haremos para defender lo justo».
Vox continúa promoviendo un discurso que divide, mientras que la política demanda diálogo y acuerdos. Así lo han demostrado PP, PSOE y Podemos, que rechazaron una moción con tintes racistas en la Región de Murcia, una comunidad donde la inmigración representa la principal fuerza laboral agrícola, pilar esencial de su economía.
«Seguiremos nuestro camino. Hoy quedamos aislados, pero acompañados por millones de españoles que no quieren ningún centro de ilegales cerca de sus hogares», afirmó José Ángel Antelo, para luego arremeter contra populares, socialistas y morados con un tono que remite al NO-DO. «Aislados, pero con dignidad. No como ustedes, que ya saben todos los españoles y habitantes de la Región de Murcia, que cada centro de ilegales en sus barrios lleva la firma del PP, PSOE y Podemos: son traidores a la Región de Murcia y a España«.
El diputado y portavoz del Grupo Popular, Joaquín, ha condenado “la demagogia» y «el engaño» en el discurso de Vox respecto a los menores, con el fin de obtener réditos electorales a costa de tensar la convivencia social. “La solución no es cerrar los centros y dejar a niños y adolescentes a su suerte”, pues así “se convierten en chivos expiatorios de una situación que no les corresponde», reflexionó el diputado del PP.
«¿Realmente creen que la respuesta es dejar a estos niños en la calle?«, cuestionó Segado a Antelo. “Mientras unos avivan el fuego del miedo y otros el de la resignación; nosotros proponemos extinguir las llamas mediante leyes, sentido común y humanidad». En esta línea, el portavoz popular recordó en la Asamblea que Alberto Núñez Feijóo defiende un nuevo modelo migratorio, similar al canadiense, basado en un visado por puntos para migrantes.
Desde repatriaciones rápidas, hasta un incremento de financiación para que las comunidades autónomas gestionen mejor la inmigración, pasando por mano dura contra las mafias dedicadas a la trata de personas, un sistema de cuotas migratorias ligadas al empleo, visados por puntos y un asilo estricto.
«La maldad en estado puro»
En el grupo del PSOE, la portavoz Carmina Fernández criticó la doble moral de Vox debido a su devoción católica que ignora el mensaje del Vaticano respecto a la inmigración: “Mucha comunión y poca escucha al Papa León XIV”. En el PSOE está claro que lo que está en juego es la dignidad humana, la convivencia y la credibilidad institucional».
La portavoz socialista aseguró que esta moción de Vox forma parte deuna estrategia que busca señalar al diferente, relacionar la inmigración con criminalidad, recortar derechos y destruir toda política deintegración. “Hoy no se trata de centros, residencias o ‘menas’, sino de niños que han cruzado medio mundo solos o arriesgaron su vida en una patera, mujeres que cuidan a nuestros mayores y hombres que trabajan arduamente recogiendo frutas”.
María Marín, portavoz de Podemos, también criticó con dureza la iniciativa de Vox defendida por José Ángel Antelo en la Asamblea Regional: «Lo que hoy proponen no es cristiano, es satánico. Lo que ustedes plantean respecto a los menores representa la maldad en estado puro».

