Avance científico permite crear sistema para viajar a Marte en cuestión de días en lugar de meses

Revolución tecnológica: científicos logran desarrollar un sistema que nos llevará a Marte en días en vez de meses

La exploración espacial figura entre las áreas más favorecidas por el constante y acelerado progreso tecnológico, dado que estos avances permiten lograr metas que antes parecían distantes o incluso inalcanzables.

Un claro ejemplo es que, en los últimos años, se ha conseguido efectuar vuelos comerciales al espacio, es decir, sin fines exclusivamente científicos, simplemente porque la tecnología ya lo hace posible. Además, la investigación espacial ha avanzado notablemente no solo a través de la NASA (la entidad más reconocida), sino también gracias a la ESA (Europa), así como a las agencias espaciales de China y Rusia.

En esta oportunidad, la corporación estatal rusa Rosatom ha desarrollado un prototipo de motor eléctrico de plasma, con el propósito de reducir el tiempo de viaje a Marte a días en lugar de meses.

Basado en un acelerador magnético de plasma, este prototipo tiene la capacidad de disminuir la duración del viaje a Marte a entre 30 y 60 días, frente al mínimo de seis meses que requieren los sistemas de propulsión convencionales, lo que representa un avance significativo para futuras misiones al planeta rojo.

En cuanto a propulsión, este motor impulsa partículas de plasma a velocidades elevadas para generar empuje, lo que facilita desplazamientos espaciales más rápidos y efectivos. De acuerdo con los investigadores, su impulso específico supera los 100 kilómetros por segundo, y simultáneamente, reduce en un factor de 10 la cantidad de combustible necesaria en comparación con los sistemas químicos tradicionales, gracias a que la conversión es casi totalmente eléctrica.

Como se mencionó, el beneficio principal radica en la velocidad potencial con la que se podrá llegar a Marte, lo que conlleva un impacto positivo para la salud de los astronautas al minimizar el riesgo de una exposición prolongada a la radiación cósmica.

Actualmente, Rosatom está construyendo una infraestructura experimental de gran escala, equipada con sistemas avanzados de bombeo de vacío y gestión térmica, que permite simular las condiciones espaciales para validar el motor y garantizar su operatividad.

Se contempla que las primeras pruebas de prototipos en el espacio puedan llevarse a cabo para el año 2030.

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