García Ortiz busca su defensa en el Tribunal Supremo tras la cobertura negativa prolongada de EL MUNDO

La defensa del fiscal general del Estado se fundamenta en los datos del acuerdo revelados por este diario

El director de EL MUNDO, Joaquín Manso, el abogado Juan Luis Ortega y el subdirector Esteban Urreiztieta.

Las acusaciones de «bulo» y «falsedad» que en meses anteriores había formulado el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, contra la información de EL MUNDO que reveló las negociaciones entre el empresario Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, y la Fiscalía para un acuerdo de conformidad, se disiparon.

Lo que se observó ayer en el Tribunal Supremo es que la defensa del fiscal general ahora se centra en dos puntos distintos para evitar una condena. Primero, se apoya en los datos que este periódico publicó para descartar el delito de revelación de secretos —tanto la Fiscalía como la Abogacía del Estado emplearon el término «exclusiva» al interrogar al subdirector de EL MUNDO— y, segundo, se basa en las declaraciones de periodistas que, sin acreditación, afirmaron haber tenido acceso al correo de la confesión o a su contenido textual antes de que éste llegara a la cuenta personal de Gmail de García Ortiz. Convencer al tribunal con estos argumentos será otra cuestión.

El interrogatorio que hizo el abogado del Estado, José Ignacio Ocio, al subdirector de este periódico, Esteban Urreiztieta, se centró en destacar todos los datos que la información de EL MUNDO aportó sobre la posible conformidad y que no aparecían en el correo electrónico que el fiscal madrileño envió al abogado del novio de Ayuso el mismo día que eldiario.es dio a conocer la denuncia por fraude fiscal.

Declaración de Eseban Urreiztieta en el juicio del fiscal general

Urreiztieta testificó ayer en el juicio que no tuvo acceso ni al correo electrónico que contenía la confesión de la pareja de Ayuso ni al contenido textual antes de publicar la noticia del 13 de marzo de 2024, que informaba sobre la disposición del fiscal de Delitos Económicos de Madrid, Julián Salto, a alcanzar un pacto de conformidad con el empresario Alberto González Amador. El testigo también señaló que no tuvo acceso previo a la nota de prensa con la que el fiscal general ordenó comunicar las conversaciones entre el abogado de la pareja de Ayuso y la Fiscalía antes de que esta se difundiera desde el gabinete de prensa de la Fiscalía Superior de Madrid.

El proceso en el Alto Tribunal se enfoca tanto en la filtración del correo con la confesión a la Cadena Ser como en la orden para publicar el comunicado que detallaba las negociaciones entre abogado y fiscal para lograr un pacto de conformidad. Urreiztieta describió cómo elaboró la noticia que provocó la inédita actuación de la Fiscalía y que llevó a que García Ortiz fuera acusado de revelación de secretos.

El testigo explicó que EL MUNDO tuvo acceso a un correo electrónico enviado por el fiscal Julián Salto el 12 de marzo al abogado Carlos Neira, defensor del novio de Ayuso, cuyo texto permitía entender que el fiscal hacía una «oferta» para llegar a un pacto. Sobre la literalidad de ese mensaje, el periodista afirmó: «Para nosotros, representa claramente una oferta, una invitación a alcanzar un acuerdo». Añadió: «Podemos discutir desde el punto de vista semántico el verbo utilizado, pero es un fiscal animando a un contribuyente a concretar un acuerdo de conformidad».

Asimismo, Urreiztieta profundizó en que los elementos informativos que componían dicha información habían sido previamente «verificados» mediante «las comprobaciones necesarias» a partir de «varias fuentes». «Todos los datos que forman parte de nuestra noticia son auténticos, verídicos y están contrastados», enfatizó el periodista.

El testigo, sin embargo, se negó a revelar sus fuentes pese a la insistencia de la Abogacía del Estado, que defiende a García Ortiz. Durante el interrogatorio, Urreiztieta expresó su sorpresa ante la percepción de la Fiscalía de que la veraz información de EL MUNDO fuera un «descredito» para la institución. «En ningún momento la noticia tuvo como intención perjudicar la reputación de la Fiscalía y me resulta sorprendente que se interpretara así por parte de la Fiscalía. ¿Qué daño puede causar a la Fiscalía contar que, el día anterior, el fiscal del caso había contactado con el empresario Alberto González Amador para decirle que podían alcanzar un acuerdo si él lo consideraba oportuno?», declaró el periodista.

El subdirector de EL MUNDO resaltó también que este periódico «nunca» publicó que el posible pacto de conformidad hubiera sido bloqueado en la Fiscalía por «órdenes superiores».

Por otro lado, ayer testificó en el TS el periodista de eldiario.es, José Precedo, quien aseguró haber tenido en su poder el correo de la confesión de González Amador desde el 6 de marzo de 2024, aunque admitió que el 14 de marzo su medio fue el «último» en publicar la «captura» del correo. Durante su declaración como testigo en el Supremo, Precedo indicó que su fuente no le permitió «mostrar» el correo y que por eso tardó «seis días» en hacerlo público. Cuando finalmente lo publicó, citó a la competencia (la Cadena Ser). La noche previa, el 13 de marzo, eldiario.es había mencionado también a La Sexta para confirmar que el novio de Ayuso fue quien buscó en primer lugar una conformidad con el Ministerio Público.

Tras recordarle el abogado de la asociación de fiscales Apif su vínculo personal y profesional con el acusado y que lo entrevistó en siete ocasiones durante su carrera, el periodista negó haber sido su fuente: «En 22 años de carrera, Álvaro García Ortiz nunca me ha entregado ningún documento. Nunca es nunca. Y aquí tengo un dilema ético importante, que enfrentan muchos periodistas, porque sí sé cuál es la fuente de esta historia. La sé, pero no la revelaré por secreto profesional». En ese momento, el presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta, interrumpió: «Una cosa es no decirla y otra es… No amenace con que la sabe…».

Por su parte, el periodista de La Sexta, Alfonso Pérez Medina, se acogió ayer a su derecho a no revelar sus fuentes al ser preguntado si accedió al correo de la confesión del novio de Ayuso la noche del 13 de marzo de 2024, cuando presuntamente fue filtrado desde la Fiscalía General del Estado. El testigo confirmó únicamente que consultó su contenido.

El letrado de González Amador centró entonces la atención en el motivo por el que, en la información inicial, se afirmaba que la oferta del pacto de conformidad incluía el delito de falsedad documental, a pesar de que en el correo del 2 de febrero enviado por el fiscalista Carlos Neira al fiscal de Delitos Económicos de Madrid, Julián Salto, no aparecía referencia alguna a ese delito. El periodista, quien insinuó que tenía ese correo o al menos su literalidad para verificar el contenido exacto, reconoció que la inclusión del delito de falsedad fue un error suyo. A la mañana siguiente corrigió y ajustó la información conforme al contenido real del correo.

Finalmente, y considerando que esta cuestión afecta a su secreto profesional, Pérez Medina tampoco quiso especificar en la vista oral a qué hora habría recibido el correo con la confesión o su literalidad.

En la sesión matutina también comparecieron dos periodistas de Vozpópuli y Libertad Digital que ejercieron su derecho constitucional a no revelar sus fuentes cuando se les interrogó sobre quién les proporcionó la información relacionada con el supuesto bloqueo a un pacto del fiscal con el novio de Ayuso.

Scroll al inicio