Esteban Urreiztieta expone la información precisa que este periódico difundió el 13 de marzo de 2024 y que desencadenó la extraordinaria respuesta de la Fiscalía
Declaración de Esteban Urreiztieta en el juicio del fiscal general
El subdirector de EL MUNDO Esteban Urreiztieta declaró este miércoles ante el Tribunal Supremo que no tuvo acceso ni al correo electrónico de la confesión del novio de Isabel Díaz Ayuso ni a su contenido literal antes de la publicación de la noticia del 13 de marzo de 2024, en la que se informaba de que el fiscal de Delitos Económicos de Madrid, Julián Salto, mostró disposición para alcanzar un pacto de conformidad con el empresario Alberto González Amador.
El testigo añadió que tampoco pudo revisar la nota de prensa que el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ordenó emitir sobre las comunicaciones del abogado de la pareja de Ayuso con la Fiscalía, antes de que fuera distribuida por el gabinete de prensa de la Fiscalía Superior de Madrid.
El proceso en el Alto Tribunal está centrado tanto en la filtración del mail de la confesión a la Cadena Ser como en la orden para difundir el comunicado de prensa, que detallaba los términos de las negociaciones entre el abogado y el fiscal para cerrar un acuerdo de conformidad.
Urreiztieta explicó el procedimiento mediante el cual elaboró la información del 13 de marzo de 2024 que provocó la inédita actuación de la Fiscalía, que terminó con García Ortiz en el banquillo acusado de un delito de revelación de secretos.

Detalló que EL MUNDO tuvo acceso a un correo electrónico que el fiscal Julián Salto envió el 12 de marzo al abogado Carlos Neira, representante legal del novio de Ayuso, y que el texto literal permitía concluir que el fiscal hacía una «propuesta» de acuerdo. Sobre la literalidad del mensaje, el testigo señaló: «Para nosotros, es sin duda una propuesta formal, una invitación a pactar». «Se puede discutir semánticamente el verbo, pero se trata de un fiscal animando a un contribuyente a cerrar un acuerdo de conformidad», añadió.
Además, Urreiztieta subrayó que este periódico recogió en dicha información los datos de la denuncia por fraude fiscal proporcionada por la Fiscalía General a los medios, así como todos los datos que estaban a su disposición y que previamente fueron «verificados» mediante «comprobaciones oportunas» a través de «varias fuentes». «Todos los elementos incluidos en nuestra información son auténticos, veraces y han sido contrastados», enfatizó el subdirector.
Nunca se perjudicó el «prestigio» de la Fiscalía
El testigo se negó a revelar sus fuentes de información a pesar de la insistencia de la Abogacía del Estado, que defiende a García Ortiz. También manifestó su sorpresa porque la Fiscalía interpretara como un «agravio» para la institución la información veraz difundida por EL MUNDO.
«En ningún momento la información tuvo como propósito dañar el prestigio de la Fiscalía y me sorprende que se haya interpretado así por parte de la Fiscalía. ¿Qué daño supone para la Fiscalía que se cuente que el día anterior el fiscal del caso se dirigió al empresario Alberto González Amador indicando que podían llegar a un acuerdo si él lo consideraba conveniente?», declaró el periodista.
El subdirector de EL MUNDO también afirmó que este periódico «nunca» publicó que el posible pacto de conformidad hubiera sido frenado en la Fiscalía por «órdenes superiores». Al contrario del contenido del correo del fiscal, que mostraba su disposición al acuerdo, esa información no estaba confirmada y no fue incluida en la publicación.
Eldiario.es tardó «6 días» en publicar el ‘mail’
En la sesión vespertina, el periodista de eldiario.es, José Precedo, aseguró que tuvo en su poder el correo de la confesión de González Amador desde el 6 de marzo de 2024, aunque reconoció que su medio fue el «último» en publicar el «pantallazo» del mensaje, el 14 de marzo.
Durante su testimonio ante el Supremo, Precedo indicó que su fuente no le permitía «mostrar» el correo, razón por la que tardó «seis días» en publicarlo. Al hacerlo, citó a la competencia (la Cadena Ser). Previamente, la noche del 13 de marzo, eldiario.es también había mencionado a La Sexta para confirmar que fue el novio de Ayuso quien primero buscó un acuerdo de conformidad con el Ministerio Público.
Tras ser recordado por el abogado de la asociación de fiscales Apif sobre su relación personal y profesional con el acusado, y que le ha entrevistado siete veces en su carrera, el periodista negó ser su fuente: «En 22 años de carrera, Álvaro García Ortiz nunca me ha entregado un documento. Nunca es nunca. Y aquí surge un dilema moral importante que a menudo enfrentamos los periodistas: sé quién es la fuente de esta historia. La conozco. No la revelaré por secreto profesional». En este momento intervino el presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta: «Una cosa es que no la diga y otra muy distinta es que nos amenace con que la conoce…».
Por su parte, el periodista de La Sexta, Alfonso Pérez Medina, invocó este miércoles su derecho a no revelar sus fuentes cuando fue consultado sobre si accedió al correo de la confesión del novio de Ayuso la noche del 13 de marzo, cuando supuestamente fue filtrado desde la Fiscalía General del Estado. Solo confirmó que tuvo acceso a su contenido.
El abogado de González Amador cuestionó la razón por la cual, en la información inicial, se afirmaba que la propuesta de pacto de conformidad incluía el delito de falsedad documental, aunque no hubiera referencia a ese delito en el correo del 2 de febrero que el fiscalista Carlos Neira remitió al fiscal de Delitos Económicos de Madrid, Julián Salto. El periodista, que insinuó tener ese correo o al menos su literalidad para verificar su contenido exacto, explicó que incorporó el delito de falsedad por un error suyo. A la mañana siguiente corrigió la información ajustándola al contenido real del correo.
Considerando que este asunto afecta a su secreto profesional, tampoco quiso precisar la hora en la que supuestamente recibió el correo de la confesión ni su literalidad.
En la sesión matutina también comparecieron dos periodistas de Vozpópuli y Libertad Digital, quienes se acogieron a su derecho constitucional a no revelar sus fuentes cuando se les preguntó quién les proporcionó la información sobre el presunto bloqueo a un pacto del fiscal con el novio de Ayuso.

