
El laureado con el Premio Nobel de Física 2024, Geoffrey E. Hinton, reconocido en el ámbito tecnológico como el «padrino de la Inteligencia Artificial» por haber transformado esta tecnología en dos ocasiones, lleva años advirtiendo sobre los riesgos asociados a esta innovación, motivo por el cual en 2023 optó por dejar Google antes de que el gigante estadounidense presentara su propia IA, denominada Gemini.
En el pasado, Hinton expresó abiertamente sus preocupaciones respecto a la dirección y la acelerada evolución de la IA, señalando la carencia de control que tanto empresas como individuos tienen sobre esta tecnología.
Ya en 2018, Hinton enfatizaba que «no debería ampliarse hasta que se comprenda si es posible controlarla», y aunque reconoce que la IA actualmente no alcanza la inteligencia humana, afirma que «pronto lo hará».
Durante los últimos años, Hinton ha sostenido que a medida que la IA desarrolle consciencia, los humanos quedaremos relegados a ser los segundos más inteligentes del planeta, dado que resulta inviable competir con un sistema que dispone o ha sido entrenado con miles de millones de datos sobre diversos temas.
Precisamente aquí radica el riesgo, porque si llega el momento en que las máquinas puedan crear y ejecutar su propio código, la IA se tornará ingobernable. «Sabrán manipular a las personas. Aprenderán de todas las novelas de Maquiavelo, la política y la manipulación humana», aseguró Hinton hace unos meses, y desde ese instante no habrá forma de detenerlas.
No obstante, en una de sus más recientes intervenciones públicas en el espacio Next Question, Hinton reveló que encontró una solución para evitar este desastre. «Creo que existe una vía para coexistir con entidades más inteligentes y potentes que nosotros mismos porque las estamos creando y desarrollando con alta inteligencia», inició su exposición.
«Es necesario reformular por completo el problema de nuestra convivencia con ellas. Pensar en términos de diseñarlas para que sean como nuestras madres y que quieran lo mejor para nosotros«.
Amor maternal para que nos protejan
Según el experto, la clave está en el instinto protector materno,: «La mayoría de las madres no se volverían contra los humanos porque son conscientes de que si lo hicieran, su bebé moriría, y no desean que su hijo muera, así que es una esperanza que no había considerado hasta hace poco«.
Sería como hacer creer a las máquinas que deben protegernos y cuidarnos, aunque «engañar» no es la palabra adecuada, ya que todo lo que se está desarrollando en el terreno de la IA está pensado para el beneficio humano, incluyendo nuestra seguridad.

