La gerente solicita al Tribunal de Cuentas comprensión respecto a la ordenación contable del partido: «Es un esfuerzo enorme y muy complicado de llevar a cabo»
Así transcurrió la comparecencia de Sánchez en la comisión del Senado sobre el caso Koldo
El PSOE ha sorprendido esta semana a jueces y fiscales con pagos en efectivo a su alta dirección mediante un sistema de control poco riguroso, a pesar de que el partido en el gobierno recibe el 75% de su financiación de fondos públicos, según confirmó en el Senado su líder, Pedro Sánchez. Solo en 2024 el PSOE contó con 68 millones en subvenciones, frente a 24 millones de origen privado, en su mayoría aportaciones de sus cargos públicos y afiliados.
El Tribunal de Cuentas continúa aprobando las cuentas anuales con observaciones –en 2023 cuestionó la colaboración del partido en «el apartado de tesorería»– y recibe cada año la misma justificación por parte de la actual gerente del PSOE, Ana María Fuentes: la dificultad para ordenar sus cuentas dentro del plazo establecido. «Este reto ya sería considerable para una gran empresa, pero es un esfuerzo enorme y complicado para un partido político», argumenta.
La presidenta del Tribunal de Cuentas, Enrique Chicano, aclaró el mes pasado que carece de facultades para descubrir cajas B en las formaciones políticas. Por ello, al juez del Supremo, Leopoldo Puente, encargado del ‘caso Ábalos’, le parece pertinente investigar la contabilidad del partido tras escuchar a sus secretarios de Organización, ex gerente y secretaria administrativa responsable de los pagos.

Independientemente de la existencia de una caja B, el procedimiento descrito por el ex gerente, Mariano Moreno Pavón, y la secretaria, Celia Rodríguez, «no muestra un control especialmente eficaz», según el propio juez. Se observa laxitud en todos los eslabones de la cadena.
Los ingresos
«Los testigos no explicaron de manera satisfactoria el origen de las cantidades en efectivo disponibles en la sede del partido para cubrir compensaciones de gastos pagadas también en metálico a los señores Ábalos, García y otros posibles beneficiarios», indica el juez en su auto del viernes. Según la actual gerente, se trata de unos 200.000 euros anuales –el doble que antes de la pandemia– que solicita al banco BBVA para que los lleve a Ferraz en billetes, principalmente de 50 y 20 euros.
Los gastos
El partido ha manejado alrededor de un millón de euros en efectivo desde la última elección de Sánchez como secretario general, entregándolos a sus secretarios de Organización José Luis Ábalos, Santos Cerdán, y a personas sin cargo orgánico como Koldo García, bajo el concepto de «liquidación de gastos anticipados», mayoritariamente «de representación». El juez señala que resulta «difícil de entender» por qué tales pagos debían realizarse en metálico.
El ‘impresito’
Todo comenzaba con lo que Puente denominó «el impresito». Bastaba con que Ábalos comunicara la existencia de gastos –«no había nadie más por encima»– para que la secretaria Celia Rodríguez completara un formulario genérico a nombre de la secretaría de Organización, acompañado de tiques y facturas, para que en Administración prepararan un sobre con dinero en efectivo. No figuraban los nombres de los beneficiarios ni los conocían Rodríguez ni el gerente, según sus declaraciones, dejando al receptor la distribución del dinero, si la realizaba.
La ‘revisión’
En la Administración de Ferraz se limitaban a comprobar «si las sumas estaban bien calculadas», según Celia Rodríguez. No se verificaba, aunque fueran importes elevados, que el secretario de Organización o su equipo hubieran asistido efectivamente a actos o ciudades por los cuales cobraban gastos de representación en efectivo. Puente reprochó que no se impidiera el cobro de tiques «de un amigo, un vecino o simplemente encontrados por quien los presentaba».
El sobre
El juez no da crédito a que se realizasen estos pagos en efectivo en pleno siglo XXI. «Así funcionaba para la Secretaría de Organización y para toda la Ejecutiva», y también para «algunos proveedores», declaró el ex gerente, en un procedimiento sorprendente para un partido que defiende evitar pagos en metálico para prevenir fraude fiscal o blanqueo.
Moreno Pavón justificó el uso de efectivo por «la cultura organizativa interna de la Comisión Ejecutiva Federal, especialmente porque muchos trabajadores con actos públicos o desplazamientos preferían anticipar sus gastos y recibir la liquidación en caja en Madrid», en lugar de mediante transferencia bancaria.
El ‘garabato’
Tras la aprobación administrativa, sólo quedaba firmar la liquidación, tarea que desempeñaba Celia –«yo ponía un garabato»– y depositar el sobre con el efectivo en el cajón, notificando habitualmente a Koldo.
La entrega
Una vez informado de la disponibilidad del money, Celia bajaba el sobre a recepción en Ferraz, donde cualquiera podía recoger el dinero, según describe sorprendido Puente. La persona designada «a discreción» por Koldo podía ser «su esposa Doña Patricia, un mensajero que acudía a recoger el sobre en la sede del partido, etc.». No existe «registro alguno que acredite que dichas cantidades fueron posteriormente distribuidas por Don Koldo entre las personas (indeterminadas) del equipo de la secretaría de organización responsables de los gastos».
¿Blanqueo?
El juez no descarta que la trama pudiera estar realizando un «blanqueo» a través del PSOE, por lo que remite este asunto a la Audiencia Nacional, dado que «todas estas dudas requieren aclaración».
Muy subvencionado
El PSOE, al igual que el PP y otros partidos, recibe un alto nivel de subvenciones. Por ejemplo, en 2024 obtuvo del Estado 68 millones para «gastos de funcionamiento» (45,2 millones) y «gastos y envíos electorales» (13,8 millones), principalmente. En comparación, recibió sólo 24 millones de origen privado, siendo las mayores partidas donaciones de dirigentes socialistas, principalmente por ocupar cargos públicos gracias al partido (9,8 millones), y de afiliados (9,7 millones). El propio Sánchez reconoció en el Senado que aporta parte de su salario al partido. El juez subrayó en el interrogatorio y en su auto que no comprende el ‘modus operandi’ con tanto efectivo, especialmente considerando que se contrata a una empresa transportista -Loomis- para transportar mensualmente billetes desde el banco a Ferraz. El PSOE utiliza el doble de efectivo que antes de la pandemia, mientras que en España su uso ha disminuido un 20%.

