El president de la Generalitat y líder del Partido Popular en la Comunidad Valenciana dimite un año después de la mala gestión de la DANA, que provocó la muerte de 229 personas

Carlos Mazón, president de la Generalitat Valenciana, anunció este lunes su renuncia al cargo tras haber mantenido “diversas conversaciones” acerca de su futuro político con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, durante el día anterior. Reconoció: “Cometí errores, lo admito. He pedido disculpas y lo reitero. Pero ninguno fue por cálculo político ni mala intención”. Durante su discurso, Mazón, quien conserva su cargo como diputado y no pierde su aforamiento, afirmó que no convocará elecciones, opción que se había considerado antes de su anuncio oficial. Por ello, solicitó a las Cortes la designación de un nuevo president, se excusó por su gestión y acusó al Gobierno central de difundir falsedades para desacreditarlo. “El Gobierno ya no tiene excusas para continuar demorando las acciones”, afirmó Mazón, quien aseguró que “por decisión personal habría dimitido hace tiempo”.
Mazón calificó los últimos meses como “extremadamente difíciles” y subrayó que la reconstrucción de infraestructuras y municipios devastados por las lluvias no puede recaer en él: “Se necesita una fuerza especial que ni yo ni mi entorno poseemos” y “alguien que, contando con la mayoría claramente otorgada por los valencianos, pueda completar y consolidar esta nueva etapa que requiere la Generalitat”. Este anuncio representa el cierre del “proceso de reflexión personal” que el también presidente del PP valenciano inició el pasado jueves tras una avalancha de críticas y expresiones de indignación durante el funeral de Estado en memoria de las 229 víctimas de la DANA en Valencia.
La salida política de Mazón sucede tras un año caracterizado por 12 manifestaciones masivas en la capital valenciana, con el reclamo constante “¡Mazón dimisión!”; las duras expresiones de los familiares de las víctimas durante el funeral de Estado —“rata”, “cobarde”, “sinvergüenza”, “asesino”— debido a la gestión deficiente del desastre que se cobró 299 vidas y destruyó pueblos enteros, aún sin reconstruir ni recibir las ayudas gestionadas por la Generalitat; y la presión continua de la instrucción judicial a cargo de la jueza Nuria Ruiz Tobarra, que investigan los hechos que comprometen a Mazón, cuya ausencia en la reunión del CECOPI y la falta de previsión de su Gobierno a pesar de las alertas públicas impidieron la correcta advertencia a la población sobre el temporal a tiempo.
Carlos Mazón fue recibido en el funeral de Estado con gritos de “rata” y “asesino” por familiares de las víctimas de la DANA.
El funeral de Estado, el impulso que Feijóo necesitaba
Hasta este momento, el Partido Popular mantenía un apoyo firme hacia Mazón, pero las palabras de los allegados a las víctimas, respaldadas por miles de valencianos que durante un año han salido a las calles demandando justicia, resultaron el detonante para su salida, impulsada por la dirección del partido, consciente del impacto político negativo que implica la presencia incómoda de un president autonómico cuya gestión deficiente sigue siendo noticia constante en medios y titulares. Sin embargo, hasta ahora, los populares no mostraban reparo en mostrarse cercanos al president, quien fue respaldado por otros barones del partido en la reciente ‘Declaración de la Región de Murcia’, realizada hace solo dos meses.

Así, tanto El Mundo como El Confidencial, citando fuentes dentro del partido, adelantaron el domingo que Feijóo habría impulsado la salida de Mazón e iniciado negociaciones con Vox para designar un presidente interino, descartando elecciones anticipadas. De confirmarse esta semana, el acuerdo implicaría que el PP valenciano buscará un pacto con Vox para nombrar de manera provisional a un nuevo president de la Generalitat. Entre los candidatos, Juanfran Pérez Llorca, actual portavoz del PP en las Cortes Valencianas y secretario general regional, destaca como favorito en la dirección nacional, dado su buen vínculo con Vox y su papel fundamental en negociaciones clave como la investidura de Mazón en 2023 y acuerdos presupuestarios.

