El Real Madrid consigue su primera victoria fuera de casa tras superar a un resistente Zaragoza

Kramer hace un mate contra el Casademunt Zaragoza. Los aragoneses resistieron hasta el último cuarto, momento en que el conjunto blanco incrementó su rendimiento y desplegó su mejor parcial.

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La victoria llegó en el sexto intento. El Real Madrid dirigido por Sergio Scariolo sumó su primer triunfo fuera de casa esta campaña tras imponerse al Casademont Zaragoza (83-95). [Narración y estadísticas del partido]

Un partido en el que el conjunto blanco dominó en todo momento y donde, pese a la resistencia de los aragoneses, lograron resolver el encuentro sin demasiadas complicaciones.

El Real Madrid consiguió su tercer triunfo consecutivo en Liga Endesa y avanza paulatinamente hacia su nivel óptimo. Tavares fue la figura principal, superando los 15 puntos; junto a él, Deck, Lyles, Hezonja, Campazzo y Llull aportaron también dobles dígitos, anulando los 30 puntos de Yusta.

Los rojillos echaron en falta una mayor contribución del resto del equipo en un duelo que, pese a la derrota, mostró la competitividad de un Casademont que rondó la victoria hasta los instantes finales.

Ahora, el equipo blanco dispondrá de unos días para descansar antes de afrontar un partido clave en la Euroliga contra el Barça en el Palau. Se trata del primer Clásico de la temporada, en el que el Madrid buscará su novena victoria consecutiva contra su eterno rival.

Paridad hasta el último momento

Desde el inicio, ambos equipos siguieron planteamientos distintos. El Casademont Zaragoza, guiado por Jesús Ramírez, intentaba imprimir un ritmo dinámico, ya consolidado como característica del equipo aragonés, frente a un Real Madrid que buscaba frenar las jugadas y controlar el tempo del encuentro.

Los rojillos mantuvieron el pulso con los blancos hasta el tramo final del primer cuarto, cuando encajaron un parcial de 2-10 que elevó la máxima diferencia: 19-27.

El equipo dirigido por Sergio Scariolo se esforzaba en cada acción, y gracias a su fortaleza en la pintura, especialmente con Tavares, logró contener a Zaragoza, aunque no pudo superar los diez puntos de diferencia en este primer periodo.

 Pese a ciertos desacuerdos con el arbitraje, los dirigidos por Ramírez mantuvieron la intensidad, lo que permitió cerrar la primera mitad solo tres puntos por debajo: 45-48, dejando todo abierto para la segunda parte.

Campazzo, durante el partido contra Zaragoza.

Campazzo, durante el partido contra Zaragoza. EFE

Tras el descanso, un parcial de 0-10 en los primeros minutos facilitó al Madrid abrir una diferencia clara en el marcador. Los rojillos sufrían la presencia intimidante de Tavares, tanto en defensa como en ataque, y hallaban difícil anotar.

Dos técnicas consecutivas, fruto del enfado local ante un arbitraje que consideraban desigual, llevaron al Real Madrid a establecer la mayor ventaja hasta ese momento: 45-61. Los aragoneses tardaron más de tres minutos y medio en anotar sus primeros puntos del tercer cuarto, con un triple de Yusta, aunque el partido comenzaba a complicarse. Sin embargo, el Casademont continuaba con la esperanza intacta.

Fue entonces cuando Yusta asumió el protagonismo. Con 15 puntos en este periodo, el alero mantuvo vivas las opciones de su equipo y otorgó a Ramírez la posibilidad de dar descanso a algunos jugadores para un último intento en el cuarto final.

Un triple de Robinson al inicio del último cuarto colocó a Zaragoza a solo tres puntos: 70-73, reviviendo las esperanzas locales. No obstante, un parcial demoledor de 0-9, con dos triples de Llull y Hezonja y un 2+1 para Garuba, permitió a los madridistas superar la barrera de los diez puntos, dejando prácticamente sentenciado el encuentro.

Con un dominio claro en la segunda mitad, el Real Madrid logró finalmente su primera victoria fuera de casa y recuperó sensaciones tras una mala racha como visitante.

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