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Gigabytes de mensajes de texto y audios en WhatsApp, además de publicaciones en redes sociales hechas por los propios acusados, integran una denuncia presentada por la Fiscalía de Río de Janeiro que desglosa la operativa de la cúpula del Comando Vermelho en el complejo Penha.
El complejo Penha y el Alemão, ambos situados en la zona norte de Río de Janeiro, fueron los objetivos de la Operación Contención este martes.
La operación policial masiva, considerada la más letal en la historia de Brasil, dejó un saldo superior a 120 muertos, incluyendo cuatro agentes policiales.
La denuncia del Ministerio Público del Estado de Río de Janeiro (MPRJ), sustentada en investigaciones policiales, fue uno de los fundamentos para esta intervención.
El documento, al que tuvo acceso BBC News Brasil, incluye los nombres de 69 imputados, aunque por ahora no se sabe cuántos de ellos fueron arrestados o fallecieron durante la operación.
La mayoría enfrenta cargos por asociación para el tráfico, y tres de ellos están también acusados por tortura.
De los 99 individuos identificados entre los muertos, 42 contaban con órdenes de arresto vigentes y 78 tenían un "historial criminal relevante", según datos proporcionados por la Policía Civil de Río de Janeiro.
Además, se detuvo a 113 personas en el marco de la operación. La lista completa de detenidos y fallecidos no ha sido divulgada aún.
La denuncia del MPRJ expone la jerarquía del Comando Vermelho dentro del complejo Penha, su organización de turnos laborales, jergas, armas y equipamiento utilizado por esta facción criminal.
También se detallan los crueles métodos de tortura contra quienes eran señalados de dañar a la organización, además de una orden de ejecución y la cooperación con un mayor de la Policía Militar.

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La jerarquía
La denuncia presentada por el Grupo de Actuación Especializada en el Combate al Crimen Organizado (GAECO) de la Fiscalía expuso una descripción detallada de la cadena de mando de la facción Comando Vermelho dentro del complejo Penha.
En el "nivel superior" en el complejo se encuentran Edgar Alves de Andrade (alias "Doca" o "Urso") y Pedro Paulo Guedes ("Pedro Bala"). Doca es el principal líder del Comando Vermelho aún prófugo, con jerarquía solo inferior a Marcinho VP y Fernandinho Beira‑Mar, ambos presos.
El documento sostiene que la relevancia de Doca radica en ser "la máxima autoridad de esta facción criminal que crece en todo el Estado de Río de Janeiro".
Doca se encuentra fugitivo. La denuncia señala que "su residencia estaba fuertemente custodiada por guardias armados con fusiles".

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Entre las pruebas que demuestran la importancia de Pedro Bala, la denuncia incluye una serie de mensajes de Comando Vermelho donde se le denomina "jefe", por ejemplo: "nadie realiza un disparo sin la autorización de Doca o de Bala."
Por debajo de Doca y Pedro Bala, en cargos de gerentes generales, estarían Carlos Costa Neves ("Gardenal") y Washington Cesar Braga da Silva ("Grandão" o "Síndico da Penha").
Uno de los roles de Gardenal incluiría la expansión del Comando Vermelho en Jacarepaguá, en la zona oeste de Río, que tradicionalmente estaba bajo control de milicias.
Hasta la tarde del viernes, los nombres de Pedro Bala, Gardenal y Síndico da Penha no figuraban en el listado de criminales muertos o detenidos divulgado por la Policía Civil.
En una entrevista con BBC News Brasil, el periodista Rafael Soares, experto en seguridad pública en Río, explicó que la expansión nacional e internacional del Comando Vermelho está impulsando la conquista de nuevas áreas, incluso aquellas previamente dominadas por otras milicias criminales.

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Por su parte, Gardenal coordinaba la adquisición de armas de fuego, drones de vigilancia y otros materiales, con el fin de mantener la supremacía del Comando Vermelho como facción principal en la región.
La denuncia señala que exhibía fotos con armamento de alto calibre, grandes sumas de dinero, joyas y vehículos de lujo. Una imagen aparentemente muestra un Porsche Taycan circulando por la favela durante la noche.
En tanto, "Grandão" tenía entre sus responsabilidades la "gestión del personal vinculado al tráfico local de drogas", definiendo, por ejemplo, los turnos de vigilancia y la distribución de miembros de la facción dentro de la comunidad.
Los mensajes muestran además que impartió órdenes específicas, como la prohibición de fusiles y otras armas durante un evento comunitario.
En un mensaje de WhatsApp, aparentemente escribió: "Se prohíbe la entrada de cualquier persona armada con fusil, sea responsable de la empresa, dueño, gerente, guardia, vigilante, o quien sea. (…) No se aceptarán alteraciones al orden público; así lo comunicaron nuestros líderes horas antes del evento. La actividad es para el disfrute de los residentes; participemos con prudencia e inteligencia para evitar inconvenientes".
En otro mensaje, anunció el pago previsto a los miembros de la red de narcotráfico: "Hoy se hará el pago a todos y, desde mañana, se reasignarán algunos puestos y ciertos compañeros de servicio recibirán su pago y se les informarán los detalles".

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"Lo va a ejecutar delante de todos"
La denuncia presentada por la Fiscalía de Río de Janeiro también incluye presuntas evidencias de torturas, agresiones, y una orden de ejecución emitida por narcotraficantes.
En un audio atribuido a Gardenal se ordena la ejecución de un "vapor" (vendedor de drogas) delante de "toda la gente" por la pérdida de un cargamento. BBC News Brasil no pudo confirmar si dicha ejecución se llevó a cabo.
El documento transcribe: "Si aparece Bacurau, vamos a mandar a todos aquí, el gerente lo va a ejecutar delante de todos."
Otro imputado, Juan Breno Malta Ramos, conocido como "BMW", está también acusado de ordenar castigos y torturas a residentes.
Según el documento, BMW habría sido el gerente del Comando Vermelho en Gardênia Azul, una zona de Jacarepaguá.
Además, lideraba el llamado "Grupo Sombra", un conjunto de sicarios que trabajaban para la organización criminal.
Las imágenes incluidas en la denuncia muestran, por ejemplo, a una mujer dentro de un cubo con hielo, con un pie de foto que la acusa de ser una "alborotadora" y de "provocar problemas en la fiesta".
Otra fotografía muestra a un hombre en el suelo, aparentemente siendo atacado.

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Asimismo, se menciona un video donde un hombre es arrastrado varios minutos detrás de un automóvil, amordazado y esposado. Se presume que los traficantes intentaban forzarlo a confesar su vinculación con un informante entregado a un grupo rival.
"Entre súplicas de perdón, la víctima menciona el nombre ‘BMW’ repetidas veces, mientras Juan Breno, alias ‘BMW’, se burla del sufrimiento, ridiculizando al hombre agonizante. Al final del video aparece una videollamada con el rostro de Carlos, alias ‘Gardenal’, lo que confirma la creciente conexión entre ambos líderes emergentes del Comando Vermelho", detalla la denuncia.
Además, el documento sostiene que la organización recluta adolescentes para "diversas actividades delictivas" y comete crímenes "cerca de centros educativos, alterando la rutina de estudiantes y docentes".
Un "favor" policial y actividades paralelas
Los investigadores también afirman que existía colaboración entre miembros de la policía militar y los narcotraficantes.
Un mensaje de WhatsApp hallado revela cómo un comandante policial contactó a Grandão para pedirle recuperar un vehículo robado el 26 de abril de 2024, el cual fue recuperado el 29 de abril del mismo año, según la denuncia.
El oficial responsable del narcotráfico solicitó al grupo "CPX DA PENHA" la recuperación del automóvil.

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Consultada sobre la implicación del comandante, la Policía Militar de Río de Janeiro aseguró en un comunicado que, a través de su departamento de asuntos internos, "colabora plenamente con los procesos de investigación".
Según un informe de Rafael Soares en el diario O Globo, el comandante sigue en la corporación, desempeñando el cargo de gerente estratégico a cargo de la favela Rocinha. En abril su salario fue de 26.600 reales (US$4.950).
Otra parte de la denuncia muestra que BMW comentaba sobre el pago de 15.000 reales (US$2.800) a policías para liberar a un "chico" vinculado a la banda.
Asimismo, el acusado aparentemente instaló un sistema de cámaras de vigilancia en el complejo Penha y en Gardênia Azul, algunas con sensores de movimiento.
El Ministerio Público asegura que existen pruebas que indican que BMW blanqueaba dinero a través de una pizzería.
Por otro lado, los mensajes apuntan que Gardenal negociaba con ladrones de autos la venta de vehículos "a precios muy por debajo de los valores legales y de mercado", según lo señalado en la denuncia fiscal.

