Los ‘morados’ desean repetir la exitosa alianza con IU, pero la inclusión de Yolanda Díaz genera conflicto

La lucha interna dentro de la izquierda alternativa suma un nuevo episodio en Extremadura. El adelanto de las elecciones autonómicas al 21 de diciembre ha roto la tranquilidad que hasta ahora dominaba este espacio político, donde la convivencia entre Podemos e IU era armoniosa y los resultados acompañaban uno de los proyectos más consolidados del país.
El problema radica en que la región ya no está exenta del clima de tensión y confrontación que caracteriza el espacio político a nivel nacional. Más aún ahora que se debe configurar rápidamente una candidatura. Podemos e IU coinciden en su intención de renovar la alianza Unidas por Extremadura, que cuenta actualmente con cuatro diputados en la Asamblea y fue la coalición que mejor resistió la caída general en las elecciones autonómicas de 2023.
En esa alianza no participaba ni Movimiento Sumar –el partido de Yolanda Díaz– ni Sumar –la coalición liderada por la vicepresidenta meses después– porque el proyecto consideraba que aún no estaba listo. Sin embargo, ahora la incorporación del grupo político de Díaz aparece como el elefante en la habitación de Unidas por Extremadura, ya que la dirección nacional de Podemos se niega rotundamente a compartir listas con Sumar. Esto quedó claro tras la ruptura de la coalición electoral en Andalucía. Allí, a pesar de ser un territorio clave para la izquierda, Podemos asumirá el riesgo de presentarse en solitario para enfrentarse a Yolanda Díaz.
Para justificar este enfrentamiento, Podemos planteó un ultimátum a IU para cerrar un acuerdo en Andalucía: salir del Gobierno de Sánchez y desafiarlo por considerarlo un Ejecutivo «de la guerra», debido a sus planes de gasto militar. Sin embargo, esa exigencia ha desaparecido repentinamente desde que se anunció este adelanto electoral. Ione Belarra no solo no pone condiciones, sino que defiende abiertamente la reedición de la candidatura con IU y la continuidad de Irene de Miguel como cabeza de lista, la coordinadora morada de Podemos.
La cuestión gira en torno a qué decisión tomará Movimiento Sumar. Desde julio de 2023, IU se ha presentado a todas las citas electorales con Díaz. En Galicia, País Vasco y en las elecciones europeas han competido, incluso, contra Podemos. Lo habitual ahora sería invitar a otras fuerzas políticas a integrarse en Unidas por Andalucía, aunque solo para concederles posiciones marginales en las listas y recursos económicos. Esto estaría en consonancia con la unidad observada en otros ámbitos. Sin embargo, esta integración pondría en riesgo la presencia de Podemos.
De Miguel ha mostrado su apoyo a la unidad –llegó a hacer campaña junto a Díaz en 2023– pero esto podría generar un choque con Belarra si intenta tenderle la mano ahora. Algo parecido ocurrió con sus compañeros en Andalucía, donde el portavoz, José Manuel Jurado, renunció debido a desacuerdos con la estrategia de no repetir candidatura en Por Andalucía, espacio donde están IU y Sumar.
El partido de Díaz aún no ha confirmado si sumará a la alianza. Podría decidir no hacerlo para evitar generar tensiones, aunque no solicitarlo sería reconocer su debilidad. Enrique Santiago (IU) abrió ayer la posibilidad de «ampliar» la candidatura y calificó como «extraño» que Podemos mantenga una postura distinta en Andalucía a la de Extremadura.

