La compañía almeriense ha presentado en la feria internacional sus más recientes avances en biodiversidad funcional, basados en el uso de plantas autóctonas que actúan como refugio natural para insectos beneficiosos, fortaleciendo así la protección de los cultivos frente a plagas.

En un escenario agrícola cada vez más competitivo, donde sostenibilidad y calidad marcan el rumbo del sector, Agrobío se ha consolidado como uno de los principales referentes internacionales en control biológico y polinización natural. La empresa ha logrado crecer apoyándose en la innovación y en la búsqueda de soluciones que permiten a los agricultores producir con mayor seguridad, eficiencia y rentabilidad.
En Fruit Attraction 2025, la compañía ha puesto sobre la mesa sus últimas propuestas tecnológicas, diseñadas para responder a los cambios y desafíos que atraviesa el sector. Isabel Santorromán, directora de negocio de Agrobío, subrayó que la filosofía de la empresa es “estar siempre a la vanguardia del control biológico y cerca del agricultor, aportándole respuestas prácticas a los retos que plantea la agricultura moderna”.
La directiva recordó los más de 30 años de trayectoria de Agrobío, repasando hitos clave como la biopolinización, el desarrollo de nuevas generaciones de insectos para control biológico y la apuesta por la biodiversidad funcional. Este último enfoque consiste en establecer organismos beneficiosos en el cultivo antes de que aparezca la plaga, de modo que las plantas estén protegidas desde el inicio del ciclo productivo.
Para Santorromán, la participación en ferias internacionales es esencial: “Este evento se ha convertido en un punto de encuentro global. Nos visitan profesionales de todo el mundo, y es el escaparate perfecto para mostrar la tecnología y la innovación que acompañan al campo”.
Innovaciones frente al cambio climático
Entre las novedades presentadas, Agrobío ha destacado el uso de plantas autóctonas como barrera natural para prevenir la entrada de plagas y, al mismo tiempo, atraer insectos que favorecen la sanidad del cultivo. También señaló avances en genética y nutrición aplicados al control biológico, con el objetivo de adaptar estas soluciones a un contexto marcado por el cambio climático.
“Sabemos que el campo cambia constantemente”, indicó Santorromán. “El cambio climático es una realidad, por lo que necesitamos insectos preparados para sobrevivir en condiciones de frío o calor extremos. Incluso cuando no hay plagas presentes, debemos ofrecerles alimento para que se establezcan y estén listos en el momento en que aparezca la amenaza”.
Un sector cada vez más proactivo
La responsable de Agrobío resaltó que el sector agrícola recibe con entusiasmo estas propuestas. “Los productores son conscientes de que el control biológico es una herramienta clave dentro del manejo integrado de plagas. Nos ayuda a construir sistemas de producción más seguros, sostenibles y alineados con lo que demandan los consumidores. Nuestro compromiso es estar al lado del agricultor y ofrecerle soluciones reales”, concluyó.

