El Ministerio reconoció que no renovar las aeronaves anfibias de élite implicaría «una reducción significativa en la capacidad de extinción de incendios», pero, tras cuatro años, ha tenido que anular el contrato.

En marzo de 2022, el Gobierno consideró «urgente» la actualización de la flota de aviones anfibios de élite. Sin embargo, cuatro años y cuatro meses después, se ha visto obligado a cancelar el contrato. El balance final de esta renovación es nulo. En aquel documento, cuya copia posee EL MUNDO, el Ministerio de Transición Ecológica afirmaba claramente que «no llevar a cabo esta modernización podría significar una reducción importante en las capacidades de apoyo a la extinción de incendios forestales».
Esta renovación fallida no fue algo temporal, sino que el Ejecutivo la calificó de «imperativa», debido al estado actual de la flota, que en ocasiones ha provocado prolongadas inoperatividades y un aumento sostenido en los costos de mantenimiento de equipos y sistemas.
Ahora, en pleno auge de incendios en 2026, el Ejecutivo ha tenido que cancelar el proceso de licitación, tras la impugnación de una empresa a las modificaciones realizadas por el Ministerio por no estar «previstas en el contrato». En otras palabras, como el proyecto superaba el presupuesto inicial, finalmente se perdió la oportunidad de actualizar nada menos que 10 aviones anfibios Canadair 215 con fondos europeos. De hecho, el plazo para utilizar estas ayudas comunitarias ya venció.
La cancelación sucede justo en un momento de déficit de estos hidroaviones de primera categoría, conocidos como FOCA. Durante la mayor parte de la campaña contra incendios, solo han estado operativos siete de ellos, debido a averías y labores de mantenimiento. Dado que faltan tres, España ha solicitado a la UE cuatro aviones FOCA más: dos procedentes de Grecia y dos de Italia. Lejos de aumentar la capacidad total frente a la intensidad de los incendios en Madrid y Ávila, estos aviones cubrirán principalmente aquellos que están fuera de servicio.
Los aviones FOCA destacan por su eficacia y versatilidad en la lucha forestal, ya que pueden cargar agua directamente en ríos, embalses o el mar, cuentan con depósitos de entre 5.500 y 6.000 litros, y pueden realizar descargas completas o parciales, además de utilizar equipos de inyección de espumógeno.
Sin embargo, estos FOCA enfrentan problemas cada vez más frecuentes, causados principalmente por la falta de modernización. Esta situación ha generado tensiones entre ministerios. El 6 de julio, el Ministerio de Transición Ecológica advirtió a las comunidades autónomas, en un correo que adelantó este diario en exclusiva, que «la flota es cada vez más antigua (con aeronaves que superan los 40 años), lo que conlleva incidencias no previstas junto a revisiones y mantenimientos ordinarios».
Las críticas internas apuntan al Ministerio de Defensa, responsable de operar y conservar la flota. El departamento liderado por Margarita Robles firmó un acuerdo con Transición Ecológica para disponer de «al menos 10 aviones» anfibios de élite durante «toda la campaña» de incendios, sin importar averías. Por ello, se cuenta con una flota de 14 aeronaves, garantizando que siempre haya 10 disponibles ante imprevistos, recalentamientos o excesivas horas de vuelo.
Con el proyecto para implementar «kits» de mejora técnica en los aviones, ahora cancelado, España aspiraba a cumplir el hito 66 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado con fondos europeos: «Finalización de las actualizaciones y modernizaciones de las aeronaves de extinción de incendios, junto con la implementación de un sistema para seguimiento y gestión del conocimiento de la biodiversidad».
Esto implicaba disponer de «al menos diez aeronaves de extinción de incendios con fines especiales (Canadair) modernizadas y actualizadas». El plazo para alcanzar esta meta terminó el 30 de junio de 2026. Y el Gobierno declaró extinguida la licitación el 10 de julio, según la documentación obtenida por este diario.
Desde el Ministerio de Transición Ecológica informan que el principal obstáculo que impidió avanzar con el contrato para mejorar el software de los aviones fue que el fabricante solicitó «dos millones de euros adicionales, incumpliendo la normativa española de contratación».
Ahora, el Ministerio tendrá que volver a poner en licitación el proyecto, pero fuera del plazo establecido para el cumplimiento del hito europeo. De hecho, el Ejecutivo ha renunciado a emplear esos fondos para la modernización y los ha destinado a otras acciones en defensa de la biodiversidad.
¿Acaso no era esta una medida crucial para la eficiencia en la lucha contra incendios forestales? Sin duda, según el documento firmado el 23 de marzo de 2022 por el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán. En esa «declaración de urgencia», Morán reiteraba que «para mantener e incluso mejorar la operatividad, eficacia, eficiencia y seguridad del servicio, es necesario modernizar parte de la flota estatal, concretamente 10 de los 14 aviones CL-215T, incluyendo un kit adicional de reserva». Además, subrayaba que esta modernización era «imperativa».
Cuatro años atrás, Morán ya advertía que los incendios empeorarían, lo que exigía mejorar la flota, porque la propia capacidad de extinción se veía «comprometida». Añadía que «resulta especialmente relevante mantener operativa la flota conforme a los protocolos de seguridad vigentes, ante un escenario de cambio climático que augura aumento en la intensidad y frecuencia de incendios forestales, poniendo en riesgo, en ocasiones, las capacidades actuales de extinción».
La memoria justificativa del plan de modernización de 2022 señalaba que «en años recientes, la operatividad de la flota estatal ha disminuido por obsolescencia y averías recurrentes derivadas de su envejecimiento, lo que hace imprescindible la renovación», como reportó Okdiario. También mencionaba nuevos requisitos normativos comunitarios que «limitan, prácticamente, la participación de estas aeronaves en misiones internacionales».
Los problemas no se limitan a esto ni a la distribución de responsabilidades. El Centro de Coordinación de la Información Nacional sobre Incendios Forestales, adscrito a la Dirección General de Biodiversidad del Ministerio de Transición Ecológica, ha expresado que el Ministerio de Defensa retrasa la reparación de los aviones averiados. «El Ejército del Aire envía diariamente previsiones sobre la recuperación de las aeronaves», señalan, pero «esas proyecciones son variables».

