Seguro que te ha pasado: te vas a la cama con una ola de calor asfixiante, pones el aire a 24 grados y te despiertas a las 3 de la mañana tiritando y con la garganta seca. El experto energético Javier Dasí ha revolucionado TikTok con un consejo que parece contradictorio pero que es pura ciencia: subir el termostato a los 28 grados para dormir mejor que nunca.
Por qué poner el aire a 24°C es un error que pagas caro
En mi experiencia analizando consumos domésticos, he notado que el error principal es tratar la noche como si fuera el día. Javier Dasí explica que, al estar en reposo, tu temperatura corporal baja drásticamente. Si dejas el equipo a la temperatura habitual de 24 o 25 grados, el contraste acaba provocando resfriados y una factura de la luz innecesariamente alta.
Fijar el termostato a 28 grados no significa pasar calor. «El aire acondicionado en modo frío nunca te va a tirar aire caliente», aclara Dasí. Lo que hace el equipo a esa temperatura es:
- Eliminar la humedad ambiental, que es la verdadera culpable de que no puedas pegar ojo.
- Mantener una circulación de aire suave que no agrede tus vías respiratorias.
- Reducir el consumo de unos 1000 vatios por hora a tan solo 300 vatios.
La ciencia del ahorro en 2026: Tarifas PVPC y tecnología Inverter
Pero hay un matiz que muchos pasan por alto. Con el actual sistema de tarifas indexadas (PVPC), el coste del kilovatio en horas de madrugada es significativamente menor. Si aplicas el truco de los 28 grados durante el tramo valle, este hábito de consumo eficiente te costará apenas 6 o 7 euros al mes, incluso menos de lo que calculaba Dasí inicialmente.

Además, si tu equipo es un modelo reciente con tecnología AI Inverter, tienes una ventaja añadida. Estas máquinas de última generación ajustan la frecuencia del compresor de forma milimétrica. Expertos en climatización recomiendan combinar los 28 grados con el modo «Sleep» o «Brisa Natural». Esto evita el chorro de aire directo y mantiene la mucosa de la garganta hidratada, algo vital en regiones secas de España como Madrid o Castilla-La Mancha.
La «Sensación Térmica»: ¿Por qué 28 grados se sienten como 25?
Muchos usuarios de marcas como Daikin o Mitsubishi informan que, al principio, el número «28» asusta. Sin embargo, existe un truco tecnológico: la sensación térmica. Un aire a 28 grados con un movimiento constante de las lamas del aparato se siente en el cuerpo como si estuviéramos a 25. Es pura eficiencia.
Si comparamos los consumos actuales en una noche típica de verano en Andalucía o Valencia, los datos son claros:
- Aire a 24°C: Alto consumo, riesgo de faringitis y unos 30€ extra al mes.
- Aire a 28°C: Consumo mínimo, sueño ininterrumpido y solo 9-10€ al mes.
- Ventilador de techo DC: Mínimo consumo, pero no quita la humedad en noches de 40 grados.
Mi consejo práctico para hoy
Esta noche, prueba lo siguiente: programa tu aire a 28 grados justo antes de cerrar los ojos y activa la función de ahorro energético si tu mando la tiene. Notarás que el compresor apenas hace ruido porque no necesita «esforzarse» para enfriar el habitáculo, simplemente mantiene el confort. Es el equilibrio perfecto entre tu salud y tu cuenta bancaria.
Al final del verano, habrás ahorrado suficiente para una cena fuera de casa solo por pulsar un botón. Y tú, ¿a qué temperatura sueles dejar el aire por las noches? ¿Te atreves a probar el método de los 28 grados hoy mismo?

