Aston Martin presenta el AMR26 para devolver la competitividad y posicionar a Alonso en la lucha frente a sus rivales

Fernando Alonso rueda por delante de Stroll en el GP de Bélgica. El AMR26B aterriza en Hungaroring con el objetivo de lograr el avance más significativo de la temporada: pasar de ser el último monoplaza a disputar la quinta posición.

Más información: Las modificaciones clave del nuevo Aston Martin AMR26 para superar la crisis: peso, parte frontal y suspensión trasera

Se escribieron numerosos artículos sobre «el momento decisivo» cuando Aston Martin presentó el AMR26, diseñado por Adrian Newey y equipado con motor Honda. Un monoplaza que arrancó con problemas, que resultó un verdadero fracaso y que obligó al experto de la Fórmula 1 a crear una versión B.

Hungaroring acoge la undécima carrera del calendario, representando el fin de semana crucial de la temporada para el equipo británico. Todo el año se reduce a una oportunidad. A Hungría, Aston Martin no llega con un paquete de mejoras, sino con un coche completamente renovado.

Para entender la magnitud de este gran premio, Lance Stroll y Fernando Alonso han estado ocupando las últimas plazas en la parrilla, incluso por detrás del novato Cadillac. Ahora, canadiense y español dispondrán de herramientas para competir.

No se conocerá si esta versión B podrá luchar por puntos hasta que el viernes ruede en pista. Lo que sí parece seguro (en principio) es que no terminarán últimos y mostrarán resistencia en la Q2.

El intenso trabajo realizado en Silverstone debería reflejarse desde los primeros entrenamientos libres del viernes. Aston Martin mantiene una postura prudente respecto a las expectativas, pero confían en una mejora significativa en su nuevo monoplaza.

Adrian Newey, presente en Hungría, y Mike Krack serán los primeros en comprobarlo. «Lo fundamental es que hemos regresado a la competición, algo que no habíamos logrado en las últimas pruebas. Esa es la clave y nuestro objetivo. Sin embargo, la posición la conoceremos más adelante», declaró el jueves el luxemburgués.

La pista hablará, con un viernes decisivo para establecer los primeros mapas aerodinámicos y probar una unidad de potencia Honda que debería notar menos sus limitaciones en un monoplaza más liviano, con cambios aerodinámicos relevantes y quizás conceptos menos radicales en aspectos como el rake.

Características clave del AMR26B

El nuevo Aston Martin va más allá de una simple actualización aerodinámica. La magnitud de las modificaciones ha llevado al equipo a nombrarlo AMR26B, una designación que indica una revisión profunda en la base del coche.

El núcleo estructural de un Fórmula 1 incluye el monocasco, la unidad de potencia y la caja de cambios, tres componentes que forman la plataforma donde se integra el resto del coche.

En el AMR26B, estos tres elementos serán modificados, aunque su debut no ocurrirá simultáneamente.

Fernando Alonso, al frente de su Aston Martin AMR26 en Austria.

Fernando Alonso, liderando su Aston Martin AMR26 en Austria. Aston Martin F1

Las primeras novedades llegarán con el monocasco y la caja de cambios, ambos revisados dentro del ambicioso plan de reducción de peso promovido por Aston Martin.

Esta actualización ha obligado al equipo a superar un nuevo proceso de homologación, que incluye pruebas de choque en el chasis delantero.

«Los principales elementos estructurales permanecen iguales: la arquitectura del chasis y la caja de cambios no cambian radicalmente, pero sí logramos reducir el peso de ambos, lo que exigió una nueva homologación y las correspondientes pruebas de choque del chasis delantero», aclaró Newey hace unas semanas.

El director técnico también lideró un rediseño completo del frontal, con un nuevo morro y un alerón delantero totalmente renovados. No obstante, la evolución no se limita a esta zona, pues el equipo ha modificado casi todas las superficies aerodinámicas del monoplaza.

«Desarrollamos un frontal nuevo y revisamos en profundidad las superficies aerodinámicas. Por eso, aunque la estructura básica sea similar, el paquete aerodinámico es de gran envergadura y, junto con una reducción considerable de peso, buscamos acercarnos al límite de masa», explicó Newey.

Los cambios afectan también al área mecánica. Mientras la suspensión delantera queda intacta, la trasera fue rediseñada para adaptarse a la nueva configuración aerodinámica y a la evolución de la caja de cambios.

Un proyecto en constante desarrollo

Aunque la presentación del AMR26B será en Hungría, el coche seguirá evolucionando durante las próximas carreras del calendario.

La siguiente gran innovación llegará tras el parón estival, cuando Aston Martin introduzca en Zandvoort la nueva unidad de potencia diseñada por Honda.

Según explicó Shintaro Orihara, ingeniero jefe de Honda Racing, el motor incorpora un rediseño profundo del proceso de combustión, lo que debería suponer un avance notable en rendimiento.

«Hemos modificado la precámara y alterado la forma de la cámara de combustión para optimizar el proceso», afirmó Orihara. «Además, trabajamos en reducir la fricción al modificar el sistema de lubricación».

Los mecánicos de Aston Martin llevan el AMR26 hasta la parrilla de salida.

Los mecánicos de Aston Martin trasladan el AMR26 hasta la parrilla de salida. Aston Martin F1

El ingeniero japonés destacó que la mejora en prestaciones debe ir acompañada de una mayor fiabilidad.

«Y, evidentemente, también para aumentar la fiabilidad. Si incrementamos el rendimiento, debemos asegurar una mayor durabilidad. Tenemos todavía una lista extensa de tareas pendientes, pero trabajamos intensamente para llevarlo a los Países Bajos».

Al mismo tiempo, Aston Martin ya desarrolla paquetes de actualización más convencionales que prevén introducir entre septiembre y octubre.

El objetivo es claro: acabar la temporada disputando puntos con regularidad y dejar atrás la crisis deportiva más profunda en la joven historia del equipo.

¿Qué margen de mejora es realmente posible?

Desde el anuncio de la versión B del monoplaza, la gran pregunta ha sido: ¿cuánto puede mejorar el rendimiento?

En la escudería existe la expectativa de ganar alrededor de dos segundos por vuelta. Si se cumple esta previsión, Fernando Alonso y Lance Stroll podrían situarse en la zona media-baja del grupo perseguidor, liderado actualmente por Racing Bulls, y con Alpine y Audi como principales adversarios.

No obstante, esta cifra sigue siendo un cálculo basado únicamente en simulaciones. Ni siquiera Adrian Newey conoce la verdadera capacidad del coche, ya que el AMR26B aún no ha rodado en pista y la falta de correlación entre simulador y circuito fue uno de los principales problemas del AMR26 original.

Adrian Newey, en el box de Aston Martin F1

Adrian Newey, en el box de Aston Martin F1 Europa Press

Por este motivo, Newey, Fernando Alonso, Mike Krack y demás responsables del equipo insisten en mantener una postura cautelosa.

El auténtico potencial del AMR26B sigue siendo una incógnita y no podrá determinarse con precisión hasta que entre en acción la nueva unidad de potencia de Honda.

Además, el monoplaza que debutará en Hungaroring será prácticamente un coche completamente distinto. Esto obligará al equipo a dedicar varias carreras a entender su comportamiento, ajustar reglajes y extraer su máximo rendimiento.

Por lo tanto, todo indica que la verdadera imagen del AMR26B empezará a observarse en septiembre, cuando Aston Martin haya acumulado experiencia suficiente con el nuevo paquete y pueda afinar la puesta a punto.

No hay que olvidar que Adrian Newey y el equipo técnico disponen apenas de cuatro meses para reconducir un proyecto que presentaba deficiencias en casi todas sus áreas.

Esta situación, precisamente, brinda un margen excepcional de mejora. Cuando un coche tiene problemas tan generalizados, las posibilidades de avance son mucho mayores.

Por ello, en el equipo consideran realista aspirar a una mejora cercana a los dos segundos por vuelta e incluso valoran que el potencial podría ser mayor.

Scroll al inicio