
La Inteligencia Artificial (IA) ha transformado la tecnología tal como se conocía hasta ahora, proporcionando herramientas altamente avanzadas en un período corto. Aunque presenta oportunidades significativas, también acarrea efectos adversos notorios.
Entre las numerosas amenazas existentes, las imágenes falsas generadas mediante IA, denominadas deepfakes, ya representan un problema considerable.Inicialmente, estas imágenes mostraban fallos y detalles que revelaban la falsedad, pero con el avance tecnológico, hoy resultan tan verosímiles que su detección se vuelve casi imposible.
Este hecho crea un riesgo considerable porque dichas imágenes manipuladas pueden emplearse en distintos tipos de fraudes, algunos simples como bromas, pero otros con consecuencias graves como la propagación de noticias falsas o estafas. Actualmente, una encuesta reciente indica que para la mayoría de usuarios, diferenciar entre una imagen real y un deepfake se ha convertido en un juego de azar con probabilidades similares a lanzar una moneda y adivinar cara o cruz.
La simple vista ya no es garantía de certeza
Muchos confían en su capacidad para identificar estas imágenes, pero la realidad es que esta tarea resulta cada vez más complicada. Por ello, Veriff, una plataforma de verificación de identidad, desarrolló un cuestionario con imágenes y vídeos comparativos para evaluar la habilidad de los usuarios en reconocer contenido auténtico frente a generado por IA.
Los indicios evidentes antes utilizados, como dedos deformados, ojos anormales u otros fallos visuales notorios, han desaparecido casi por completo debido a las mejoras tecnológicas.
Por esta razón, expertos sugieren prestar atención a otros detalles, como analizar con precisión rasgos faciales buscando inconsistencias sutiles, texturas anómalas o patrones poco naturales.
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Los vídeos son todavía más complejos de examinar por el movimiento constante, pero es posible observar aspectos como un parpadeo irregular, velocidades de movimiento inconsistentes o ropa con patrones que se integran de manera antinatural con el fondo.
Actualmente, ni siquiera los especialistas que trabajan diariamente con IA pueden identificar perfectamente todas las imágenes falsas sin ayuda de herramientas adicionales. De hecho, recomiendan usar detectores basados en IA o aplicaciones especializadas para verificar la autenticidad de imágenes o vídeos, en lugar de depender solo de la observación visual.

