Diez cambios de empleo en una década para alcanzar la carrera profesional deseada

Brittany Harris-Nelson con una chaqueta naranja.

Fuente de la imagen, Brittany Harris-Nelson

    • Autor, Alice Kantor
    • Título del autor, Reportera de negocios de la BBC
  • Fecha de publicación 4 horas
  • Tiempo de lectura: 6 min

Brittany Harris-Nelson describe su carrera profesional hasta ahora como «una rana que salta de un nenúfar a otro».

«Con cada movimiento me aproximaba más a mi meta final, aunque el trayecto no siempre haya sido recto», asegura esta mujer de 32 años.

Actualmente, Harris-Nelson ocupa una posición administrativa de nivel intermedio en la Universidad de Wake Forest, en Winston-Salem (Carolina del Norte), un rol que había deseado durante largo tiempo.

Comenta que para alcanzar dicha posición, fue transitando entre distintos trabajos universitarios durante casi diez años, aprovechando cada nuevo puesto para adquirir competencias específicas que le permitieran avanzar profesionalmente.

En total, en la última década ha desempeñado diez empleos diferentes en seis universidades, comenzando con varios cargos durante su etapa como estudiante, y luego ocupando tres empleos a tiempo completo.

Antes de asumir su función actual como subdirectora de participación estudiantil, Harris-Nelson trabajó como directora de oficina, asesora de admisiones y orientadora académica.

Aunque prefiere no divulgar su salario actual, afirma que al cambiar de puesto, su remuneración no aumentaba considerablemente. Sin embargo, mejoraron sus beneficios, como días adicionales de permiso remunerado y mayores contribuciones empresariales a su plan de pensiones.

«Cada posición contribuyó a desarrollar habilidades y perspectivas que antes no poseía y, en conjunto, me equiparon para la labor que actualmente desempeño», señala.

Y no es un fenómeno aislado.

Trabajo

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La Generación Z cambia de empleo con mayor frecuencia

Los expertos del sector han detectado una tendencia emergente entre los integrantes de la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012), llamada «lily padding» (saltar de hoja en hoja).

Este término se refiere a jóvenes adultos que alternan diversos empleos buscando mejorar sus destrezas y aumentar sus probabilidades de acceder a roles con mayor responsabilidad y mejores ingresos, en lugar de permanecer en el mismo puesto dentro de una empresa. Su objetivo es maximizar su empleabilidad.

Las estadísticas respaldan esta tendencia.

La permanencia promedio de un trabajador de la Generación Z en los primeros cinco años de su carrera es de tan solo 1,1 años, comparado con 1,8 años de los millennials (nacidos entre 1981 y 1996) y casi tres años en generaciones anteriores. Así lo confirma una encuesta global de 2024 que analizó a 11.250 empleados, realizada por la agencia de reclutamiento Randstad.

Esta mayor movilidad laboral se refleja en mejores salarios, al menos en Reino Unido, según un informe de 2025.

El análisis, efectuado por la firma financiera Wealthify, mostró que quienes cambiaron de empleo cuatro o más veces en la última década percibieron un salario medio de 39.276 libras (US$52.968), frente a 30.088 libras (US$40.583) de los demás trabajadores, lo que representa un 31% más.

Los que describen su enfoque profesional como «lily padding» están constantemente atentos a nuevas oportunidades.

Este es el caso de Adam Smiley Poswolsky, conferencista y autor de 42 años especializado en mejorar la cultura organizativa.

Radicado en San Francisco, explica que la perspectiva tradicional de la «escalera corporativa» —quedarse en una compañía y ascender— no se aplicaba a su situación. Más bien, buscaba encontrar «sentido y propósito» tanto en su empleo como en su vida personal.

Cuenta que para lograrlo, transitó entre el sector público, organizaciones sin fines de lucro, ámbitos creativos y la empresa privada, desempeñando una amplia variedad de puestos durante 15 años.

Entre sus empleos destacan jefe de proyecto para Peace Corps, la agencia gubernamental estadounidense que facilita voluntariados internacionales a jóvenes, y profesor de inglés en la Universidad de Harvard.

Poswolsky también ha trabajado como localizador para Warner Bros, productor cinematográfico en Nueva York, colaborador en la exitosa campaña presidencial de Barack Obama de 2008, conferencista en un programa de liderazgo juvenil y miembro de un centro de estudios.

Adam Smiley Poswolsky sentado delante de una pila de libros.

Fuente de la imagen, Adam Smiley Poswolsky

Durante su trayectoria, dice que buscó siempre trabajos que le parecieran interesantes y acumuló habilidades que le han permitido alcanzar su estatus actual como autor y conferencista con buena remuneración.

«En cada transición tenía claro que estaba listo para un nuevo desafío, pero también sabía qué habilidades transferir de cada experiencia a la siguiente», afirma.

Poswolsky concluye que se siente satisfecho por haber encontrado flexibilidad y realización a través de esta evolución profesional, en lugar de ajustarse a una estructura corporativa vertical. Menciona que, con el tiempo, ha logrado igualar los US$70,000 que ganaba en Peace Corps cuando tenía 28 años.

«Las habilidades adquiridas en esa experiencia pública me ayudaron a convertirme en escritor, lo cual me condujo a publicar un libro y, a partir de ahí, desarrollar mi carrera actual como conferencista profesional».

Oficina

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«La gente busca diversidad y dinamismo»

Nicola Grant, directora de Recursos Humanos en la aseguradora británica Hiscox, comenta haber percibido un cambio importante en la manera en que las personas entienden sus carreras profesionales.

Cada vez más, explica, quienes comienzan su trayectoria profesional prefieren adquirir experiencia diversa en un lapso más corto, en lugar de seguir una ruta lineal y fija; están construyendo un conjunto de competencias variadas.

Además, ha observado una mayor disposición en empleados jóvenes a cambiar de empresa si advierten que su crecimiento se estanca o sus perspectivas permanecen limitadas.

«Las expectativas han cambiado; la gente busca diversidad, dinamismo y desarrollar habilidades que sigan siendo pertinentes», comenta. «Es un anhelo de progreso».

«A la larga, esto beneficia tanto a la persona como a la organización», añade.

Lucy Kemp, responsable de estrategia de marca y comunicación en la empresa tecnológica La Fosse y especialista en experiencia de empleados, coincide con esta visión.

Considera que el «lily padding» es el futuro laboral, no solo una moda pasajera, ya que quienes adoptan esta estrategia buscan alcanzar cargos de mayor responsabilidad y remuneración.

«Los jóvenes han entendido que la lealtad ya no resulta rentable», opina Kemp. «Prefieren construir sus carreras a partir de habilidades que valoran».

«Tienen una concepción de realización distinta a la de generaciones previas, una experiencia laboral totalmente diferente», añade.

Kemp también indica que el aprendizaje en el entorno de oficina mediante la interacción con compañeros ha disminuido desde la pandemia, dado que muchas personas trabajan desde casa y la inteligencia artificial se encarga de tareas más básicas.

En su lugar, los empleados buscan desarrollar habilidades que permanecerán vigentes dentro de cinco años. Para ello, cambian de proyecto, equipo, sector o empresa, explica Kemp. «Simplemente quieren aprender cosas nuevas y encontrar un propósito».

Así lo percibe también Harris-Nelson. «Concibo mi carrera como un proceso continuo, no como una meta fija», señala. «Estoy en constante aprendizaje y crecimiento».

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