Presenta un «Plan de Limpieza Institucional» que contemple la reforma del suplicatorio y la prohibición de indultos para personas condenadas por corrupción

La Comisión Europea, en su informe sobre el Estado de Derecho publicado hoy, señala que la percepción de la corrupción en España «ha empeorado considerablemente en los últimos cinco años». Para el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, esto no resulta inesperado: «¿Cómo no lo va a reflejar, si contamos con un gobierno que critica a jueces, fiscales, a los miembros de la Guardia Civil en la UCO o a la Policía Nacional en la Udef?», comentó el dirigente popular durante una intervención en Santa Cruz de Tenerife.
«La Comisión Europea vuelve a destacar lo que ya conocemos: la calidad democrática en España está siendo gravemente afectada», enfatizó Feijóo, vinculando directamente este aumento en la percepción de corrupción con los procesos judiciales relacionados con el Ejecutivo. «Toda esta situación perjudica no solo al Gobierno, sino que también debilita a nuestro país y deteriora la imagen de España», añadió el líder de los populares.
Feijóo criticó asimismo a Pedro Sánchez por «haber contaminado todo con corrupción» y dirigió la atención hacia el presidente del Gobierno: «Si todo su entorno está corrupto, él es la manzana podrida». Además, aprovechando que su intervención en Canarias coincidió con la declaración de la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, ante la Audiencia Nacional en el marco del caso sobre las supuestas cloacas en Ferraz, Feijóo arremetió contra la situación: «Es una vergüenza que el DAO y la directora general de la Guardia Civil permanezcan en sus cargos».
Después de compartir su diagnóstico sobre la situación en España, tomando como referencia el informe de la Comisión Europea, Feijóo se comprometió a implementar un «Plan de Limpieza Institucional» en caso de llegar a La Moncloa en el próximo mandato. Este plan, según detalló, estará sustentado en cuatro pilares basados en la convicción de que «lo que está ocurriendo no es normal». «No acepten esto [los casos de corrupción del Gobierno] como una enfermedad crónica de la política española», concluyó.
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El primer paso que explicó Feijóo dentro de este plan será «restaurar los principios éticos fundamentales en la gestión pública», es decir, considerar el dinero público como «algo sagrado». En segundo lugar, el líder popular aseguró que buscará «garantizar la independencia en los nombramientos públicos», desde el fiscal general del Estado hasta el gobernador del Banco de España o el presidente del Tribunal Constitucional.
Asimismo, el popular retomó su iniciativa de reformar el suplicatorio «para que ningún miembro del Gobierno pueda escudarse en las Cortes Generales y eludir la comparecencia ante un tribunal si es citado». En esta línea, propuso regular los lobbies y prohibir los indultos a condenados por corrupción. Finalmente, Feijóo destacó la importancia de «contar con los mejores servidores públicos, y no con los más sumisos al poder». «Les aseguro que cuando lleguemos al gobierno, quien meta la mano en la caja, será despedido en un minuto y medio», advirtió el popular a sus colaboradores en Santa Cruz de Tenerife.

