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- Autor, Daniel Pardo*
- Título del autor, Corresponsal de BBC Mundo en México
- Fecha de publicación 26 agosto 2025Actualizado 1 hora
- Tiempo de lectura: 7 min
"Lo buscan en todos lados y el hombre no se esconde", dice una canción de Los Tucanes de Tijuana dedicada a Ismael "El Mayo" Zambada.
El reconocido narcotraficante de 76 años, cofundador y hasta hace dos años líder del cartel de Sinaloa, recibió este lunes una condena de cadena perpetua por narcotráfico en una corte de Estados Unidos.
La sentencia se dictó tras el acuerdo alcanzado en agosto de 2025, cuando Zambada admitió su culpabilidad en este y otros delitos, mientras que la Fiscalía desistió de pedir la pena capital.
En ese momento, "El Mayo", capturado en EE.UU. en julio de 2024, reconoció haber sobornado a policías y políticos en México.
Con la sentencia de este lunes concluye la trayectoria criminal de quien fue uno de los narcotraficantes más buscados del mundo, acusado de extorsión, corrupción, tráfico de drogas y lavado de dinero.
Además, se cierra el capítulo de un referente en esta industria –El Mayo, también apodado "El hombre del sombrero"– que dejó detrás admiradores, leyendas, decenas de muertos y casos de corrupción durante más de 40 años en el negocio.
El corrido tumbado de Los Tucanes, con más de 13 millones de reproducciones en YouTube, continúa: "La ley busca atraparlo, los contras quieren eliminarlo, pero nadie ha podido; se les aparece el diablo".
No obstante, el mito en torno a El Mayo –quizá siga siendo un símbolo cultural– ya no podrá jactarse de su hazaña: “nunca lo capturaron”, y menos tras ser sentenciado a cadena perpetua.
Compartirá ahora el destino de otro fundador y antiguo aliado del cartel de Sinaloa, el Chapo, quien fue condenado a cadena perpetua en 2019.
Su condena se acompaña de una multa reparativa de 15.000 millones de dólares, anunciada previamente por el juez Brian Cogan en agosto de 2025.
"El narcotraficante ‘El Mayo’ ha sido sentenciado a cadena perpetua, marcando el fin de su liderazgo en el Cártel de Sinaloa, una de las organizaciones de narcotráfico más violentas y peligrosas de la historia", afirmó este lunes el fiscal general adjunto A. Tysen Duva, de la División Penal del Departamento de Justicia.

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"Ismael Zambada García pasó cerca de cuatro décadas intoxicando comunidades en Estados Unidos para conseguir miles de millones en ganancias y ordenando la muerte de quienes se interpusieron en su camino. Hoy, ese capítulo queda cerrado de forma definitiva", declaró el fiscal federal Joseph Nocella Jr., del Distrito Este de Nueva York.
"Permanecerá el resto de su vida en una prisión estadounidense, justo donde debe estar", añadió.
De traficante a líder
El recorrido de El Mayo, desde sus inicios como traficante modesto hasta convertirse en el llamado “capo de capos”, es una historia de pragmatismo, astucia y corrupción.
Tras ejercer brevemente como repartidor de muebles en Culiacán, Zambada comenzó en los años 70 dentro del cartel de Guadalajara, pionero en el tráfico de opio, marihuana y, finalmente, cocaína.
Luego pasó al cartel de Juárez, primero en cargos intermedios y posteriormente como líder, ganándose la confianza de Amado Carrillo, conocido como el “Señor de los Cielos”. Desde esa posición habría establecido conexiones en Colombia, donde cultivó amistades y alianzas con productores de cocaína.
Conforme otros capos caían o morían, Zambada se fortalecía, no temiendo traicionar a sus aliados cuando era necesario.
Su principal distinción fue mantener un bajo perfil. Son escasas las imágenes de él.
Durante sus años al mando se reportó que se sometió a cirugías para alterar su aspecto. Tenía múltiples parejas e hijos, entre otros detalles.
Se movía constantemente entre las montañas del noroeste mexicano, rara vez permaneciendo dos noches consecutivas en un mismo lugar.

El más empresario de los narcos
Uno de sus hijos, Vicente Zambada Niebla, fue arrestado por autoridades mexicanas en 2009. Su diario de prisión fue hecho público posteriormente.
En él, junto al testimonio que ofreció a autoridades estadounidenses, Zambada Junior señaló que su padre abonaba sobornos que podían alcanzar un millón de dólares mensuales.
Precisó que esa red de corrupción infiltraba bancos y gobiernos, además de mantener relaciones con la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés).
El Mayo Zambada se convirtió en mito por su interés en construir lazos con la comunidad.

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Fue benefactor en El Álamo, su ranchería natal, y en otras localidades de Sinaloa, contribuyendo a la financiación de infraestructuras, reparaciones y festividades.
Aunque él mismo evitaba protagonismos y tenía fuerte arraigo social, su actividad dentro del cartel de Sinaloa consistió menos en el tráfico directo de drogas y más en establecer una rama empresarial para el lavado de dinero, administrada por mujeres de su familia.
Se estima que llegó a blanquear miles de millones de dólares. El Departamento del Tesoro estadounidense le atribuye la propiedad de importantes firmas de construcción, producción láctea y servicios.
Así, se posicionó como el narco más vinculado con la política, la cultura y las autoridades de México.
También representa la figura que podría aportar mayores detalles sobre la participación del sector legal dentro de la vasta industria del narcotráfico.

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Captura y juicio
Aunque la vida de Zambada estuvo marcada por leyendas, su detención el 25 de julio de 2024 tuvo un carácter casi cinematográfico.
Según las autoridades estadounidenses, aquel día Zambada se presentó junto a Joaquín Guzmán López, hijo de su antiguo socio El Chapo Guzmán, ante las autoridades federales en EE.UU.
Fue una situación inusual: uno de los hombres más buscados en México se entregaba voluntariamente a la justicia de Estados Unidos.
Más tarde se reveló que Guzmán López engañó a Zambada para que abordara un avión en México y cruzaran la frontera con la excusa de visitar proyectos inmobiliarios.
Cuando llegaron a EE.UU., el hijo del “Chapo” entregó a Zambada a las autoridades. Por él se ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares.
La captura sacudió la estructura interna del cartel de Sinaloa. Hasta agosto de 2025, se estimaba que la lucha por el control interna había provocado cerca de 2.000 muertes violentas.
Al principio, bajo custodia estadounidense, El Mayo negó las acusaciones y afirmó haber sido trasladado en contra de su voluntad a EE.UU.
No obstante, en agosto de 2025 se produjo un cambio importante: la Fiscalía decidió no solicitar la pena capital por sus cargos.
Fue entonces cuando presentó su declaración de culpabilidad.
Sin embargo, Frank Pérez, abogado de Zambada, señaló a la prensa que su cliente no colabora con las autoridades estadounidenses ni tiene intención alguna de incriminar a nadie.
Indicó que las referencias sobre funcionarios sobornados ya fueron abordadas en otros juicios de narcotraficantes: "Solo dijo lo indispensable. Él no va a mencionar a nadie", afirmó Pérez a los periodistas.
"La información de ‘El Mayo’ Zambada queda con ‘El Mayo’ Zambada", concluyó.
*Esta nota fue actualizada el 20 de julio de 2026 tras la sentencia de cadena perpetua.

