Critica que Abascal encarna una «cúpula dirigente» que ha «secuestrado» la base social de Vox y argumenta que su salida responde a que «no se siente identificado» con la dirección del grupo parlamentario.

Javier Ortega Smith da un paso al costado. Tras seis meses de confrontación con la dirección nacional de Vox y resistiéndose a ser expulsado, quien en su día fue mano derecha de Santiago Abascal se aleja hoy de forma voluntaria del grupo parlamentario de Vox en el Congreso. Es el único escaño que la formación no le había arrebatado, pero que ahora Ortega Smith abandona tras llegar a la «conclusión definitiva de que no existe ninguna posibilidad de modificar las cosas desde dentro».
Así lo ha comunicado en una carta dirigida a Abascal, que ha hecho pública en sus redes sociales y que, según señaló, está inspirada en la que el líder de Vox envió en noviembre de 2023 a Mariano Rajoy para anunciar su salida del PP. Ortega Smith expresa en su texto que su renuncia voluntaria al grupo parlamentario Vox —mantendrá su escaño, pero pasará al Grupo Mixto— representa «una de las decisiones más difíciles» de su vida y, aunque se marcha con «tristeza» y «profunda decepción», afirma que seguirá sintiendo un «vínculo emocional con la gente de Vox» y que conservará «con respeto y cariño» el carné de afiliado número seis del partido que lleva a su nombre.
«No rompo un carné, no reniego de mi pasado porque todo valió la pena, siempre cumplí con mi deber y no creo que todo el esfuerzo haya sido en vano», señala el todavía diputado a Abascal, al que se dirige como «presidente». Ortega Smith explica en la carta que, fuera del grupo parlamentario de Vox, se siente «más próximo a sus afiliados y a los principios fundacionales»: «Sigo donde siempre estuve y no he sido yo quien se ha desplazado; tampoco hablaré mal de quienes fundamos algo importante», añade el ya ex dirigente.
No obstante, Ortega Smith lanza una advertencia directa a quien fue su compañero desde los inicios de Vox: «Estoy seguro, Presidente, de que esta decisión, que ya han tomado muchos antes que yo, la adoptarán otros igualmente en el futuro cercano, motivados por igual tanto por tus decisiones como por tus indecisiones como líder del partido».
Así, el diputado, inmerso desde hace meses en un conflicto declarado con la cúpula de Abascal, no oculta en su despedida la crítica hacia la dirección que ha tomado la formación y apunta directamente a Abascal como responsable como presidente. «Vox, su estructura, sus militantes entregados y su base social generosa y patriota, a la que no estáis a la altura, están secuestrados por la inflexible cúpula dirigente que tú representas», lamenta Ortega Smith, recriminando a la actual dirección haber «traicionado» los valores e ideas originales. Denuncia un partido «endurecido», con asambleas «siempre controladas» y una «implacable maquinaria del partido» que convierte, según él, a sus críticos en «disidentes»: «Los verdaderos disidentes de Vox sois vosotros. Hasta aquí hemos llegado, Presidente».
«Ya no me identifico con la dirección del Grupo Parlamentario de este partido [liderado por José María Figaredo]; y precisamente no me identifico porque sigo creyendo en los mismos principios que marcaron nuestros mejores días», profundiza Ortega Smith. En cualquier caso, el diputado subraya que esta decisión está «maduramente meditada», responde a «razones morales y políticas estrictas» y no obedece a una «reacción ante traiciones concretas» ni a «maltrato personal» —aunque reprocha a Abascal la cadena de «ceses fulminantes e injustificadas» ocurridos en los últimos meses, que culminaron con su expulsión definitiva en abril—.
Ortega Smith ha presentado también un escrito a la Mesa del Congreso solicitando su baja del grupo parlamentario Vox y su incorporación al Grupo Mixto, donde será el noveno diputado: ya están presentes los cuatro parlamentarios de Podemos, Àgueda Micó (Compromís), Néstor Rego (BNG), Alberto Catalán (UPN) y Cristina Valido (Coalición Canaria). Su traslado al Mixto le permitirá a Ortega Smith intervenir nuevamente en los Plenos —dentro de Vox es la dirección del grupo quien decide quién habla, y él llevaba meses sin ocasión de usar la tribuna—. Mientras tanto, el partido de Abascal pierde un representante y un voto: a partir de ahora cuenta con solo 32 diputados en el Congreso.
El ex número dos de la formación de derecha asegura que, desde su nueva posición y como «un español más», buscará «la manera más adecuada y eficaz para hacer oír su voz en favor de España». «La voz de la mayoría de los españoles se escuchará entre las sombras a las que nos han condenado el sectarismo de Pedro Sánchez y tu fatalismo», concluye Ortega Smith, que firma la carta identificándose como «fundador de Vox».

