Génova critica al presidente por celebrar el fallo del TJUE sobre la amnistía mientras ignora los que le son desfavorables: «Los líderes autoritarios solo aceptan las sentencias cuando les favorecen»

Primeras respuestas a la decisión de la Audiencia de Madrid de aprobar que Begoña Gómez se siente en el banquillo ante un jurado por tráfico de influencias y malversación, dos de los cuatro delitos que le atribuía el juez Juan Carlos Peinado.
El PP ha distribuido un comunicado en el que subraya la gravedad del caso: «En la misma semana que el hermano del presidente del Gobierno fue condenado por prevaricación, queda confirmado que su esposa enfrentará un juicio por los cargos de tráfico de influencias y malversación».
«Es un hecho sin precedentes en la historia democrática española y resulta incomprensible en cualquier democracia europea, sumándose a las 127 imputaciones por corrupción que rodean al presidente del Gobierno y al PSOE. Ningún demócrata debería normalizar esta situación», señalan fuentes del PP.
Pocas horas después de que el TJUE avalara la amnistía, el presidente del Gobierno recibió con esta resolución un golpe de realidad. En eso es donde más insiste el PP: «Presumimos que la euforia del Gobierno sobre la separación de poderes duró lo que tardaron en conocer esta sentencia. Es un rasgo habitual de los líderes autoritarios, mencionados ayer por Alberto Núñez Feijóo, que solo aceptan las sentencias cuando les benefician».
Para el partido liderado por Alberto Núñez Feijóo, la resolución de la Audiencia de Madrid prueba el funcionamiento de la Justicia: «Hoy una instancia superior ratifica ciertas medidas del juez instructor y modifica otras, demostrando que la Justicia opera correctamente, como ocurre en cualquier democracia, aunque esto desagrade a Pedro Sánchez y a sus portavoces», reprochan las fuentes.
¿A qué se refieren? A que la Audiencia corrige uno de los delitos atribuidos a Gómez, el de apropiación indebida del software de su cátedra en la Complutense, y lo reclasifica bajo el delito de malversación, que también incluye el uso de su asesora en La Moncloa para labores privadas. Asimismo, el cuarto delito, corrupción en los negocios, queda excluido de la causa.
En la misma resolución, el tribunal quita las medidas cautelares contra la esposa del presidente, a quien el juez Juan Carlos Peinado había prohibido salir del país sin permiso y obligaba a comparecer cada 15 días. Por tanto, podría viajar, por ejemplo, a Nueva York para asistir a la final del Mundial de fútbol masculino.

