Mauro Schmid supera a Harold Tejada en los últimos metros y gana en Belfort tras un esprint decisivo

Mauro Schmid celebra la victoria en la etapa 13 del Tour de Francia. El suizo remató la magnífica labor de Jayco, mientras Pidcock agitó el Tour de Francia desde la fuga.

Mauro Schmid convirtió la etapa más extensa del Tour de Francia en una lucha táctica resuelta a gran velocidad. El corredor suizo del Jayco AlUla se impuso en Belfort tras una dura jornada de 205 kilómetros, superando en un esprint mano a mano al colombiano Harold Tejada.

En la retaguardia, Tom Pidcock completó el podio y protagonizó la gran jugada del día: aprovechó la falta de reacción del pelotón para recuperar más de siete minutos y escalar hasta la cuarta posición en la clasificación general.

Fue una de esas etapas en que el Tour aparentó dividirse en varias competiciones simultáneas: una por la victoria parcial, otra por el maillot verde y una tercera, inesperada hasta avanzado el día, por los puestos destacados de la general.

Mientras Tadej Pogacar y demás favoritos rodaban protegidos en un pelotón que alcanzó la meta con un retraso de 7:32 respecto al ganador, Pidcock vio que aquella escapada podría transformarse en algo más que una simple opción para llevarse la etapa.

El británico cruzó la meta de Belfort con un lugar en el podio y una mejora notable en la clasificación general. Finalizó tercero, a dos segundos de Schmid, tras obtener cuatro segundos de bonificación.

El beneficio fue aún mayor: adelantó a varios rivales directos y se posicionó provisionalmente en la cuarta plaza del Tour.

Una batalla intensa

La fuga comenzó a conformarse desde el inicio de la etapa. Todos deseaban sumarse y nadie cedía terreno. Cinco ciclistas abrieron la brecha inicial, aunque la lucha por consolidarla se extendió durante varias decenas de kilómetros.

Movistar incluyó a Raúl García Pierna, Michael Hessmann y Nelson Oliveira; UAE respondió con Brandon McNulty y Tim Wellens; Jayco contó con Luke Plapp, Michael Matthews y Schmid; y Pidcock entró acompañado por varios compañeros del Pinarello Q36.5.

El grupo de cabeza llegó a sumar 57 corredores tras una persecución constante. Se asemejaba a un segundo pelotón, con velocistas, especialistas en clásicas, escaladores y corredores bien situados en la general.

Mads Pedersen, Jasper Philipsen y Biniam Girmay se esforzaron por disputar la meta volante. Philipsen logró 25 puntos, superando al danés y al eritreo, pero esta batalla por el maillot verde terminó consolidando una escapada demasiado numerosa y peligrosa.

Con dos corredores en cabeza, UAE decidió bajar el ritmo en el pelotón. La diferencia superaba los siete minutos y todo indicaba que la victoria se decidiría entre los escapados.

Al mismo tiempo, crecía la amenaza de Pidcock, que había empezado la etapa décimo en la general, a 11:49 de Pogacar. Cuando Red Bull-BORA reaccionó y tomó la responsabilidad en el grupo principal, el británico ya estaba forjando una nueva clasificación.

El Balón de Alsacia, el puerto histórico donde el Tour inició su leyenda hace 121 años, estaba destinado a definir la selección final. Ben Healy fue de los primeros en dinamitar la fuga.

Luego siguieron los ataques de Maxim Van Gils, Luke Plapp y el mismo Pidcock, siempre vigilante para cerrar huecos y aumentar el ritmo.

Raúl García Pierna resistió gran parte de la ascensión, manteniéndose con el grupo principal mientras la fuga iba perdiendo participantes. Pidcock elevó la exigencia. Van Gils lanzó un ataque.

Plapp respondió con una aceleración mientras Schmid se mantenía protegido a su rueda. Cada acción obedecía a un plan, y Jayco empezó a mostrar su estrategia: el australiano forzaba a sus rivales a trabajar y dejaba al suizo en la mejor posición para definir la etapa.

Pidcock intentó coronar en cabeza para aprovechar el descenso, aunque no logró romper el grupo delantero.

Tras superar el Balón de Alsacia quedaban nueve corredores con opciones de triunfo: Schmid, Plapp, Tejada, Pidcock, McNulty, Van Gils, Kévin Vauquelin, Clément Braz-Afonso y Jordan Jegat. Poco después, Wellens logró reincorporarse al grupo.

Poco duró la colaboración. Todos vigilaban a Pidcock, el corredor más peligroso y con más posibilidades de mejorar en la general. UAE contaba con dos corredores al frente. Jayco también. Vauquelin y Jegat buscaban sorprender en cualquier momento.

Las dudas surgieron con varios kilómetros por delante para que cualquier ataque fructificara. A 14 kilómetros de Belfort se produjo la jugada decisiva. Schmid lanzó un ataque fuerte y Tejada respondió enseguida, colocándose a su rueda.

El instante clave

El colombiano colaboró desde el primer momento, consciente de que su única opción era abrir brecha antes de que reaccionaran los perseguidores. La ventaja creció rápido: primero diez segundos, luego 13 y más tarde 18.

Por detrás, Vauquelin y Jegat intentaron reducir la diferencia. McNulty lanzó su último ataque a 1,5 kilómetros de la llegada, pero los dos escapados ya contaban con renta suficiente. Schmid y Tejada afrontaron juntos el tramo final, con el suizo tomando la iniciativa para lanzar el esprint.

Tejada intentó remontar en los metros finales, pero Schmid aún tenía un golpe de aceleración definitivo. Cruzó la meta con claridad, levantó los brazos y remató a la perfección la táctica de Jayco, que trabajó con paciencia desde el Balón de Alsacia para situarlo en la mejor posición.

Pidcock ganó el esprint del grupo perseguidor para acabar tercero, por delante de Van Gils y McNulty. No logró la victoria de etapa, pero su recompensa fue casi tan valiosa como un triunfo.

Mientras Schmid celebraba el mayor éxito de su Tour, el británico centraba su atención en una clasificación general que se había modificado notablemente.

Belfort coronó a Schmid, reconoció el esfuerzo de Tejada y devolvió a Pidcock al centro de la pelea por la general. Pogacar mantuvo el maillot amarillo sin apuros, pero la etapa evidenció que una fuga también puede alterar el equilibrio en la clasificación.

En la jornada más larga de esta edición, algunos lucharon para alzar los brazos en la meta. Pidcock lo hizo para volver a meterse de lleno en la competición.

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