Lamine Yamal pasea por Nueva York con su madre y su novia Inés García: visitas a tiendas de lujo, Times Square y degustación de perritos calientes

Sheila Ebana, madre del futbolista, ha revelado su día de turismo en familia antes de la final del Mundial 2026

Lamine Yamal hace turismo con su familia. REUTERS/Albert Gea

A solo dos días de la final que más espera la afición española, Lamine Yamal ha sido visto en una faceta poco común: dejando atrás entrenamientos y presión mediática, disfruta de un paseo por Nueva York en compañía de las dos mujeres que más influyen en su vida, su madre, Sheila Ebana, y su pareja, Inés García. En un momento en que el país aguarda el desenlace del enfrentamiento entre España y Argentina, el joven delantero ha decidido buscar refugio en la familia y vivir la cuenta regresiva con la tranquilidad propia de un turista cualquiera.

El viaje a la Gran Manzana tiene un significado especial para los tres. Con solo 19 años, Lamine está viviendo un sueño que aún resulta difícil de asimilar incluso para sus allegados. Para Sheila, que durante su infancia cumplía jornadas dobles para sacar adelante a su hijo, caminar por las avenidas neoyorquinas representa la recompensa tras años de esfuerzo y sacrificios silenciosos. Para Inés, apenas dos años mayor que el futbolista, es la oportunidad de compartir una experiencia única, acompañándolo tanto en lo privado como bajo los focos de una ciudad que ya exhibe su rostro en enormes anuncios luminosos.

PUBLICIDAD

El jueves, los tres comenzaron su día de turismo por la Quinta Avenida, donde Sheila no pudo evitar fotografiar la emblemática tienda de Louis Vuitton, símbolo de una prosperidad conquistada después de largos años de privaciones. Entre escaparates y boutiques, las sonrisas y miradas compartidas reflejaban la unión que los caracteriza, al margen del ruido mediático que rodea el fútbol profesional.

Primeros planes familiares en Nueva York

El recorrido por la Quinta Avenida, la sesión de fotos espontánea frente a la ‘flag ship store’ de Louis Vuitton y las paradas en tiendas y cafeterías forman parte de una rutina que el futbolista procura mantener para conservar el equilibrio personal en medio del caos.

PUBLICIDAD

Lamine Yamal e Inés García por Nueva York

Sheila, quien se ha convertido en apasionada de las firmas de lujo tras años de sacrificio, ahora disfruta del fruto del éxito de su hijo, sin olvidar esa etapa en la que cada minuto juntos era un triunfo, cuando salía apresuradamente de su turno laboral para poder acostarlo. Inés, por su parte, atraviesa su propia transformación: de discreta acompañante a testigo activo y protagonista de este momento único, acompañando a la familia en cada paso y compartiendo con sus seguidores escenas cotidianas que hasta ahora preferían mantener en privado.

La complicidad entre los tres resulta evidente tanto en las imágenes que comparten en redes sociales como en sus gestos y miradas en la calle, donde tratan de pasar inadvertidos a pesar de la expectación que genera la presencia del futbolista.

PUBLICIDAD

Un respiro antes de la final del Mundial 2026

A pocos días de la final del Mundial, el entorno cercano de Lamine Yamal adquiere una relevancia mayor. El joven delantero ha escogido distanciarse estos días de la estricta concentración y las rutinas de hotel para disfrutar de momentos de desconexión al lado de su madre y su novia. Caminar sin apuros por Nueva York, mezclarse con otros turistas y disfrutar de actividades sencillas, como probar un perrito caliente en la calle o recorrer escaparates, se ha convertido en su mejor método para aliviar la tensión y llegar con la mente clara a la cita más importante.

El jugador de la selección española, Lamine Yamal, responde con humor y afecto a las divertidas imágenes de su hermano pequeño que se han viralizado entre los aficionados.

La emoción del momento se une al conteo regresivo para el partido más decisivo de su vida. El domingo, a las 21 horas en España, Lamine Yamal saltará al campo en la final mundialista, con la intención de lograr la segunda estrella para el escudo de la selección. Hasta entonces, Nueva York es su refugio, la familia su mayor amuleto y cada paseo por la ciudad, una forma de valorar el camino recorrido y prepararse para el desafío que está próximo a enfrentar.

PUBLICIDAD

Scroll al inicio