Análisis de la semana laboral de 42 horas en Colombia frente a otros países de América Latina y la singularidad de Argentina

La jornada laboral en México se reducirá a 40 horas de forma gradual hasta el año 2030.

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    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • Fecha de publicación 16 julio 2026
  • Tiempo de lectura: 8 min

Máximo 42 horas.

Ese es el nuevo tope para la semana laboral en Colombia vigente desde este 15 de julio.

Este corresponde a la fase final de un proceso gradual establecido con una ley aprobada en 2021, que redujo la jornada de 48 a 42 horas semanales, sin afectar el salario ni las prestaciones sociales de los empleados.

La normativa permite que esas horas se distribuyan flexiblemente según el acuerdo entre la empresa y el trabajador, con jornadas que deben tener un mínimo de 4 horas y un máximo de 9 horas consecutivas.

Los empleados no recibirán pago por horas extras a menos que excedan las 42 horas semanales. Además, están obligados a disfrutar un día de descanso, que puede coincidir con el domingo o cualquier otro día.

La reforma laboral incluye otros beneficios, como el aumento del recargo por trabajar en domingo o festivo, que pasó del 80% al 90%. Asimismo, ahora la jornada nocturna se computa desde las 7 pm.

Reducir la jornada laboral representa un avance en los derechos de los trabajadores colombianos, aunque no necesariamente contribuye a mejorar uno de los problemas que enfrenta el mercado laboral en el país: la baja productividad.

De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los colombianos laboran un promedio de 43,2 horas semanales, mientras que en Alemania, por ejemplo, se trabajan solo 25,6 horas.

A pesar de la mayor cantidad de horas, esta no se traduce en un mayor aporte económico.

De hecho, Colombia presenta la productividad laboral más baja entre los países miembros de la OCDE, lo que indica que cada hora que un trabajador dedica genera menos ingresos que en cualquier otra nación del grupo.

Al igual que Colombia, México es uno de los países latinoamericanos que ha optado por reducir la jornada laboral.

En febrero, el Congreso mexicano aprobó una ley histórica para modificar gradualmente la semana laboral, desde las 48 horas hasta las 40, con implementación prevista a partir del próximo año.

La norma, promovida principalmente por la presidenta Claudia Sheinbaum y el oficialismo, establece que para 2030 la semana laboral será de 40 horas, un cambio significativo para miles de trabajadores y que se alinea con tendencias globales de reducción en las horas laborales.

En América Latina, otros países como Ecuador ya han adoptado la semana laboral de 40 horas.

Sin embargo, varios analistas, en especial legisladores de la oposición, han señalado que la ley incrementa las horas extras permitidas por semana y mantiene únicamente un día de descanso por cada seis jornadas trabajadas.

Según la OCDE, México presenta uno de los peores equilibrios entre vida personal y profesional, rankings bajos en productividad laboral y los salarios más reducidos entre los 38 países miembros, incluyendo Colombia, Chile y Costa Rica.

Pero ¿qué otros países de América Latina cuentan con una semana laboral de 40 horas, y cuáles han incrementado sus jornadas?

Una vendedora recoge moras en el mercado de alimentos de la Alameda.

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Sobre las 40 horas

Aunque la semana laboral de 40 horas típicamente se distribuye en cinco días de ocho horas cada uno, su adopción en América Latina ha sido lenta comparada con otros lugares del hemisferio occidental.

En Europa, por ejemplo, algunas iniciativas apuntan a reducir aún más la jornada laboral a cuatro días con tres días consecutivos de descanso.

Por otro lado, muchos países latinoamericanos mantienen semanas laborales de entre 44 y 46 horas, usualmente incluyendo los sábados.

Esto ocurre a pesar de las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que promueve un diálogo en la región para alcanzar horarios que favorezcan un mejor equilibrio entre trabajo y vida personal.

"El tiempo es un recurso limitado e irreemplazable. Cómo se reparte entre trabajo, vida personal y descanso tiene un impacto profundo en la salud, productividad y cohesión social", destaca la OIT en un informe de 2025 centrado en América Latina.

Fábrica en Colombia

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Hasta ahora, Ecuador es el único país latinoamericano que aplica una semana laboral de cinco días con ocho horas cada uno, y esta regulación lleva vigente 46 años.

En agosto de 1980, Ecuador fue pionero en la región en establecer esta limitación en la jornada laboral.

Chile y México están en proceso de alcanzar la semana laboral de 40 horas.

Chile, tras la aprobación de la ley 21.561 en abril de 2024, inició un plan para disminuir progresivamente sus horas laborales: primero de 48 a 44 horas, luego a 42 y se prevé que para abril de 2028 se alcance la jornada de 40 horas semanales.

En Ecuador, Chile y Colombia se ha introducido flexibilidad para que los trabajadores puedan acordar las mejores formas de organizar sus horarios.

En el caso de Chile, el límite máximo es de 10 horas laborales diarias.

De 42 a 44 horas

Trabajador en una imprenta en Ecuador.

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Colombia ocupa el cuarto lugar en América Latina, tras Chile, Ecuador y México, en acercarse a una jornada laboral de 40 horas, con su nueva regulación que limita la semana a 42 horas desde el 15 de julio.

Por décadas, los colombianos trabajaron 48 horas semanales.

En tanto, países como Guatemala, El Salvador y Brasil mantienen una semana laboral de 44 horas.

Brasil, la principal economía regional, en mayo avanzó en la Cámara de Diputados una propuesta para modificar la Constitución y reducir la jornada de 44 a 40 horas por semana.

La iniciativa prevé que, luego de 60 días de su promulgación, la jornada laboral se limite a 42 horas semanales con dos días de descanso, y después de un año, la reducción llegue a 40 horas.

El Senado de Brasil comenzó a analizar esta propuesta, pero no aprobó la enmienda en el periodo legislativo que terminó el 18 de julio, postergándola para el segundo semestre del año.

Una característica destacada de esta reforma es que busca superar la práctica de la semana laboral con un solo día de descanso (sistema 6×1), para que los empleados puedan gozar de dos días libres.

Personas protestando en una plaza colombiana.

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El caso de Argentina

En América Latina, el modelo predominante sigue siendo una semana laboral de hasta 48 horas.

Hasta hace cinco años, pocos países tenían jornadas inferiores a 8 horas diarias durante seis días a la semana.

Actualmente, este esquema lo conservan países como Argentina, Perú, Bolivia, Uruguay, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Paraguay.

Sin embargo, datos de la OIT revelan que en muchos de estos estados el promedio semanal de horas trabajadas ronda las 44.

Por ello, en varios países se mantiene un debate político activo para legislar una reducción formal en los horarios laborales.

En Argentina, en 2026, se vivió un intenso debate sobre la jornada laboral a raíz de una propuesta de reforma impulsada por el gobierno del presidente Javier Milei, que permitiría extender la jornada de 8 a 12 horas diarias, siempre que se respeten los descansos reglamentarios de 12 horas entre días laborables y 35 horas semanales de descanso.

Expertos señalan que esta reforma va en contra de las tendencias globales que buscan reducir el tiempo dedicado al trabajo.

"Este tipo de medidas va a frenar la innovación empresarial y el desarrollo tecnológico", afirmó el economista argentino Jorge Torres al diario Público en febrero, antes de la aprobación de la norma.

"Se busca hacer competitivas a las empresas explotando a los trabajadores en lugar de apostar por la innovación", añadió.

Lula da Silva.

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Además de las modificaciones en las jornadas laborales, las reformas en América Latina han impulsado la apertura de debates sobre otros temas clave en derechos laborales, tales como las vacaciones, las horas extras, la informalidad laboral y la brecha de género en el mercado laboral.

Por ejemplo, el promedio anual de días de vacaciones en América Latina es de 15, frente a 25 en Europa, mientras que la informalidad laboral alcanza niveles relevantes en la actividad económica.

En Colombia y México, la informalidad laboral supera el 55%, mientras en países como Brasil y Argentina ronda el 40%.

Bandera de México sobre seis personas en una plaza

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