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Información del artículo
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- Autor, Ángel Bermúdez
- Título del autor, BBC News Mundo
- Fecha de publicación 13 julio 2026
- Tiempo de lectura: 5 min
A tres meses de haberla implementado por primera vez, el presidente de EE.UU., Donald Trump, comunicó este lunes la reinstauración del bloqueo naval contra los puertos iraníes.
«El estrecho de Ormuz permanece abierto y seguirá así, con o sin Irán. Estamos restaurando el bloqueo iraní, llamado así porque únicamente impide la entrada y salida de barcos iraníes o sus clientes. Los demás países tendrán un acceso justo y sin restricciones al estrecho», afirmó Trump en un mensaje publicado en su red Truth Social.
Adicionalmente, manifestó que Washington proveerá protección a los buques que crucen esa ruta marítima, pero comenzará a cobrarles un impuesto equivalente al 20% del valor de su carga.
«Desde ahora, Estados Unidos será reconocido como ‘el guardián del estrecho de Ormuz’; sin embargo, por justicia, percibirá una compensación equivalente al 20% de toda la mercancía transportada, para cubrir cualquier costo necesario para garantizar la seguridad y protección en esta área altamente inestable del mundo. La implementación de este proceso iniciará sin demora», puntualizó.
La decisión de reinstaurar el bloqueo a los puertos iraníes se da casi un mes después de que EE.UU. levantara esa restricción tras el anuncio de un acuerdo de alto al fuego entre ambas naciones, en conflicto desde finales de febrero.
El 14 de junio, Pakistán —quien actuó como mediador— notificó que se había alcanzado un acuerdo, y días más tarde ambas partes firmaron un Memorando de Entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) para negociar un pacto definitivo con el objetivo de poner fin a la guerra dentro de 60 días, con posibilidad de prórroga mediante acuerdo mutuo.
La navegación en el estrecho de Ormuz, por donde habitualmente circula cerca del 20% del petróleo mundial, se ha visto afectada desde el estallido del conflicto entre EE.UU., Israel e Irán a finales de febrero, que tuvo entre sus primeras consecuencias la muerte del entonces líder supremo iraní, Alí Jamenei.
Como reacción a esta ofensiva, Irán inició ataques contra países del Golfo aliados de EE.UU. y contra embarcaciones comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz, provocando una casi paralización del tráfico marítimo en la zona.
Tras varias semanas, Trump instauró un bloqueo naval a los puertos iraníes, afectando tanto las exportaciones de petróleo de ese país como las importaciones de insumos esenciales para su economía.
Un acuerdo confuso

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El restablecimiento del bloqueo naval ocurre tras varios desacuerdos entre Washington y Teherán respecto a la ejecución del acuerdo expresado en el MoU.
Desde su anuncio, este pacto se ha caracterizado por ambigüedades y versiones contradictorias entre ambas partes.
Inicialmente se informó que el estrecho de Ormuz permanecería abierto al tráfico marítimo y libre del cobro de peajes por 60 días. No obstante, Teherán ha manifestado su intención de controlar el tránsito de barcos por esa ruta y, de hecho, cobrar por dicho paso.
Antes del conflicto, las embarcaciones internacionales transitaban libremente por el estrecho sin pagos a ninguna autoridad. Sin embargo, en meses recientes Irán estableció un sistema para cobrar una tarifa a los barcos que deseen atravesar la vía. El gobierno de Trump siempre se opuso a esto, aunque ahora parece dispuesto a imponerse como el encargado de dicho cobro.
La semana pasada, tres buques comerciales fueron atacados en el estrecho de Ormuz, un hecho que provocó represalias estadounidenses contra Irán y la revocación de permisos para la venta de petróleo iraní, además del anuncio de Trump sobre el fin del acuerdo de cese al fuego.
Por otro lado, Teherán acusa a Washington de incumplir el pacto preliminar, de violar los «ajustes iraníes» en el estrecho y de mantener amenazas de futuras agresiones.

