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- Título del autor, BBC News Mundo
- Fecha de publicación 13 julio 2026
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Mark Rank dedicó años a investigar para comprobar que una parte considerable de la población en Estados Unidos enfrenta el riesgo de experimentar pobreza en algún momento durante su vida adulta.
Este sociólogo estadounidense examinó cientos de miles de datos relacionados con cerca de 5.000 familias, evaluando aspectos como su empleo, ingresos, patrimonio, gastos, salud y educación, sumando más categorías a medida que se extendía el seguimiento.
La información proviene del Panel de Estudio de Dinámica de Ingresos, la encuesta longitudinal de hogares más antigua a nivel mundial, iniciada en 1968 en Estados Unidos con 18.000 personas, que aún hoy brinda datos sobre los descendientes de aquella muestra inicial.
Aunque Rank había compartido sus resultados sobre la pobreza, la desigualdad y la justicia social en Estados Unidos, tenía la impresión de que sus hallazgos solo llegaban a «una decena de personas» que leían publicaciones académicas.
"¿Cómo podía hacer que este trabajo fuera más comprensible para un público amplio?", recuerda que se preguntó hace una década.
El profesor de la cátedra Herbert S. Hadley de Bienestar Social en la Universidad de Washington en San Luis investigó diversas opciones hasta encontrar un modelo que podía replicar: las calculadoras de riesgo de enfermedades cardíacas.
Estas se basaban en variables como edad, presión arterial y niveles de colesterol para estimar la probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
Guiado por esta idea, Rank creó una calculadora que evalúa el riesgo de caer en la pobreza en plazos de 5, 10 o 15 años, considerando la raza, el nivel educativo, el género y el estado civil del usuario, un recurso sin precedentes ofrecido al público en Estados Unidos.
Además de utilizar los datos del Panel de Estudio de Dinámica de Ingresos, la calculadora toma en cuenta el umbral federal de pobreza definido por la Oficina del Censo de Estados Unidos, lo que permite reflejar los rangos de ingreso por grupos demográficos.
En marzo de 2016, el investigador presentó la primera versión de esta calculadora en una columna de opinión que firmó junto a su colega Thomas Hirschl en el diario The New York Times.
Rank y Hirschl tenían como objetivo asistir a los usuarios en enfrentar dos retos clave para los estadounidenses: "la inseguridad económica generalizada y el aumento constante de la desigualdad de ingresos".

Fuente de la imagen, Cortesía de Mark Rank
"Si estuviera casada y fuera hombre"
Allyson Ritchey tiene 24 años y reside en el área metropolitana de Cleveland, Ohio. Recientemente comenzó a trabajar a tiempo completo como productora en una cadena televisiva.
Utilizó la calculadora por primera vez para un trabajo universitario mientras estudiaba Sociología, Comunicación y Medios.
Tras graduarse hace dos años, ahora vuelve a consultar esta herramienta para evaluar su riesgo de caer en la pobreza bajo sus nuevas circunstancias.
Siendo una mujer blanca y soltera, entre 20 y 24 años, con educación superior, sus resultados indicaron un 20,4% de probabilidad de pobreza en 5 años y un 31,5% en 15 años.
"Comparé estos datos con lo que pasaría si estuviera casada y si fuera hombre (casado o soltero), y noté que mi riesgo disminuye si fuera hombre o estuviera casada (¿quizás con un hombre?)", relata en un email compartiendo su experiencia.
La calculadora muestra que mujeres solteras y no blancas, con un nivel educativo inferior a la universidad, ya sean jóvenes o mayores, enfrentan una mayor posibilidad de caer en pobreza en el futuro.
Si Ritchey perteneciera a otra categoría racial y no tuviera estudios universitarios, manteniendo su edad y estado civil, sus probabilidades se elevarían significativamente: la herramienta indicaría un riesgo del 82,8% a 5 años y del 90,1% a 15 años.
En contraste, si fuera un hombre blanco con las mismas características (20-24 años, soltero y sin educación universitaria), su riesgo sería del 42,5% a 5 años y del 56,7% a 15 años.
Tras usar la calculadora, Ritchey confirmó su convicción de que contar con un título universitario facilitará su estabilidad económica.
Sin embargo, también modificó su visión sobre su competitividad en el mercado laboral frente a otros profesionales.
"Siento que debo esforzarme más para estar al nivel de mis colegas (hombres blancos), especialmente en un ámbito como el periodismo audiovisual, que es donde laboro actualmente".

Fuente de la imagen, Cortesía de Allyson Ritchey
En cambio, David Boatwright, un hombre blanco de 30 años, advierte que su perfil no siempre garantiza un futuro prometedor.
"Al incorporar la variable de poseer un título universitario, la calculadora evidencia que el riesgo de caer en pobreza aumenta gradualmente durante un período de 10 o 15 años", comenta.
"Para generaciones anteriores, la educación universitaria significaba la llave hacia la libertad financiera, pero mi generación enfrenta la presión de hallar un empleo bien pagado, saldar la deuda estudiantil y cubrir gastos básicos".
El riesgo de ser pobre
El umbral federal de pobreza más reciente en EE.UU., establecido en 2024, corresponde a 24.950 dólares anuales para un hogar de tres integrantes.
Según esta referencia, hace dos años había 35,9 millones de personas por debajo de la línea de pobreza, lo que representa cerca del 10,6% de la población estadounidense.
"Generalmente, pensamos en la pobreza como algo que afecta a otros, un problema ajeno, no nuestro", advierte Rank. "Pero, según cómo se mida, la mayoría clara de los estadounidenses podría atravesar la pobreza en algún momento de su vida".
Este entendimiento tuvo un efecto profundo en Annie Linker cuando consultó la calculadora hace dos años, siendo estudiante de Sociología.
"Como mujer blanca, soltera y con educación, sabía que mi probabilidad de pobreza era menor que la de muchas personas de mi clase y entorno", comenta.
"Sin embargo, me impactó bastante ver que mi riesgo a 10 años rozaba el 50%".
Este dato propició cambios en su administración financiera personal.
"En vez de gastar en caprichos como un café o zapatos nuevos, comencé a ahorrar pensando en el futuro, lo que mejoró significativamente mi capacidad de ahorro".
Los estudios de Rank indican que tres de cada cuatro estadounidenses podrían acercarse o vivir bajo el umbral de pobreza entre los 20 y los 75 años.
Aproximadamente el 59% podría permanecer en esa situación por al menos un año.

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Los eventos inesperados
Al abordar la causa detrás de tanta vulnerabilidad, Rank menciona una combinación de factores.
"Durante un periodo largo ocurren situaciones imprevistas en la vida, como enfermedades, pérdida de empleo, ruptura familiar o una pandemia", explica.
"Cuando estas circunstancias afectan a la población, al menos en Estados Unidos, la red de protección social es limitada y la gente cae con facilidad en la pobreza", añade.
"La calculadora ofrece una manera de visualizar esto y facilitar que las personas reflexionen sobre su futuro".
En una década, esta herramienta ha registrado más de dos millones de visitas desde casi todos los países, un alcance que sigue sorprendiendo a Rank al revisar las estadísticas en Google Analytics.
"Considero que representa un gran logro".
La calculadora forma parte de Confrontando la pobreza (Confronting Poverty), una plataforma más amplia creada por Rank para compartir recursos educativos acerca de la pobreza y la desigualdad en Estados Unidos.
"Como profesor universitario, sentí la responsabilidad de hacer nuestra investigación accesible y disponible para el público general".
Por ejemplo, Annie Linker encontró en la calculadora un estímulo para involucrarse en comunidades que viven bajo el umbral de pobreza en Estados Unidos.
"A menudo, la calculadora aparece en mi mente al observar la representación desproporcionada de minorías entre las personas con las que trabajo", comenta.
"Aunque no me agradan los resultados que muestra, me impulsa a ser parte de ese grupo que no vive en pobreza".

